Sobrevivir

Salat, alles...zum Mitnehmen
(échele de todo que me lo llevo)

Foto (Ausschnitt): Iwan Gabovitch (qubodup @flickr), CC BY 2.0Photo (detail): Iwan Gabovitch (qubodup @flickr), CC BY 2.0

Photo (detail): Iwan Gabovitch (qubodup @flickr), CC BY 2.0


¿Se imaginan cuál es la profesión más difícil de ejercer en Berlín? Si, exacto. La de guía turística. ¿Cómo? ¿Que por qué? Imaginen tener que explicar diariamente al visitante que no se lee Strabe, que es Strasssssse …

imaginen tener que, para saciar el ansia incombustible del turista, estar al día de lo que se cuece en la escena cultural berlinesa, ¡claro! ¡como es mínima! Y cada jornada lo mismo, el inexorable día de la marmota. Imaginen tener que recomendar la gastronomía típica berlinesa... Y, ¿qué comemos hoy?- Preguntan como pollitos en el nido que reclaman alimento. ¡Dame, a mi, a mi!... ¡Ah! ¡Esa es fácil! Cómanse un Döner que es algo típico berlinés. Cara de incredulidad. De menosprecio incluso. Para algunos esto de “Döner, berlinés” suena como para algunos otros lo de “Gibraltar, español”. Vamos, que les chirría.

Cuesta creer que el Döner Kebab es de Berlín. Se comprende. Hasta a mi me cuesta después de todo este tiempo. Pero la capital así lo clama en su página oficial. Tiene hasta año y lugar concreto de nacimiento: 1972, Bahnhof Zoo.

Claro que leyendo un artículo una revista alemana resulta que esta afirmación es algo controvertida. El take away mediterráneo más famoso después de la pizza, es considerado más como una variación de un plato típico turco que como un descubrimiento en si. De hecho, según el periodista y sociólogo alemán Eberhard Seidel-Pielen, escritor de un libro titulado “Aufgespießt” (que Google Translator dice que es “Brocheta”), el Döner ya se comía una década antes en Estambul.

Por tanto, al occidentalizado bocado originariamente anatolio, debiera quizás tratársele más como una reinterpretación teutona que como algo que surgiera espontáneamente con una de las primeras olas de inmigrantes. Y digo “reinterpretación” por varios motivos. Uno, porque de dieta mediterránea nanai. Dos, porque al parecer lo que si se hizo como algo novedoso aquí fue añadirle salsa de yogurt y “ensalada”.

Hace poco saltaba la noticia de que el padre del Döner, el acreditado, fallecía a la edad de 80 años. Su nombre, Kadir Nurman. Lo de acreditado es porque en medio de esta confusión de los sesentas/setentas alguno que otro más se quiso colgar el mérito de su supuesta creación. En 2011, acabando con la discusión pero no con la leyenda, la Asociación de Fabricantes Turcos de Döner en Europa (ATDID) reconoció en él al creador y hasta le concedió una medalla. Lo que impepinable es que este zum Mitnehmen triunfó por su armonía con el entorno. Ya lo decía Tucholsky, en Berlín todo el mundo tiene mucha prisa, de lo que se deduce que ni tiempo para sentarse a comer hay. Debe ser algo que llevar en mano para comer de pie y de rápida preparación. Algo energético y sabroso, sin importar ni la calidad culinaria ni el impacto que pueda tener para la salud. El Döner Kebab encaja perfectamente en ese estilo de vida. Y qué contarles de los que vuelven de marcha a altas horas de la madrugada con la canina. Un Döner Imbiss abierto a esas horas es para el borracho de vuelta de la juerga (es decir, el que se ha pillado una buena turca… mis disculpas, no me pude resistir) un verdadero oasis. Por cierto, para los que quieran saber de dónde puede venir el dicho 'cogerse una turca'...
Unos dicen que el mejor Döner de Berlín se come aquí y otros alucinan con las interminables colas que se forman frente al Mustafa’s, el que también presume de preparar el mejor. Sea donde sea pero “Salat, alles” como diría el Professor Shopenhua.

De los 16.000 lugares que ofrecen Döner en Alemania, unos 1.000 están en Berlín. Así que no creo que tengan problemas en encontrar uno, si es por probarlo o repetir, sobretodo si frecuentan barrios como Kreuzberg o Neukölln. De hecho, hoy para entrar en calor, me recorrí un kilómetro escaso de la Karl Marx y contabilicé 17 lugares que ofrecían Döner Kebab. No me dediqué a la degustación porque estoy a régimen. Eso lo dejo para los turistas...



Frau Dulenta
Redactora de Berlunes© Berlunes.

Copyright: rumbo @lemania
Enero 2014

Idioma original: Castellano

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