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“Un narrador opera con realidades. Desde el deseo de corregir la existente según sus propias ideas, inventa una segunda, privada […]. Narrar significa construir relaciones y crear tensiones donde primero no hay, proporcionar una estructura y consecuencias a la historia precisamente en aquellos puntos donde la realidad no le ofrece nada de ello”.
Daniel Kehlmann
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Daniel Kehlmann, hijo del presentador de televisión Michael Kehlmann y de la actriz Dagmar Mettler, nació en Munich en 1975. Realizó los estudios de Filología y Filosofía en Viena. Aparte de su labor como escritor de ciencia ficción, Kehlmann también escribe ensayos y críticas para magazines y revistas como “Der Spiegel”, la “Frankfurter Allgemeine Zeitung” o la “Süddeutsche Zeitung”. También ha colaborado con los Departamentos de Literatura y Poética en las universidades de Mainz, Wiesbaden y Göttingen como profesor invitado. Kehlmann vive en Viena y Berlín.
Ya a la edad de veintidos años apareció su primera novela, Beerhoms Vorstellung. Dos años después publicó su tercera obra, Mahlers Zeit, en la editorial de renombre Suhrkamp-Verlag, donde en 2003 también apareció Ich und Kaminsky, su éxito más determinante. En dicho texto, Kehlmann describe el intento del yo narrador, un autodenominado crítico de arte, de enderezar su propia carrera mediante una biografía sobre Kaminsky, pintor viejo y ciego. Su novela de más éxito hasta ahora es La medición del mundo de 2005, con 1,5 millones de ejemplares vendidos. En dicha novela Kehlmann conecta, mediante elementos de ficción, las historias vitales del matemático Carl Friedrich Gauß y de Alexander von Humboldt, científico e impulsor de las ciencias naturales. Ambos personajes principales son retratados como investigadores geniales y ambiciosos, y a la vez son desencantados de una forma irónica y humorística en el fracaso de las propias impuestas por uno mismo.
Es gracias a su habilidad desenfadada con los distintos planos de existencia y al cambio alternante entre hechos verídicos y ficción que los estudiosos de la literatura clasifican a Kehlmann dentro de la corriente del realismo mágico, a la que pertenecen, aparte de autores de habla alemana como Ingeborg Bachmann y Günter Grass, escritores predominantemente latinoamericanos como Gabriel García Márquez, Juan Rulfo y Jorge Luis Borges. El mismo Kehlmann dice sobre la consecución de La medición del mundo que él había querido escribir “a la manera de un historiador que se ha vuelto loco”.
Kehlmann es fiel a su estilo narrativo posmoderno incluso en su opera prima, la novela Ruhm – ein Roman in neun Geschichten, sin duda un título con una referencia irónica hacia sí mismo. En Ruhm, el autor interconecta adecuada y certeramente la historia creada por él mismo con la de una figura narradora ficticia llamada Leo Richter, y con ello traspasa los límites lógicos de los distintos planos de realidad.
Daniel Kehlmann ha sido distinguido con numerosos premios, entre ellos el Premio Candide, el Premio de la Fundación Konrad Adenauer, el Premio Doderer, el Premio Kleist en 2006, y por último el Premio Thomas Mann en 2008.







