Sentir, palpar, experimentar el mundo

Cierro los ojos. Incluso permito que alguien me los cubra con una venda. Una mano toma suavemente la mía y me ayuda a caminar a tientas en la oscuridad. «Cuidado, un peldaño», me advierte una voz susurrante. Levanto el pie, busco a tientas hasta que doy con el peldaño y confío en que soporte mi peso. Vacilo ligeramente. Puesto que se me ha privado del sentido de la vista, no dispongo más que de mi cuerpo para percibir mi entorno. Sus movimientos me resultan sumamente torpes y lentos. Mi inteligencia ha quedado reducida a la envoltura de mi cuerpo y a un par de células nerviosas. Me concentro en la fría corriente de aire que acaricia mi piel desnuda. Suena una música. Me recuerda que el mundo suele estar lleno de las más variadas impresiones para los sentidos. De repente siento un agudo dolor en el pecho. Seguidamente, un ardor en la espalda. «Si quieres dejarlo, dilo», anuncia una voz suave. Todavía no quiero dejarlo. Sigo entregado a la experiencia de presentir, percibir, experimentar a través de los sentidos que representa Secret Service, la performance del coreógrafo berlinés Felix Ruckert. Disfruto de este viaje por el paisaje de mi cuerpo. Me encuentro en pleno teatro del futuro: en un proyecto teatral interactivo que ya no me limita al papel pasivo del espectador, sino que literalmente me recorre el cuerpo.
Expertos en Marx, controladores aéreos y news junkies sobre el escenario
El actor A tiene un papel en la obra B y el espectador C contempla la acción. Hasta los años noventa, en el entorno de los teatros alemanes esta definición mínima de teatro no hubiese provocado la más mínima objeción. No obstante, con el tiempo esta fórmula ha quedado obsoleta. La manifestación dramática tradicional ha pasado a convertirse en un teatro posdramático. Debido a las influencias del arte de la performance, durante los últimos años la relación del actor y su papel ha experimentado una profunda transformación. Los actores salen cada vez con más frecuencia de sus personajes, los comentan, adoptan una distancia irónica hacia ellos. Asimismo, también crece la tendencia de crear personajes a partir de material biográfico o supuestamente biográfico del actor. Actualmente, el grupo Rimini Protokoll practica este juego al más alto nivel reuniendo en un escenario a expertos en Marx, controladores aéreos y news junkies y dejando que se entregue cada uno de ellos a sus actividades en un contexto aparentemente improvisado. Hay que constatar, pues, que la separación tradicional entre el personaje dramático y el actor –que condujo en primera instancia a la creación de la profesión de actor– se está desdibujando.El espectador como participante
A su vez, el espectador ya no está atado a su asiento del patio de butacas o el palco. En numerosas producciones teatrales de reciente creación puede incluso pasearse a su antojo. Su libertad de seleccionar las propias perspectivas del espectáculo se ha visto incrementada. La última consecuencia de esta evolución es la implicación de éste en la acción, o incluso su conversión en el personaje principal.
El origen del teatro interactivo hay que buscarlo en el trabajo del dramaturgo brasileño Augusto Boal. Boal desarrolló en los años setenta, con los habitantes de las favelas situadas en la periferia de algunas metrópolis de América Latina, una forma de teatro en la que se representaban conflictos locales reales. En este «foro teatral» los espectadores podían influir en el argumento. Subían al escenario y les explicaban a los actores cómo debían comportarse o representaban ellos mismos una escena. El objetivo de Boal era la sensibilización sobre los conflictos sociales y la exposición de posibles actuaciones para su solución. La intención política de Boal se ha perdido considerablemente en el teatro interactivo actual. Sin embargo, el potencial de solución de conflictos es aprovechado por numerosos grupos teatrales que trabajan en empresas. Éstos ofrecen a sus clientes escenas típicas de la actividad diaria de la empresa –conversaciones con los clientes o situaciones de mobbing, por ejemplo– y elaboran con los trabajadores presentes estrategias de solución. Las formas interactivas de teatro encuentran también creciente aplicación en la práctica terapéutica (entre otros, en casos de depresión y Alzheimer).Teatro más allá de lo conocido y lo previsible
La interactividad ha hecho su aparición también en el arte de la interpretación. Artistas vanguardistas como los coreógrafos berlineses Felix Ruckert y Helena Waldmann o los grupos She She Pop (Berlín/Hamburg) y Signa, conocidos por sus performances, disuelven en sus trabajos el contexto interpretativo tradicional. Ruckert es el impulsor más radical de esta transformación, ya que aísla al espectador y lo arroja a sí mismo. Waldmann y She She Pop crean espectáculos a modo de fiestas cuyo transcurso depende directamente de todos los participantes, lo cual incluye a los espectadores. El grupo danés Signa desarrolla contextos interpretativos completos que pueden alargarse durante varios días y simulan una realidad específica. En Die Erscheinungen der Martha Rubin (‚Las apariciones de Martha Rubin‘), la dilatada sucesión de los acontecimientos, especialmente, lleva a nuevos modelos de percepción.
Es característico de estos artistas el hecho de que su teatro interactivo se aleja del simple teatro de participación. Se pone especial cuidado y sensibilidad en tratar de que el espectáculo sea una experiencia individual para cada uno de los espectadores y evitar que se cree el efecto de un casting-show. Sin embargo, esta cautela es a la vez un inconveniente. A fin de preservar la integridad de los participantes profanos, los conflictos son aplacados deliberadamente. Especialmente su agudización trágica es evitada. En lugar de una experiencia catárquica, el público juzga ahora, pues, según criterios de bienestar. Sin embargo, el público es expuesto a una estructura ritual. En su forma actual, el teatro interactivo artístico articula el anhelo de tener una experiencia más allá de lo conocido y lo previsible. Tom Mustroph
es especialista en teatro y trabaja como autor independiente.
es especialista en teatro y trabaja como autor independiente.
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Octubre 2008









