Teatro

Festival de teatro de Berlín 2011: un triunfo para los pequeños y los independientes

Afichee del Festival de teatro de Berlín 2011Por cuadragésima octava vez, el festival de teatro de Berlín presentó en mayo de 2011 las "diez obras de teatro más destacables" de la temporada en los países de habla alemana. En esta versión hubo una importante presencia de debutantes y representantes del teatro independiente y de compañías pequeñas.

Cada año, siete críticos y críticas de teatro profesionales cruzan Alemania, Austria y Suiza para escoger diez puestas en escena para el Festival de Teatro de Berlín. El jurado de este importante festival de teatro de habla alemana no pretende curar una muestra panorámica ni un festival temático. Su tarea consiste en escoger, de entre las aproximadamente 400 o 500 puestas en escena que ven por temporada, las 10 más destacables según su calificada opinión. Inmediatamente después que se da a conocer la lista, y en lo que se ha transformado en uno de los rituales infaltables y favoritos de este tradicional certamen teatral, es el turno de los trendscouts y otros representantes del mundo teatral de comentar la elección. Resulta simbólico que el golpeador slogan escogido para este año haya sido "Todo distinto, todo nuevo", con el cual no solo la directora del festival, Iris Laufenberg, resume el programa de esta nueva versión.

Nuevos rostros

„testament“ del grupo de performance She She Pop;  © Doro TuchEn efecto hubo este año muchos rostros nuevos. Cuatro de los nueve directores o colectivos de dirección invitados no habían estado nunca antes en el festival, lo que eleva a un significativo 45% la cuota de debutantes. Herbert Fritsch –quien fuera antiguamente una de las figuras emblemáticas de la compañía de Frank Castorf en la Volksbühne de Berlín y el mayor de los "Newcomer" del festival, a sus sesenta años– inauguró su presencia simultáneamente con dos obras. Los otros debutantes fueron el director Roger Vontobel, nacido en 1977 en Zurich, quien dio vida para el escenario de la Staatsschauspiel de Dresden a un moderno thriller político con su versión de la obra Don Carlos de Friedrich Schiller; Nurkan Erpulat de 37 años y el grupo de performance She She Pop formado a fines de los años 90.

Fuerte presencia de los independientes y de los pequeños

Verrücktes Blut“ de Nurkan Erpulat y Jens Hillje / Ballhaus Naunynstraße; Foto: Ballhaus NaunynstraßeLa presencia de estos últimos dos nombres da cuenta además de otro rasgo característico de esta versión 2011 del festival: una participación comparativamente fuerte de la escena teatral independiente. Con Verrücktes Blut/Sangre loca, la creación de Mit Nurkan Erpulat y Jens Hillje que lleva al absurdo los virulentos clichés sobre los migrantes en clave de comedia, el Ballhaus Naunynstraße, el pequeño teatro post migrante del berlinés barrio de Kreuzberg, llegó por primera vez al Festival. Menos explícita y más implícitamente política resulta Testament, en la que el grupo independiente de performance She She Pop somete al König Lear de Shakespeares a una lectura contemporánea tan original como compleja: Las actrices suben a escena junto a sus padres reales, y en una extraordinaria obra de teatro documental, vinculan la pieza de Shakespeare con las propias historias familiares en relación a las grandes interrogantes sociales.

Pero el jurado de este año no solo incluyó en mayor porcentaje trabajos de la escena independiente, sino que repitió la fórmula con los pequeños teatros. En lugar de las reconocidas instituciones de las grandes ciudades, como el Kammerspielen de Múnich, el Deutschen Theater de Berlín o el Thalia Theater de Hamburgo, que por muchos años fueron considerados habitués del festival, este año hubo entre los "Top Ten" muchos representantes de teatros pequeños, como por ejemplo el Staatstheater de la ciudad de Schwerin en el estado de Mecklenburg o el Teatro de Oberhausen.

Newcomer Herbert Fritsch

„Der Biberpelz“, Dirección: Herbert Fritsch; © Silke WinklerLa invitación a estos dos teatros es en no poca medida mérito de Herbert Fritsch, director de ambos montajes, quien con sus estridentes puestas en escena a contrapelo de la recepción tradicional ha desentumecido el panorama teatral. Las obras de Schwerin y Oberhausen se parecen muchísimo en sus efectos superficiales –Fritsch es un amante de los vestuarios chillones de colores fuertes, así como de los extravagantes peinados elevados y de un estilo de actuación marcadamente formalizado y anti realista–, sin embargo, en sus detalles, los montajes se diferencian finamente. Para su versión de la naturalista pieza de Gerhart Hauptmann Der Biberpelz/La piel del castor, en la que una –tradicionalmente entrañable- lavandera engaña y roba a una autoridad corrupta, el director construye un único, despiadado y a la vez comiquísimo Tableau vivant de todos los pecados capitales del que no escapa tampoco la "gente del montón". En Nora, por su parte, estrenada por Henrik Ibsen en 1879 y que sigue siendo hoy considerada un clásico emancipatorio, Fritsch no dedica su versión ni al repaso sicológico del retrato de un matrimonio ni al abordaje empático del impulso autoliberador de Nora. Fritsch elige emplazar la obra en un pesadillezco gabinete del horror de deseos sexuales liberados.

Rituales y reincidentes

Por acertado que resulte el slogan de "Todo distinto, todo nuevo", no puede omitirse en este balance la presencia en el festival de algunos destacados reincidentes y el reencuentro con antiguos rituales: Así, el público pudo disfrutar una vez más de directores como Stefan Pucher e invitados como el Burgtheater de Viena, lo mismo que de la apasionada discusión final del jurado el último día de festival.

Christine Wahl
es crítica de teatro, entre otros, de "Tagesspiegel" de Berlín," Theater heute" y "Spiegel online", y desde 2010, integra el jurado del Festival de teatro de Berlín.

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Julio 2011

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