I Link, I Like: Peter Kruse habla de la Cloud Culture

Vivir en la Cloud Culture significa poder acceder a Internet desde cualquier lugar, es decir, mantener amistades en las redes sociales, escribir correos electrónicos, orientarse en la ciudad, colgar fotos o consultar rápidamente una palabra a través, por ejemplo, de un iPhone. Pero, ¿cómo cambia nuestra sociedad con esta conexión permanente a la red? ¿Cómo cambia la amistad? ¿Qué valor tiene el hecho de apretar el botón de “I like”? De todo ello hablamos con Peter Kruse, psicólogo con una comunidad en Twitter de más de 4.000 seguidores.
¿Señor Kruse, cambiará Internet nuestra relación con el conocimiento?
Sí, de manera fundamental. En un libro se va creando, a lo largo de muchas páginas, un contexto lógico y emocional cerrado. En Internet, en cambio, todo es directamente conectable con todo a través de enlaces. Se van abriendo conexiones y, en este infinito encadenamiento de multitud de pequeñas unidades de conocimiento, a menudo se pierde el contexto explicativo.
La construcción de la torre de Babel en la red
¿Comporta algún riesgo esta falta de contexto?
El problema del entendimiento entre culturas y la transferencia de significados a través de las palabras se agudiza drásticamente. Imagine una reunión donde todos los asistentes utilizan el inglés, sin que los diferentes contextos culturales de los que provienen queden suficientemente reflejados. Las palabras son las mismas, sí, pero el contexto significativo es diferente. La situación es aún más complicada que en la metáfora bíblica de la construcción de la torre de Babel. Las personas no se entienden, aunque hablan la misma lengua. En Internet se genera de una manera excesivamente rápida la impresión de haber captado el sentido de un mensaje. La comprensión auténtica, sin embargo, requiere discurso y contexto.
¿Existe alguna iniciativa para resolver esta situación?
Las redes sociales ya son un intento de respuesta al problema del significado en Internet. En las redes sociales se recibe información de personas que comparten una historia: en Facebook son los “amigos”, en Twitter los “seguidores”. La información y las referencias que recibo sobre estas personas no son simplemente el resultado de mecanismos de una selección matemático-estadística, como pasa con los buscadores. Las redes sociales utilizan la capacidad de las personas de clasificar la información según ciertos patrones y de crear contextos de forma activa. En este sentido, las redes sociales son buscadores más inteligentes que AltaVista, Google, etc., y su éxito no es en absoluto casual.
La realidad y la red
¿En qué se diferencian los amigos en las redes sociales y los amigos en la vida real?
La diferencia es tan grande o tan pequeña como uno mismo quiere. Hay personas que tratan la amistad en la red igual que en la realidad. Son los digital residents, que se han entregado a la red en cuerpo y alma, que viven en y con la red. Otras personas consideran esta equiparación absolutamente absurda. Para estas personas Internet es simplemente una herramienta que se usa de vez en cuando. Estos digital visitors parten de la base de que una amistad en la red no puede tener nunca la riqueza y la profundidad que tiene en la vida real.
¿En el sentido de que apretar el botón de “I like”, por ejemplo, no representa un auténtico compromiso...?
Acaba de hacer referencia a un aspecto de la repercusión de las redes que afecta tanto a los digital residents como a los digital visitors: Internet hace posible una forma de activación sencilla y aparentemente casi exenta de riesgos que puede ser tanto una pura satisfacción sustitutiva como un eficaz instrumento de poder.
¿En qué sentido?
A veces los impulsos que se pueden generar en Internet en un tiempo reducido acaban en una diversión trivial, y otras veces despliegan una fuerza explosiva con efectos políticos a largo plazo. Cuando WikiLeaks publicó los informes secretos sobre la guerra en Afganistán, su fundador se convirtió de repente en el centro del interés mundial tanto para los medios de comunicación como para los servicios secretos. A medida que el mundo de las redes va perdiendo su virtualidad, la era en que las personas se pueden esconder detrás de un avatar, es decir detrás de representaciones virtuales, o simplemente entre la multitud, se extingue. El sueño de la libertad máxima exenta de toda responsabilidad que ha marcado el momento de apogeo de la “Second Life” se ha terminado.
Ahora es cuestión de descubrir el potencial democrático de Internet. Las plataformas de campaña como Avaaz.org tienen sin duda una función de liderazgo, pero al fin y al cabo la cuestión es que el individuo también asuma responsabilidad personal en las redes. Un desarrollo social sano no surge de la provocación anónima. El cambio creativo requiere contraproyectos con rostro.
“No podemos dominar Internet”
¿Cuando las repercusiones reales crecen, cómo podemos controlar las redes?
El ejercicio del control estatal en Internet es muy complejo, si no absolutamente imposible. Internet juega al gato y al ratón con cualquier intervención controladora. En cuanto una autoridad ha ideado un mecanismo de control, ya hay alguien que lo está esquivando.
En su complejidad, Internet se parece al cerebro humano. La investigación sobre el cerebro ha estado buscando durante muchas décadas el elemento que determina en última instancia la dinámica del conjunto. Hoy se sabe que el cerebro es un sistema que se autoorganiza y que todos los estados de orden surgen sin necesidad de archivadores. Con Internet hemos iniciado un experimento social que en su complejidad y su dinámica es perfectamente equiparable al cerebro. Internet tampoco se puede dominar, tan solo se puede tolerar o desconectar.
es la autora de la entrevista. Trabaja en Múnich como autora y redactora independiente.
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Octubre 2010
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Enlaces sobre el tema
- Peter Kruse on twitter: @peter_kruse

- Charles Leadbeater on Edge.org: Cloud Culture – the promise and the threat

- FAZ Dossier: Digital Denken – How Is the Internet Changing Us?

- Opinion Making in the Digital Age: Is the Internet Changing the Way We Think? (goethe.de)


- Digital Worlds – Re:publica Champions Network Neutrality and Open Structures (goethe.de)


- Dossier: The Future of Man and Technology (goethe.de)












