Por una mejor televisión infantil: el Prix Jeunesse International

El Prix Jeunesse es el más importante premio de televisión infantil y juvenil. Cada dos años, viajan realizadores de todo el mundo a la competencia que se realiza en Múnich para aprender unos de otros.En los años cincuenta se produjo una revolución en los livings de los países industrializados, donde cada vez aparecían más televisores. Al principio había solo muy pocos programas, pero ya entonces las pantallas alemanas emitían una oferta de programas infantiles en rápido aumento, que se ganaba rápidamente la predilección del público menudo. Si bien al principio fueron sobre todo teatros de marionetas y programas en los que se combinaba las manualidades, la lectura, el canto o la gimnasia, rápidamente llegaron los primeros dibujos animados y series como Das doppelte Lottchen.
Alemania al principio rechazó la televisión infantil
En 1962, mucho antes de que surgiera la idea de la globalización, un hombre de Múnich tuvo una idea que traería grandes consecuencias: Helmut Oeller, quien más tarde fuera director de televisión de la Radio Bávara, tuvo la idea de crear un concurso internacional de televisión infantil y juvenil. Por medio de este concurso, los realizadores de programas infantiles podrían comparar su trabajo a nivel mundial en relación a criterios éticos y estéticos, pudiendo así recoger nuevas ideas. Al fin y al cabo, ¿qué sabían los primeros productores de televisión de sus espectadores más pequeños? La idea de Oeller se transformó rápidamente en una enorme ganancia para la pedagogía de los medios.
Total respaldo a la idea del Prix Jeunesse
Tras intensas negociaciones, la Unión de radio europea, la UNESCO y la UNICEF, los representantes del estado de Baviera y la capital estadual de Múnich le dieron su total respaldo al proyecto. En 1963, se realizó en Múnich un encuentro preparatorio del Prix Jeunesse International.
Ya antes de la definición de las directrices del primer concurso, la resonancia internacional fue grande, y fue así que al encuentro preparatorio asistieron participantes de 16 países para discutir sobre los objetivos y la estructura del evento. Un año más tarde, el estado de Baviera, la ciudad de Múnich y la Radio Bávara formaron en conjunto la Fundación Prix Jeunesse. Esta, en su calidad de organizadora del concurso, asumió la tarea de fomentar la calidad de la televisión infantil y juvenil, nacional e internacional, por medio, entre otras cosas, de la realización de actividades de capacitación adicionales a la competencia.
Ya la primera versión fue un éxito completo
En el primer Prix Jeunesse International realizado en junio de 1964 participaron 24 países con 64 programas. Los premios de esa competencia otorgados en la radio bávara ya contemplaron diversas categorías, como por ejemplo, sub grupos etáreos o formatos de entretención e informativos. Los primeros lugares el año 1964 recayeron en programas de Moscú, París y Tokio. El festival fue tan exitoso, que en la siguiente versión, en 1966, hubo un aumento significativo del número de participante que presentó sus producciones.
Reconocida ya a nivel internacional, la competencia se realizó en las próximas décadas regularmente cada dos años en Múnich, ganado cada vez mayor importancia. En la cuarta versión del Prix Jeunesse International, ganó una serie educativa de Estados Unidos que se volvería mundialmente famosa: Plaza Sésamo. Obtener el primer premio en el Prix Jeunesse constituía un enorme prestigio dentro de la industria televisiva, y es así que en el lapso de cuatro años esta serie se vendió en más de 50 países.
Entre todos los participantes eligen al ganador
El Prix Jeunesse International sigue realizándose en Múnich, cada vez bajo un nuevo lema. Cualquier canal de televisión o productora independiente de todos los países del mundo puede presentar a la competencia sin costo programas que cumplan con altos estándares de calidad. En los primeros años, la elección del ganador recaía en un jurado internacional, hoy esa decisión está en manos del conjunto de los participantes del festival. En la competencia de 2010, más de 400 expertos en televisión infantil de 50 países distintos participaron de la elección del ganador.
Para estos efectos, los participantes del festival se reúnen luego de la proyección de cada programa en grupos internacionales de discusión y analizan el programa, para finalmente colocarle una nota. En cada categoría, el primer premio recae en el programa mejor evaluado, que se entiende como el de mayor calidad el mundo. El análisis colectivo, permite a los realizadores de televisión acceder a un valioso intercambio de experiencias internacional. Así, estas rondas de discusión aseguran la generación futura de programas capaces de apoyar a los niños y a los jóvenes en su desarrollo mental y social.
Watch, Learn, Grow
A pesar del gran escepticismo general que reinaba en Alemania en los inicios de la televisión infantil, ha sido posible desarrollar en este ámbito una cultura de producción de gran calidad: En el Prix Jeunesse International 2010, los grandes ganadores, junto a los británicos, fueron los programas alemanes. Si se usa esto como parámetro, puede decirse que por lo menos una parte de la oferta televisiva para niños y jóvenes en Alemania es comprobadamente de gran calidad.
trabaja como periodista free lance, especialmente en temas de ciencia, religión y sociedad, y como periodista de medios online en Múnich.
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Mayo 2011
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