Pensar sustentable

¿Mayor sostenibilidad a través de la inteligencia colectiva?

Schwärme wirken häufig wie ein einziges großes Individuum und nicht wie Hunderte von Tieren; Foto: Jerry Segraves, Public Domain Es habitual que los grupos de animales se comporten como un ente único y no como cientos de seres individuales; Foto: Jerry Segraves, Public Domain Los grupos de animales son inteligentes, y esta es una afirmación que también se puede aplicar a los grupos de personas. La inteligencia colectiva no solo sirve para impedir el pánico colectivo, sino que también puede ayudar a tomar decisiones económicas y a reconocer tendencias.

Una bandada de pájaros pasa volando. De repente, parece dirigirse en picado hacia el suelo, pero al final “recupera el equilibrio” y vuela en otra dirección. La bandada actúa como si fuese un ente único en vez de cientos de pájaros.

¿Cómo es posible algo así? ¿Cómo se mueven una bandada de pájaros o un banco de peces? ¿Qué los dirige? Los investigadores han determinado tres reglas esenciales por las que los animales se rigen dentro de un grupo: permanecer en movimiento, mantener la distancia entre sí y no separarse del grupo. Gracias a este comportamiento, los grupos de animales se comportan como un organismo único. Es un hecho que, dentro de dichos grupos, los animales disfrutan de ciertas ventajas. Dado que el grupo aprovecha los conocimientos de todos sus miembros, puede reaccionar ante su entorno de una manera más rápida e inteligente que si se tratase de un animal solo.

El secreto de los grupos de animales

Los hermanos Prof. Jens Krause y Prof. Stefan Krause adquirieron amplios conocimientos sobre el comportamiento colectivo con la ayuda de peces robot; Foto: Universidad de Leeds El secreto que se esconde tras la perfecta coordinación de las bandadas y de otros grupos de animales ha sido durante varios años el objeto de las investigaciones de los profesores Jens Krause, de la Universidad Humboldt de Berlín, y Stefan Krause, de la Escuela Técnica Superior de Lübeck. En el curso de sus investigaciones con peces robot, estos hermanos hicieron un descubrimiento revelador: los grupos de animales no se guían por un único líder. “Entre un cinco y un diez por ciento de los miembros indican al grupo una dirección”, señala Stefan Krause, informático. “En grupos más grandes, un cinco por ciento es suficiente”. Así, puede convertirse en líder cualquier miembro que disponga de información útil y que actúe de forma consecuente.

El ser humano también puede comportarse como un animal gregario. Los conocimientos adquiridos en la investigación sobre el comportamiento colectivo pueden ayudar a evitar el pánico colectivo; © Klicker - Pixelio Quizás el resultado más fascinante de esta investigación sea el hecho de que el comportamiento colectivo en el caso de los animales puede extrapolarse al de los grupos de personas. Los hermanos Krause han observado a grupos de personas en diferentes situaciones como, por ejemplo, en zonas peatonales o en pleno tráfico. Según indica el biólogo comportamental Jens Krause, en estos casos, el comportamiento colectivo es fácilmente identificable. “Al cruzar la calle, aunque el semáforo esté en rojo, la gente suele hacer lo que hacen los demás sin quererlo realmente”. En un espectacular experimento, llevado a cabo en colaboración con el programa sobre ciencia Quarks & Co de la emisora alemana WDR, Jens Krause consiguió probar que el comportamiento de un grupo de personas compuesto por unos 300 individuos en un pabellón ferial se correspondía exactamente con el comportamiento típico de un grupo de animales.

“Más relaciones horizontales” en las empresas

¿Qué tal se va a vender un producto? Las empresas utilizan la inteligencia colectiva en la investigación de productos; © Rike - Pixelio Las personas se orientan, consciente o inconscientemente, hacia quienes se encuentran a su alrededor. Por ejemplo, según los investigadores, para evacuar correctamente un edificio en caso de peligro, es suficiente con que entre un cinco y un diez por ciento de las personas que en él se encuentran dispongan de la información esencial. Incluso los grupos grandes de personas en actos multitudinarios se pueden dirigir indirectamente de esta manera. “Así se puede evitar situaciones de pánico colectivo como la que se produjo en el Love Parade de Duisburg, por ejemplo”, señala Stefan Krause.

También las empresas aprovechan esta investigación sobre el comportamiento colectivo. Google, Hewlett-Packard, IBM o LEGO, así como la industria automovilística, son algunos ejemplos actuales de ello. “Estas empresas parten de la idea de que nuestro entorno se ha vuelto demasiado complejo para que podamos tomar todas las decisiones solos”, afirma Jens Krause. Por esta razón, algunas ya habían modificado su estructura de gestión y habían adoptado el principio del grupo como enfoque. “Al igual que sucede en los grupos de animales, hay una comunicación más acentuada entre los individuos que se encuentran en un mismo nivel y, gracias a ello, un mejor flujo de información”, aclara el biólogo comportamental. “Hay más relaciones horizontales”.

Pronóstico de tendencias

Los miembros de un grupo deben permanecer en movimiento, mantener la distancia entre sí y no separarse del grupo; © Nico - Pixelio Además de para su organización interna, las empresas emplean los resultados de estas investigaciones para realizar pronósticos de mercado y desarrollar productos. ¿Qué tal se va a vender un producto? Los diseñadores también intentan predecir tendencias con esta información. Según Stefan Kraus, la inteligencia colectiva, a la que también denomina el “saber de muchos”, funciona incluso con objetivos que no estén claramente definidos. “La opinión que un grupo grande tenga sobre un problema puede ser más acertada que la evaluación realizada por expertos a título individual. Aunque todo individuo comete errores, estos se compensan dentro del grupo”. Muchas empresas utilizan desde hace tiempo “mercados de predicción”, una especie de mercados de valores virtuales que, para los usuarios, supone más una fuente de ocio que una auténtica fuente de ingresos. No obstante, mediante el uso de los conocimientos de muchas personas, estas plataformas permiten realizar pronósticos exactos y económicos. Mismamente en los pronósticos electorales, los resultados son por lo general considerablemente más exactos que los obtenidos por los institutos demoscópicos.

Las empresas también contemplan el enorme potencial de sus propios colaboradores en relación a esto, pues cada uno de ellos cuenta con conocimientos particulares. La valoración conjunta de un problema ofrece a menudo una solución efectiva. “Las empresas se han dado cuenta de que resulta positivo ceder una cierta parte del control”, afirma Jens Krause. “Si se tienen en cuenta las valoraciones de varios individuos al tomar decisiones, se puede reaccionar considerablemente más rápido ante los cambios del entorno”.

Eva Zimmerhof
es redactora en Internet y trabaja como periodista independiente en Múnich. Está especializada en temas científicos, religiosos y sociales. Traducción: Matrix Communications AG

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Febrero de 2011

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