Acciones en el marco del proyecto
Mucho antes de la crisis económica y financiera global, los jóvenes escultores alemanes vaticinaron la caída con esculturas y objetos de material precario, y una estética de la escasez y la humildad. Esta perspectiva resulta particularmente productiva en América Latina, donde para muchos países progreso y bienestar son palabras extranjeras. Olaf Hozapfel construye estructuras provisorias y figuras flexibles que se parecen más a paredes divisorias improvisadas que a muros macizos. Así, Holzapfel cuestiona radicalmente la arquitectura urbana convencional, al citar con sus moradas frágiles más bien formas de vivienda indígenas, como las de los onas en Tierra del Fuego, que de antemano renunciaron a fijar su lugar de residencia; un destino que en los últimos tiempos es compartido de manera involuntaria por no pocos habitantes de las grandes urbes: desde los “Enfants de Don Quichotte”, que levantan sus carpas a orillas del Sena en París, pasando por los “rooftop dwellers” de Hong Kong hasta los sin techo de las metrópolis sudamericanas. Para esta muestra, el artista está construyendo una morada temporaria de “chaguar” o caraguatá, una fibra natural que hasta el día de hoy es obtenida a partir de plantas silvestres por la etnia aborigen wichi, en el gran Chaco del norte argentino.
Reseña biográfica
Olaf Holzapfel (Görlitz, 1969). Estudió en la Academia de Bellas Artes de Dresden. Diversas becas le permitieron realizar estadías internacionales en la India –donde analizó los lenguajes visuales y las estrategias de imágenes del politeísmo--, Nueva York y Japón. Actualmente es profesor invitado de escultura en la Academia de Bellas Artes de Hamburgo. Realizó muestras individuales en Berlín y Dresden, ciudades en las que vive y trabaja, y participó en distintas muestras colectivas entre las que cabe destacar “Fokus Istanbul”, en el Martin Gropius Bau de Berlín y un proyecto basado en el espacio en Tokio. El espacio es un motivo constitutivo de la obra artística de Holzapfel, que incluye fotografías, instalaciones e imágenes digitales. Sus obras presentan el espacio en forma abstracta y no según el principio de la mimesis pero, de todos modos, son capaces de evocar imágenes de espacios concretos. Aquí la realidad no transcurre a través del principio de similitud y de la sucesión temporal, porque Holzapfel deshace las estructuras temporales lineales y las secuencias de información análogas y fragmenta lo continuo en segmentos para, llegado el caso, recomponerlo.