Lo más bonito del libro es que al fin y al cabo da igual si lo definimos como una guía endiabladamente divertida o como una lúdica pieza literaria. Ante todo proporciona al lector el placer estético que ofrece una actitud profundamente irónica. Nada está salvo del humor de este autor. Ni siquiera su propia posición de narrador.
Dirk Knipphals, taz Magazin 2008
Para este libro no sirven las etiquetas habituales; es un manual de comportamiento con tintes filosóficos y un libro de relatos a la vez, una pequeña y simpática obra de arte.
René Aguigah, Literaturen 2008
Ligero, sin ser fútil, con diferencia el mejor entre los libros que hablan de la patria que se ha abandonado y los libros de viajes de nuestros tiempos. El autor no es solo una persona culta, es también ingenioso.
René Aguigah, Literaturen 2006
Un libro que se ha hecho esperar […]. Un ejemplo tan refrescante como entretenido de aleccionamiento filantrópico. Soboczynski confronta un cliché con otro cliché, la imagen que uno tiene de uno mismo con la que tienen los demás, todo ello completado con observaciones, fragmentos de la realidad, que de esta forma—como en un laberinto de espejos—aparece con los contornos claros y bien definidos.
Jens Bisky, Süddeutsche Zeitung 2006







