"Idea", "ji,ji", "clap,clap": Aprender alemán con ayuda del cómic

Cuando Micky Maus y Donald Duck se popularizaron, los profesores alemanes los miraron con recelo a causa de su lenguaje vulgar y simple. Hoy el cómic es usado en la enseñanza de idiomas extranjeros, precisamente por sus particularidades idiomáticas.
Bajo el título Comics, Manga & Co. dedica el Goethe-Institut una exposición itinerante a la nueva cultura alemana del cómic. Desde mayo del 2010 los visitantes pueden admirar los trabajos de la vanguardia del cómic y de la generación alemana de jóvenes dibujantes de cómic. La exposición constituye un reconocimiento por parte del Instituto Goethe de los grandes cambios en la escena del cómic alemán desde la caída del muro, ocurridos en importante medida gracias a conocidos colectivos de artistas de Alemania oriental. Pero no solo el cómic en sí ha cambiado en las últimas décadas en Alemania, sino también su imagen social.
Estoy enamorado y no me corresponden, ¡snif!
Cuando las primeras traducciones de cómic conquistaron el mercado alemán en los años 50, despertaron gran indignación entre pedagogos y miembros de la burguesía ilustrada. Los comics eran considerados inferiores, incluso peligroso; los temas que abordaban, superficiales u obscenos y el lenguaje usado, simplista y vulgar. Y en efecto, el lenguaje del cómic se diferencia de manera importante del lenguaje de la literatura clásica: Para poder contar una historia en un espacio reducido, se combinan aquí secuencias de imágenes con texto, y puesto que en el texto se trata sobre todo de diálogos, en los globitos de usa un registro idiomático hablado, lo que se refleja no solo en el uso de un vocabulario cotidiano sino también en el uso de abreviaciones.
Otra característica típica del lenguaje del cómic es la creación de palabras por medio del uso de onomatopeyas e infinitivos abreviados como „ächz“, „kratz“ o „stink“, también llamados en broma Erikativos, en alusión a la famosa traductora de cómic Erika Fuchs. Los pictogramas y el formato entregan también información: un corazón, por ejemplo, significa estar enamorado; una ampolleta, la aparición súbita de una buena idea; los signos de interrogación, que algo no se ha comprendido; mientras que un globo con su contorno dibujando puntas indica que el personaje está furioso.
Arte secuencial en las clases de alemán
„El lenguaje del cómic puede no ser siempre simple ni adecuado para principiantes en el aprendizaje de un idioma“, señala la doctora Manuela Beck del departamento de idiomas del Instituto Goethe, „pero en la medida que la imagen y la onomatopeya juegan un rol tan importante, quienes están aprendiendo alemán pueden acceder al contenido general de los cómics de manera relativamente rápida.“ Pero también por el hecho de tratar temas cotidianos y a través de eso ofrecer mucho material creativo, el cómic es útil en opinión de Beck para la enseñanza del idioma: „Artistas como Sascha Homer o Arne Bellstdorf abordan también con frecuencia temas cotidianos que resultan cercanos a las vivencias de quienes están aprendiendo el idioma, y eso hace que especialmente a los alumnos más jóvenes le guste mucho trabajar con ellos.“
"Cataplúm", "arg", "paf", "puf".
Por ello, para las clases, personal del Instituto Goethe ha desarrollado material didáctico en este formato, que en parte puede ser utilizado ya en las etapas iniciales del aprendizaje. El Instituto Goethe de Suecia dispone de cómics con contenidos gramaticales que pueden ser descargados. Y en Alemania, la señora Beck y sus colegas han elaborado material didáctico relacionado con la muestra itinerante. Aquí, por ejemplo, los alumnos son estimulados a buscar asociaciones con palabras onomatopéyicas o a intentar ellos mismos realizar traducciones creativas.
Pero el trabajo con el lenguaje del cómic es solo una de las posibilidades de uso del cómic en las clases: el cómic es también especialmente útil para la descripción de imágenes y como punto de partida para estructurar relatos, puesto que a partir de ellos resulta fácil desarrollar historias previas o posteriores más complejas. Otra posibilidad es producir cómics propios o investigar sobre el cómic como género artístico o sobre la escena del cómic en Alemania. Y aquellos que no puedan visitar personalmente la exposición itinerante de cómic en el Instituto Goethe, encontrarán en la página web una completa información en diez diferentes idiomas sobre la nueva escena alemana del cómic.
Janna Degener
trabaja como periodista independiente en Colonia.
Copyright: Goethe-Institut e. V., Online-Redaktion
Diciembre 2010
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