Recuerdo de Barcelona
Uwe Timm: Etnólogo de la vida cotidiana

Uwe Timm nace en 1940 en Hamburgo. Su infancia está marcada por un ambiente familiar nacionalsocialista. Con sólo doce años escribe su primera novela, inspirada en las historias de su abuelo, que fue capitán. En un principio abandona la escuela para trabajar en el negocio de peletería de su padre. Más tarde retoma los estudios para terminar el Bachillerato, luego estudia Filosofía y Filología Germánica y se gradúa con una tesina sobre Camus. Participa activamente en las revueltas del 68, de las cuales es hoy uno de sus principales representantes literarios. La revisión de esa época se extiende a lo largo de toda su obra. Más tarde se dedica a la vida cotidiana y sus peculiaridades (Entdeckung der Currywurst, ’El descubrimiento de las salchichas al curry’, 1993). Por sus cuentos y novelas obtiene numerosos premios y distinciones. Tras largas estancias en París y Roma, actualmente vive y trabaja en Múnich y Berlín.
En el año 2005 Uwe Timm ha visitado Barcelona invitado por el Goethe-Institut de esta ciudad.
Un azulejo recuerda Barcelona. En un estilo "naif" muestra a una niña sujetando con un hilo un pájaro que está volando. Un azulejo del siglo XIX. Lo compré en un anticuario de Barcelona, en mi último viaje. Según me enteré más tarde, pagué demasiado por él, pero no me importa, el motivo me recuerda a los vendedores de pájaros que vi por primera vez en la Rambla, a todos aquellos pájaros cantores, pero también a los papagayos y las aves de corral habituales, como los gallos o las gallinas.
Invitado por el Goethe-Institut, participé en una conferencia sobre el recuerdo del fascismo en Alemania, junto con colegas alemanes y españoles. Una discusión con una viva participación del numeroso público asistente que puso de manifiesto las diferencias en el proceso de revisión de la época del fascismo en ambos países. Resulta sorprendente que en España no existan todavía, como en Alemania, los informes y las biografías de los hijos y los nietos de los culpables, hecho que, según me dijeron, tiene que ver con el largo régimen de Franco que siguió a la Guerra Civil. Una discusión que me proporcionó un conocimiento más profundo de un país para mí lejano, a la vez que cuestionó la visión de mi propia escritura, mi propio enfoque.
El punto central fue la discusión en el estrado, que luego continuó en un círculo más reducido, con el admirado (y por lo demás poco amigo de actos públicos) Juan Marsé, cuyas novelas me habían acercado ya anteriormente a la ciudad y su historia. En definitiva, encuentros tan estimulantes como los que sólo el Goethe-Institut lleva a cabo. Y, además, el olor a mar cercano, las iglesias, las calles, los pequeños bares en los que se pueden comer esas deliciosas tapas, tomar vino blanco y escuchar las historias de la gente de la calle. Todo eso se produjo durante esa estancia en Barcelona, por lo cual no queda sino desearle al Goethe-Institut que en las próximas décadas siga teniendo una actuación tan llena de éxito y disfrutando de tan buena forma.
Escritor
Texto traducido del alemán













