Recetas de lectura

Recetas de lectura

Nuestra base de datos de recetas de lectura incluye recetas en diferentes formatos para distintos grupos de edad. Usted puede delimitar su búsqueda con los diversos filtros.

Banquetes literarios

Formato:
lectura en voz alta

Edad de los participantes:
6-10 años

Grupo meta:
niños

Organizador:
bibliotecas

País:
México

Banquetes literarios

Despierta el apetito para leer


Mail Symbol gutierrez@mexiko.goethe.org

Combinar la comida y la lectura armoniosamente puede tener un efecto delicioso porque las dos actividades despiertan avidez y satisfacción. La conversación es común tanto a la lectura como a la comida y la sobremesa tiene un efecto tan gozoso como una buena conversación entre personas que comparten libros. Las lecturas entrañables se recomiendan tal como recomendamos un platillo a alguien especial que todavía no ha tenido el privilegio de probarlo y la lectura en voz alta tiene un origen tan gregario como compartir los alimentos.

Diferentes recetas para diferentes comensales

En la librería de ocasión Jorge Cuesta de la ciudad de México los clientes reciben gratuitamente un Menú de Lecturas: un cuadernillo en el cual para cada mes hay un menú seleccionado cuidadosamente, el cual incluye entradas, plato fuerte y su acompañamiento. Los administradores de la librería, comentan que inicialmente la idea surgió porque durante años enviaron las sugerencias de lectura por correo a sus clientes y así les informaban de las fechas en que habría eventos o descuentos en los libros. En la primera edición del Menú de Lecturas 2015, el lector tiene una agenda con los eventos de la librería, las efemérides literarias y las recomendaciones del “chef librero”.

Algunas instituciones, como por ejemplo la Academia de Fomento a la Lectura de Baja Sajonia propone un Buffet de libros, en el cual se prepara un menú multicultural con una mesa bellamente arreglada con la cual los libros, que se sirven como platillos, se agrupan por países y los comensales degustan de las especialidades. En otra biblioteca, se organizó una degustación literaria, en la cual los libros fueron servidos por bibliotecarios-meseros a los lectores que eligieron a la carta sus platillos, los cuales disfrutaron leyendo en voz alta fragmentos para deleite de los que compartían la mesa.

O bien, si se tienen recetarios, no hay que dejar de lado la oportunidad de organizar una día para cocinar juntos, tal como lo hicieron los alumnos del Colegio Hispanonicaragüense, quienes elaboraron las recetas del libro Repugnante y nutritiva de Alejandro Magallanes en Nicaragua. Ya sea que el menú esté únicamente integrado por libros o se incorporen algunos alimentos en la actividad, las posibilidades para degustar y compartir son múltiples. Por ejemplo, en una secundaria en el municipio de Ecatepec en el Estado de México, se organizan periódicamente reuniones al estilo del “café literario”, pero no se sirve café, sino ensaladas de frutas, mientras los alumnos comparten la lectura y realizan comentarios.

Materiales necesarios

  • Libros
  • Manteles
  • Papelería en general
  • Alimentos para degustar (opcional)