La movida tecno en Alemania: todo comenzó con la caída del Muro

La cultura tecno de Berlín nació cuando cayó el Muro. Inmediatamente después del 9 de noviembre de 1989, la reunificación se consumó en sótanos abandonados. Allí se encontraron jóvenes de Occidente y del Este en un éxtasis de luces estroboscópicas y ritmos electrónicos. Veinte años más tarde, Berlín es la capital mundial de la cultura club.“Cuando cayó el Muro, hizo ruido. Y también hizo ruido la música.” Así describe el disc-jockey pionero berlinés Tanith el papel de la música tecno como banda sonora de la caída del Muro. En la noche del 9 al 10 de noviembre de 1989 cayó el Muro que dividía Alemania Occidental de Alemania Oriental. Inmediatamente después comenzó a bailarse en Berlín en las fiestas tecno. Jóvenes del este acudieron en masa a los clubes de la parte occidental de la ciudad. Justamente el público de Alemania Oriental trajo –junto con la escena homosexual– una disposición a divertirse que aún hoy sigue siendo sinónimo de vida nocturna berlinesa.
Las diferencias entre los alemanes del este y del oeste se disolvieron en el éxtasis de ritmos electrónicos y luces estroboscópicas. Activistas del tecno de Berlín Occidental comenzaron a buscar locales en la parte oriental de la ciudad. Ya pocos meses después de la caída del Muro abrieron los primeros clubes tecno en Berlín Oriental. El organizador de eventos Wolfram Neugebauer, alias Wolle XDP, de la ex RDA, y el disc-jockey Tanith, de Berlín Occidental, se unieron para sacar adelante la serie de raves Tekknozid. Sin reparar en origen, capa social ni apariencia, una pequeña movida celebró el nacimiento de la cultura tecno de Berlín tal cual es conocida hoy en todo el mundo. Su nacimiento coincidió con la hora cero de la Alemania reunificada.Paraíso temporal
El éxito de la cultura tecno de Berlín desde noviembre de 1989 hasta hoy tiene mucho que ver con la estructura de la ciudad. Se estima que más de 25.000 viviendas, un tercio de los edificios de Berlín Oriental, estaban deshabitadas. En un lapso de pocos años fueron ocupadas 150 casas. No fue sino la apropiación de espacios desaprovechados y superficies baldías lo que posibilitó que floreciera una escena independiente. Sótanos fueron forzados y transformados provisionalmente en clubes y bares. La célula germinal de la cultura de los clubes de Berlín fue el UFO, que abrió en 1988 en un sótano del barrio de Kreuzberg. Del UFO nació en 1991 el club Tresor. Su propietario, Dimitri Hegemann transformó la cámara acorazada de la tienda Wertheim en la plaza Potsdamer Platz en un club. Con su crudo encanto industrial, el Tresor pronto fue el club de Berlín por antonomasia.
Los pinchadiscos y el público se apropiaron también de los centros culturales de la RDA abandonados para celebrar fiestas hasta las primeras horas de la mañana. El ex gran restaurante Ahornbaltt fue transformado en un templo del rave para fiestas exit. El centro cultural Tacheles, en la calle Oranienburger Strasse, en Berlín Oriental, acogió a la escena club joven. Naves industriales vacías a orillas del Spree se llenaron de noctámbulos deseosos de participar en las fiestas de la serie Planet. Las “noches Planet” eran conocidas por sus decoraciones rebosantes de fantasía. En un juego de sonido, luces y performances surgió una experiencia alternativa del espacio y el tiempo, a la que se denominó “Space” y que proporcionó una válvula de escape de la realidad. En esas zonas temporalmente autónomas, la cultura tecno, sus impulsos autonómicos y sus excesos nocturnos pudieron desplegarse imperturbadamente.Comercialización y resurgimiento de la movida
Como toda subcultura, también la movida tecno de Berlín experimentó una época de auge (1992 a 1995) y una época de comercialización (1995 a 2004). Al comienzo reinó una actitud de autodeterminación: la consigna era “do it yourself”. Los miembros activos de la movida y los invitados eran los mismos. Los propietarios de los clubes más importantes provenían de la propia escena. Pragmáticos, optimistas y autodidactas, combinaban la diversión con el activismo y el negocio. Los clubes funcionaban como lugares de encuentro sin compromiso e igualitarios, abiertos a todas las capas sociales e historias personales. No bien el individuo se sumergía en la masa de bailarines, no importaba si se provenía de un lado o del otro del antiguo Muro.
A través de grandes eventos como la Loveparade y el festival Mayday, a comienzos de los años 90 tuvo lugar un cambio de paradigma, de la producción al consumo y del “underground” al “mainstream”. La primera Loveparade se celebró el 1 de julio de 1989 con sólo 150 participantes. En su auge, diez años más tarde, la Loveparade atrajo a 1,5 millones de visitantes. El tecno se transformó en una cultura de masas y fue proclamado movimiento juvenil nacional. Con la comercialización, la escena dejó de ser creativa. Luego del bullicio en torno a la Loveparade, el gran público perdió rápidamente interés en la cultura tecno. Y la movida regresó al “underground”.Desde comienzos del nuevo siglo, la escena se encuentra nuevamente en ebullición. Berlín se ha transformado en la capital internacional de la cultura club. La metrópoli está considerada hoy la Ibiza del norte. Todos los fines de semana, miles de personas viajan a Berlín para participar en fiestas. La hasta ahora única cultura pop surgida esencialmente en Alemania ha salido de la movida tecno. Su historia de éxito comienza en noviembre de 1989. La eufórica unificación de los jóvenes del este y el oeste de Alemania en las primeras fiestas tecno luego de la caída del Muro colocó los fundamentos de la actual cultura club en Berlín y su fama de cosmopolita y libre de jerarquías.
Uh-Young Kim
es periodista, moderador de radio y DJ. Trabaja entre otros, para la WDR, Spiegel Online, taz y De:Bug.
es periodista, moderador de radio y DJ. Trabaja entre otros, para la WDR, Spiegel Online, taz y De:Bug.
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Junio de 2009










