Esta ley, bastante discutida y luego controvertida, de la cual los principales beneficiarios serían los grupos paramilitares, no es la primera de su tipo impulsada en Colombia. En los años 50 el dictador Rojas Pinilla dictó una ley que preveía la amnistía a las guerrillas, en la que no había reparación para las víctimas, y buscaba el desarme, la desmovilización y la reinserción de los guerrilleros a la vida civil.
En las décadas de los 80 y 90, bajo los gobiernos de Belisario Betancur, Virgilio Barco y César Gaviria se hicieron intentos legislativos para lidiar con la misma problemática: el indulto (con perdón y sin consecuente castigo). De nuevo, en estas leyes se presentaron falta de control al desarme y la desmovilización, falta de reparación para las víctimas, falta de mecanismos de control sobre los indultados y amnistiados, etc.
Críticos de la nueva ley 975 de 2005 (entre otros el Observatorio de Derechos Humanos, Amnistía Internacional, Medios para la Paz y varias asociaciones colombianas de víctimas) temen ante la falta de sanción a las violaciones de los derechos humanos, de indemnización a las víctimas, del descubrimiento de una comprehensiva verdad histórica y de una base financiera para la reinserción de paramilitares y la indemnización a las víctimas, entre otras carencias.
En el artículo 51 de la ley 975 se crea la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación - sin funciones judiciales y sin ser propriamente una Comisión de la Verdad, pero entendiéndose como precursora de una futura Comisión de la Verdad. La CNRR tiene como principales objetivos:
- Velar por la reparación integral de la víctimas
- Fomentar la reconstrucción del tejido social
- Alcanzar la reconciliación "cerrando heridas".
Será posible dar cumplimiento a estos objetivos? Como la ley que la crea, la Comisión sigue siendo blanco de multiples críticas, incluso de importantes sectores de víctimas. En los próximos días veremos cuáles han sido las experiencias con Comisiones de Verdad en países como Argentina, Chile, El Salvador, Guatemala y Perú.
Sin verdad, no habrá justicia, no habra duelo catalizador, no habra reconciliación y no habrá paz. Y tenemos la firme convicción que el diálogo es la condición sine qua non para hacer valer la memoria y encontrar caminos hacia la paz. Por eso, este encuentro internacional adopta la perspectiva de las víctimas. Queremos brindar aquí una plataforma para un diálogo entre expertos colombianos e internacionales, ONGs, asociaciones de víctimas, de familias de secuestrados y desplazados, para sondear las posibilidades de un proceso de reconciliación y paz en Colombia, lo más incluyente posible. Queremos dar lugar al intercambio de las multiples opiniones sobre cuestiones como:
- ¿Cuáles serían en la perspectiva de las víctimas sus posibilidades de actuación y sus responsabilidades en el contexto de la ley con vista a la construcción de una comunidad comunicativa de consenso?
- ¿Cuáles serían las condiciones indispensables y/o aceptables para la reconciliación?
- ¿Qué condiciones deberían darse para lograr la cohesión social?
- ¿Cuál puede ser el aporte concreto de las víctimas para fortalecer las estructuras civiles?
- ¿Cuáles son las condiciones mínimas que un estado sin control completo de su propio territorio puede y debe satisfacer para garantizar las posibilidades de supervivivencia a un proceso de democratización y reconciliación?
- ¿Cómo puede incluso una sociedad marcada por una larga tradición de violencia solidarizarse e “involucrarse”?
En las actuales condiciones de Colombia, con una sociedad traumatizada, pero que desea construir responsabilidades colectivas, inclusión y participación política, este Seminario Internactional, con sus paneles, mesas de trabajo y coloquios, busca que todas las personas dispuestas al diálogo, a compartir sus reflexiones a través del intercambio de experiencias, información y propuestas concretas, sobre cómo puede encontrarse el camino hacia una convivencia civil y democrática participen en el trabajo de construcción.
Agradecemos a todos los que aceptaron participar en este evento, en calidad de conferencistas en las tres tardes de coloquio, o como participantes en los paneles y mesas de trabajo y como moderadores. Y invitamos a todos Uds. a tener una participación activa que enriquezca estos diálogos.
Kristiane Zappel








