Juan Fernando Herrán
Acciones en el marco del proyecto
El colombiano Juan Fernando Herrán contempla los barrios pobres para los cuales cada país latinoamericano posee una denominación propia, la mayoría de las veces eufemística: “villas” en Argentina, “barrios” en Caracas, “favelas” en Brasil, palabra esta última que mejor los describe, ya no desde el punto de vista de la deconstrucción sino de la construcción.Su serie fotográfica radicada en los suburbios de Medellín habla de volver cultivable la tierra en circunstancias adversas, de colocar la piedra fundamental y de formas primitivas de tomar posesión. Por doquier se extienden obras en construcción, se alzan postes, se afianzan muros y se construyen techos. Llaman la atención las líneas claras y la ordenada disposición.
“Mi escalera para poder llegar a Dios” se lee en el Libro de los Muertos del antiguo Egipto. Ya el pintor Xul Solar intentaba escapar del Valle de Lágrimas con un bosque de escaleras. Porque, como se dice en la Argentina: “De todo laberinto se sale por arriba”.
En el caso de Herrán, se trata de empinadas escaleras de hormigón que conducen hacia arriba por un terreno infranqueable, y que recuerdan a los Teocallis del México antiguo. A modo de coronamiento escultórico construye una torre de Babel con maderas descartadas. “La montaña se compone de ruinas y de la memoria de los olvidados”.






