Nicaragua

Carlos Fonseca Grigsby

Melanie Taylor by Fernando BocanegraCarlos Fonseca Grigsby © privat Nuestras soledades tienen alas”, las palabras parecen flotar en el aíre cuando leemos los poemas de Carlos Fonseca Grigsby, poeta nicaragüense que a temprana edad mereció el premio Creación Joven Fundación Loewe en el año 2007. Cuando afirmamos que los versos de Carlos se suspenden es porque su poesía tiene la levedad de una “Libélula” en vuelo, título también de su poemario inédito.

Esta ligereza se la han otorgado grandes maestros de la literatura que revelan la precisión de su palabra que la transforman en virutas chispeantes en medio que la oscuridad, como nos revela el título de su obra prima “Una oscuridad brillando en la claridad que la claridad no logra comprender”.

Carlos, en su Ars Poética nos confirma sus influencias de grandes poetas nacionales y extranjeros sin embargo en estos primeros poemas se denota una voz y presencia que nos confirma que no importa la edad que el escritor tenga, la poesía se impone y está por encima de los clichés de poetas jóvenes.

La poesía de Carlos es diáfana y sólida, aunque alude a una línea del Ulises de Joyce, tiene metáforas e imágenes concisas que reiteran una conspiración entre el poeta y la poesía.

Como estos versos que nos refleja el entramado del mundo psíquico: Nuestras miradas son como Hart Crane; /se embriagan una noche, /intentan seducirse, /pero al día siguiente: mueren.

En la poesía de Carlos encontramos la lucha del “Yo lirico” hablante y el yo personal que se revela el uno contra otro y parecen contraponer sus posturas en una lucha interior. Como nos dice en este poema:

El poema de amor.

Que no quise escribirlo/ luche contra él, /desprecié los poemas de amor que se han escrito antes que tú, / pero entonces-/este poema debería estar escrito por un hombre/que nunca aprendió ama, /que nunca aprendió a escribir, /por un hombre que nunca te conoció.

En este sentido el hablante lírico está reclamándole a ese hombre común, no al poeta, que él debió escribir ese poema. La tragedia del poema amoroso, no es la pérdida de la amada, es la ausencia del hombre que debió ocupar el lugar del escritor porque le desgarra más reescribir esa historia de quebranto.

Esa ambigua posición la encontramos en otros poemas de Fonseca donde la soledad, la obscuridad y la luz parecen ser los tonos claros-oscuros que utiliza en la paleta de imágenes que construye a lo largo de su discurso poético.

Veamos estos versos tomados de distintos poemas:

Que tengo una caricia derrotada por tu ausencia/ Los saben los extinguidos luceros de mi cuerpo/ Imagina la noche negra, tan negra y sombría/Nuestras soledades tienen alas/para que en lugar que seamos dos niños solitarios, seamos dos niños felices/que reinventamos la soledad acompañándola.

Recientemente su poesía fue incluida en el libro “Tiempo de Amor”, Lifedestijd: Poemas de amor de los mejores poetas de Nicaragua, bajo el sello editorial Point; entre los que además destacan Claribel Alegría y Ernesto Cardenal, la traducción la realizó el poeta Belga Germain Droogenbroodt.

El trabajo poético de Carlos Fonseca promete mucho en el quehacer literario no solo de Nicaragua, sino de una región que ha continuado una línea de poesía comprometida, social y que escritores como Fonseca irrumpen ese silencio de la poesía intimista, meditada y reposan sobre nuestros hombros como tiernas mariposas en vuelo.

Un retrato por Madeline Mendieta.


Extractos

Carlos Fonseca Grigsby: Una oscuridad brillando en la claridad que la claridad no logra comprender Carlos Fonseca Grigsby: Fragmento de una obra inédita

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