CLIL y el alemán como lengua extranjera

Enseñanza bilingüe de materias específicas en alemán: un modelo con futuro

La Deutschsprachiger Fachunterricht (DFU) ―denominada también CLILiG (Content and Language Integrated Learning in German)― es la enseñanza bilingüe de materias específicas con el alemán como lengua de comunicación.

Este modelo de enseñanza proporciona, además de contenidos específicos en materias como Geografía, Matemáticas y Ciencias Naturales, conocimientos del lenguaje especializado y una serie de competencias que son esenciales precisamente para la vida profesional. Las capacidades de reflexión sobre la lengua y de realización de actos de habla son desarrolladas, por ejemplo, a través de la descripción y explicación de un acontecimiento; la capacidad de trabajar en equipo, mediante el trabajo en grupo, y las capacidades de presentación y argumentación, mediante las presentaciones en grupo. Actualmente, estas capacidades son algunas de las destrezas más necesarias en un mundo laboral donde los vínculos supranacionales son cada vez más fuertes. El Ministerio de Escuela, Ciencia e Investigación del estado más grande de la República Federal de Alemania, Rin del Norte-Westfalia (con dieciocho millones de habitantes), lo formula de la siguiente manera: «En una Europa en proceso de unificación, sus habitantes se encontrarán cada vez más con la necesidad, tanto en el ámbito privado como en el profesional, de dominar una segunda lengua de forma oral y escrita, con tanta seguridad y fluidez y con tantos recursos como dominan la lengua materna.» (Recomendaciones de enseñanza bilingüe para el primer nivel de secundaria del Ministerio de Escuela, Ciencia e Investigación de Rin del Norte-Westfalia)

La enseñanza bilingüe de una materia específica en una lengua extranjera es especialmente beneficiosa para el estudiante, según ha demostrado el estudio DESI (Deutsch Englisch Schülerleistungen International, Rendimiento escolar en inglés y alemán en el contexto internacional) de la Conferencia de Ministros de Cultura de los estados alemanes, realizado por la Universidad de Dortmund entre 11.000 alumnos de Alemania. En este estudio, la enseñanza bilingüe es descrita como un «modelo de éxito para la promoción de las competencias lingüísticas», desde que se demostró que los alumnos que tenían clases de materias específicas en una lengua extranjera tenían una ventaja en la adquisición de esta lengua de hasta dos años frente a grupos equivalentes sin enseñanza bilingüe. Además, la enseñanza de materia específica en alemán supone un beneficio especial para estudiantes que no son hablantes nativos de alemán.

Oportunidades profesionales adicionales

Al lado del inglés, la lengua franca internacional, el alemán ofrece oportunidades profesionales adicionales, tanto para poder estudiar en Alemania como para trabajar en empresas que mantienen relaciones comerciales con el ámbito germanoparlante, en Budapest, en Praga, en Ingolstadt o en Wolfsburg.

Para muchos países, Alemania es uno de los más importantes ―a menudo incluso el más importante― socio comercial, exportador o importador. En Italia, por ejemplo, un 14 % de todos los ingresos de la exportación vienen de socios del ámbito germanoparlante y un 18 % de todos los productos importados vienen de Alemania. En ambos ámbitos estos son valores de primer orden. Unos conocimientos sólidos del alemán especializado son, en este contexto, de gran ayuda: para visitar una feria, para los contactos telefónicos, para los pedidos de piezas de recambio o para contratos de suministro.

Un ejemplo: empresa familiar en Hungría

El padre y la madre de la familia Nemes tienen una pequeña empresa de reparación y mantenimiento de balanzas electrónicas y máquinas de etiquetar. Muchas de estas máquinas vienen de Alemania. A fin de poderlas reparar, es necesario comprender los términos técnicos de los manuales de instrucciones, los diagramas de conexiones y los planos de montaje, además de ser capaz de encargar las piezas de recambio originales en Alemania. A menudo los términos especializados usados explican por si solos su función. La palabra Brücke (puente) es, por ejemplo, una pieza que hace de conductor y que une dos contactos. La señora Nemes mantiene correspondencia con empresas alemanas: los documentos demuestran que incluso sus limitados conocimientos prácticos del alemán técnico son de gran utilidad. Más adelante, cuando los dos hijos de la familia sean mayores, trabajarán en la empresa familiar. Por ello los padres les han inscrito en una escuela con enseñanza de materias específicas en alemán. Algún día, dotados de estas competencias, deberán ayudar a ampliar, con sus conocimientos lingüísticos, el servicio de asistencia al cliente en Croacia y Serbia.

Es importante que se den las condiciones adecuadas

La enseñanza de materias específicas en alemán, sin embargo, presupone una serie de requisitos. Es necesario que haya padres y alumnos que tengan conocimiento de esta posibilidad, un profesorado con la preparación lingüística y metodológica adecuada y personas con poder de decisión que creen las condiciones necesarias en lo que a planes de estudio, elaboración de material y formación inicial y permanente del profesorado se refiere. Cuando se da todo esto, la enseñanza de materias específicas bilingüe es posible incluso con principiantes. Para ello es recomendable que tanto la clase de lengua alemana como la de materia específica en alemán sean impartidas por un solo maestro. Éste puede trabajar teniendo conciencia de los conocimientos lingüísticos de los alumnos, puede escoger textos adecuados y conectar la enseñanza lingüística con la práctica lingüística. Si los maestros son más de uno, será necesaria una estrecha cooperación entre ellos, apoyada eventualmente por la asistencia conjunta a cursos de formación.

Esto es especialmente importante en el nivel de los principiantes, ya que éste requiere un intenso trabajo de construcción del «puente lingüístico» a través del cual los contenidos específicos ya están siendo transportados. Los profesores de materias específicas deben asumir aquí con más intensidad que en una clase en la lengua materna de los alumnos la responsabilidad de introducir términos técnicos, de practicar el vocabulario y de proporcionar ayuda lingüística. Los profesores de alemán deberían estar dispuestos a cooperar y a ofrecer apoyo. En el centro de todo esto está el alumno, que al final debería ser capaz de comprender textos técnicos de cierta complejidad, de participar en discusiones especializadas y, más adelante, en la vida profesional, de colaborar en grupos de trabajo internacionales con el alemán como lengua de comunicación.

Todos deben saber que el lenguaje general y el lenguaje especializado se diferencian en una serie de rasgos. Una enseñanza lingüísticamente consciente debe tener en cuenta esta cuestión.

Una enseñanza de materia específica en alemán, por lo tanto, debería…

  • ser impartida con conciencia lingüística (tanto en lo que se refiere a la lengua en general como al lenguaje especializado) e integrar elementos del lenguaje especializado
  • motivar a los estudiantes para que apliquen de manera activa sus conocimientos específicos y lingüísticos
  • informar a padres, dirección escolar y elementos difusores sobre este tipo de enseñanza, sobre el valor añadido que supone y sobre sus formas de implementación

Pero, ¿cómo se pueden transmitir en el marco de la DFU a la vez contenidos específicos, contenidos lingüísticos y competencias? El "Methodenhandbuch DFU" (Manual de metodología de DFU) recoge, a modo de guía, una serie de 47 métodos de enseñanza. Este manual pretende guiar al alumnado y al profesorado para trabajar en la materia específica con conciencia lingüística. El manual ha sido puesto a prueba por parte de profesores alemanes y locales en numerosas escuelas y es considerado una obra básica de la bibliografía sobre la práctica de la enseñanza bilingüe. Su relevancia es cada vez mayor incluso para las escuelas alemanas, después de que el Informe PISA demostrara que muchos escolares alemanes tienen dificultades con la comprensión de textos, especialmente cuando se alejan del lenguaje cotidiano, como es el caso de los textos especializados. Con la ayuda de los métodos recogidos en el manual, puede potenciarse la adquisición de contenidos específicos y lingüísticos y de competencias también en los alumnos alemanes. Las campañas como "Deutsch in allen Fächern" (El alemán en todas las asignaturas) se centran específicamente en esta cuestión y ofrecen apoyo especialmente al alumnado de procedencia inmigrante en su camino hacia un futuro laboral, que sin duda dependerá en gran parte de sus destrezas lingüísticas y sus conocimientos del lenguaje especializado.

Otro de los beneficios de la enseñanza bilingüe es la aportación de nuevas perspectivas que conlleva. Si se tratan, por ejemplo, temas históricos en una lengua que no es la materna, ello se hace a menudo desde una perspectiva cultural diferente. Si hablamos tanto de la “migración de los pueblos germánicos” como de la “invasión de los bárbaros”, debemos considerar ambas perspectivas como legítimas, según si tratamos el tema desde la perspectiva alemana o desde la italiana. Lo importante es conocerlas las dos a fin de comprender y tolerar al prójimo, por el bien de la convivencia en Europa. Y este es, en la enseñanza bilingüe de Historia, un auténtico enriquecimiento.

Los ejemplos prácticos muestran como podría ser una clase sobre la base del manual metodológico.

¿Qué dicen los alumnos tras haber pasado por la enseñanza de materias específicas en alemán? Hemos pedido a unos cuantos ex-alumnos que nos transmitan sus experiencias y reúnan los resultados en una presentación.

Declaraciones como estas demuestran que la enseñanza de materias específicas en alemán puede contribuir a alcanzar los objetivos citados: el fomento de los conocimientos específicos y lingüísticos y las competencias del alumno. El desarrollo de la enseñanza de materias específicas en alemán continuará. Puesto que actualmente la UE potencia también este ámbito y fomenta con más intensidad la movilidad profesional entre los estados miembros, es de esperar que cada vez haya más escolares que saquen provecho de este desarrollo, del cual se prevé una aceleración cuando, dentro de pocos años, la libre elección del lugar de trabajo dentro de la UE sea una realidad.

Tres normas para una buena DFU

  1. Haga posible que sus alumnos se impliquen en actividades que para ellos tengan sentido (un tema que les interese, un experimento, un área especial...).
  2. Cree situaciones en que los alumnos deban explicar esta cuestión a otras personas (compañeros de clase, otras clases de la escuela, alumnos de intercambio, padres, público, Internet...) de manera oral o por escrito (carta, periódico mural, pósters educativos, página de Internet, presentación en PowerPoint...).
  3. Proporcione métodos que les ayuden en su tarea (análisis de textos, presentación, discusión...).

Rolf Kruczinna
fue maestro de DFU / CLILiG en un instituto turco de Estambul y, más tarde, asesor de esta área en Hungría. Actualmente trabaja en la Oficina Central de Escuelas Alemanas en el Exterior, de la Oficina Federal de Administración, como responsable de la enseñanza de materias específicas en alemán en las escuelas alemanas de todo el mundo.

Traducción Judit Romeo Labayen
Copyright: Goethe-Institut e. V., Online-Redaktion

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Noviember 2007

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