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Leer y atreverse: ser booktuber

Alma Carrasco durante la 8a. FILEC Cientos de jóvenes esperan bajo la carpa. Todos tienen listos sus teléfonos móviles. Los han visto muchas veces tras la pantalla, pero nunca así, en vivo. Parece que ya vienen. Sí. El presentador lo confirma: “Demos la bienvenida a…”, comienza el griterío, “¡… los booktubers!”. Son seis. También jóvenes. Saludan y sonríen. No son unas estrellas de rock, pero miles o cientos de miles los siguen en Youtube, dan “me gusta” a sus videos y dejan comentarios.

“A veces vas a las ferias del libro y se acercan y te dicen ‘amo tus videos, ¿puedo tomarme una foto contigo, por favor? Tengo un suscriptor que se llama Germán que es de Nicaragua, él me confesaba que no leía nada, absolutamente nada, y que gracias a mis videos empezó a leer. En ocasiones me ha mandado libros y hasta ha hecho los intros de mis videos”, cuenta el booktuber Juan Carlos Álvarez Juárez, conocido como Malik.

Para Abril G. Karera, quien tiene un videoblog llamado “Ensayos de Abril”, uno de los mejores aspectos de ser parte de la comunidad es compartir la experiencia lectora con los demás. Y además le da la oportunidad de conocer nuevos títulos y géneros literarios. “Es una oportunidad de desfogar nuestra opinión intensa sobre un libro”, dice Gaby Alvirde, otra booktuber a la que también le gusta charlar con sus suscriptores por Twitter.


La dinámica es sencilla: hablar de un libro frente a una cámara, pero ya es un fenómeno que ha llamado la atención de medios de comunicación, especialistas en literatura infantil y juvenil, editoriales y mediadores. Jóvenes que le hablan a jóvenes, no profesores bienintencionados diciendo que tal o cual novela es buena por su mensaje o promotores de lectura afirmando que leer es la expresión máxima de la evolución o carteles publicitarios recetando leer 20 minutos al día, rapidito y de un jalón, como jarabe para la tos. No, sencillamente son jóvenes que aman leer, que leen mucho, hablándoles a otros, como ellos, de libros chidos o chafas.

“BookTube está hecho por lectores y para lectores, no hay reglas para ser un booktuber, pero se necesita amor por los libros y no tener miedo a compartir tu opinión, porque al final es tu opinión y se respeta,”, dicen Nath y Gaby, dos booktubers con casi 10 mil seguidores en su canal “De Pasta Dura”.

Luis Altamirano, estudiante de Comunicación de 20 años de edad, coincide en que se necesita valor para ser booktuber. “Leer y atreverse. Creo que es lo único que se necesita para estar en BookTube. Amar el arte de las palabras y tener el valor y la dedicación de subir videos constantemente”, dice Luis. La recompensa es la compañía, el sentido de pertenencia, el diálogo y la construcción de una comunidad.

“No tenía con quién hablar de libros, y en mi casa, era la única persona que compraba literatura, así que al ver este espacio en YouTube para hablar de libros, me dije: ‘de aquí soy’ y comencé a grabar”, dice Malik. Y la comunidad nunca está completa, siempre son bienvenidos nuevos booktubers, agrega Abril. “Solo se necesitan dos cosas: amar leer y tener una cámara. Cada booktuber tiene su estilo y, a pesar de que muchos hablen de los mismos libros, las experiencias son distintas. Cada uno arroja luz sobre temas que no se habían tocado antes en la comunidad, ¡y eso la hace más genial! Así que si alguno de ustedes tiene la espinita, pero no se atreve por una u otra razón: ¡anímense! La comunidad de BookTube es cálida, afectuosa y sincera, los que pertenecemos sostenemos que no sólo encuentras con quiénes hablar de libros, además encuentras verdaderos amigos”, dice Abril.

Booktuber: el mito

Superficiales y vendidos a las editoriales, esos son los dos estigmas principales. Que si profundizan o no en sus comentarios, que si argumentan o no sus elecciones, que si están comprometidos con las editoriales que les envían libros… en una buena parte de los casos todas estas ideas parecen más generalizaciones injustas.

Si le preguntan a un booktuber diría que es un listado de mitos. Es verdad que algunas reseñas están más dedicadas a provocar risas que reflexiones literarias profundas, pero esto es una comunidad de lectores que disfrutan mucho leer, no una cátedra de crítica. La mayor parte de los que dan clic para ver un video, lo hacen porque quieren divertirse, leer un libro nuevo o, simplemente, por el carisma del presentador.

Muchos booktubers coinciden en que menos del 30% de los que ven sus videos leerán el libro que recomiendan, más bien, según Antonio Miranda, Tonny Beth en BookTube, la mayoría quiere ver la opinión de algo que ya leyó. “Casi nadie busca recomendaciones”, dice. Luis describe así a sus seguidores: “Son jóvenes de entre 16 y 25 años que gustan de la literatura juvenil y que disfrutan pasar su tiempo libre en internet. Están estudiando la prepa y la mayoría son amantes de las series televisivas y adictos a las redes sociales”.



¿Hay un compromiso con las editoriales? Algunos de ellos sí reciben libros de las editoriales, pero aseguran que no están obligados a reseñar nada. De hecho, les gusta buscar libros: van a librerías de viejo, ferias, piden los libros por internet o leen lo que otros miembros de la comunidad recomiendan. “La relación con las editoriales es muy orgánica, ellos en ocasiones se acerca a nosotros para mandarnos algunos ejemplares que creen que pueden llegar a gustarnos, ya depende de nosotras si es que queremos compartir nuestra opinión sobre esas lecturas o no”, dicen las lectoras del canal “De Pasta Dura”.

Aunque sí hay algunas alianzas. Tonny Beth y otros participan en un programa de Porrúa para premiar lectores. “Algunos colaboramos en un proyecto con Porrúa, en el que recomendamos un libro y en las librerías Porrúa hay promoción o regalo si mencionan nuestros canales, y las ventas de lo que recomendamos han ido bien”.

Malik, que tiene casi 5500 suscriptores, dice que la relación con las editoriales es positiva y hasta facilita sus búsquedas. “Mi relación con las editoriales es estupenda, en principio no me podía creer que vieran mi canal, pero ahora me proporcionan libros de temáticas que me pueden gustar, y me facilitan mucho el trabajo de reseñar”.

Nadie niega el poder de convocatoria de los booktubers, algunos alcanzan, con un solo video, hasta 200 mil visualizaciones. Las editoriales son conscientes y los invitan a presentar libros, les mandan sus catálogos para que elijan los libros que quieren y hasta les ofrecen entrevistar a autores antes que nadie. Pero sería ingenuo pensar que no se adquiere cierto compromiso. “Algunas editoriales te piden que si no te gusta el libro y no quieres hacer reseña, les envíes un comentario dando tus razones. Pero todas las personas que nos han contactado nos han dicho que aún si no nos gusta lo podemos decir en nuestros videos”, dice Tonny.

Y lo dicen, algunos muy sutilmente, otros con más desparpajo: “Los peores libros del año”, “este libro es horrible”, “por favor no lo lean”, “si lo leen no digan que no les advertí que era pésimo”, o matizan: “a mí no me gustó, pero sé que otros lo han amado”. Para Abril, a quien también interesa subir contenidos de otro tipo, como su video “Cinco consejos para mejorar tu ortografía”, ha sido mejor mantenerse al margen. “No tengo acuerdo con ninguna editorial, aunque tuve la oportunidad, me di cuenta de que me gusta llevar mi ritmo y no tener ningún tipo de presión sobre mis lecturas”, confiesa.

Más que juegos del hambre

Alicia en el país de las maravillas, Peter Pan, Madame Bovary, Jane Eyre, El extranjero, La insoportable levedad del ser, Divergente, Cazadores de sombras, Persona Normal, Buscando Alaska. Están los éxitos juveniles del momento pero también grandes clásicos. “Selecciono mis libros de manera meramente instintiva, lo que siento que quiero leer es lo que leo. Por lo general los conozco gracias a BookTube, páginas de internet o hasta recomendaciones por parte de mis maestros de la escuela. En estos momentos no tengo ninguna relación con editoriales”, dice Luis, que en su canal casi llega a las 100 mil reproducciones y tiene más de 8,700 suscriptores.

Para Malik es algo más esotérico: “Mis libros llegan a mí porque así lo desean”, y se ríe. “Siempre voy a las librerías sean nuevas o de libros usados a perderme entre las estanterías por horas, para buscar temas o tramas que me llamen la atención, leo las primeras páginas y se me enganchan me los llevo. También en las ferias del libro o remate, voy a buscar ofertas de libros que me interesan, por que anteriormente ya he leído sinopsis de lectorati o goodreads”, dice.

Desde la universidad Abril empezó una lista de “libros por leer”. “Tengo más de 1100 libros en espera y como sé que es complicado que los lea todos en poco tiempo los he distribuido de la siguiente manera: ‘Libros que quiero leer YA’, ‘Libros que splo pueda conseguir en bibliotecas’, ‘Libros de mi casa’, ‘Libros en pdf o formato electrónico’, ‘Libros que requiero comprar’ y ‘Libros recomendados por mis suscriptores’. De esta manera voy de una a otra categoría dando igual importancia a todos y haciendo de mi experiencia lectora algo diverso e interesante”.

Hoy, cada vez más booktubers se suman en México a la comunidad mundial de jóvenes que comparten su pasión por leer. “Hay que mirar lo que están haciendo los booktubers. En definitiva hay algo que los mediadores de lectura podemos aprender de ellos. Los booktubers comparten una mirada, hablan el mismo lenguaje que sus seguidores y así mueven masas”, dice Sergio Andricaín, escritor y confundador de la Fundación Cuatrogatos. Diego Lebro, profesor y mediador de lectura colombiano coincide con Andricaín. “Es un fenómeno valioso en tanto que abre una puerta para enganchar a los lectores. La clave es que son pares, jóvenes mucho más cercanos a sus lectores, se hablan de tú a tú, sin esa voz de autoridad y sermón con la que se asocia al adulto”.

De alguna manera, son una especie de círculo de lectura. No es casualidad, por ejemplo, que Abril, Malik y Tonny dirijan círculos de lectura en la Biblioteca Vasconcelos de la Ciudad de México. “La comunidad BookTube está generando cambios en la vida de muchas personas, iniciando con nosotros mismos, nuestras familias, las personas que nos rodean y por supuesto, nuestros seguidores”.

Cuando termina la presentación, los cientos de jóvenes toman fotos de los booktubers abrazados, luego se acercan, les piden autógrafos, se toman fotos, todos tienen sus teléfonos móviles listos, pero también sus libros, los libros que les han recomendado los booktubers, los que les han cambiado la vida.
Adolfo Córdova
Periodista, escritor y promotor de lectura nacido en Veracruz y radicado en la Ciudad de México.
Mayo 2015

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