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Jessica Sánchez: Microcuentos

PUNTA

Una bóveda azul y abajo cientos de personas. Ante el golpe poesía, gritaban, hacían grafitis, cantaban, prendían luces y reflejaban estrellas.

La muralla verde olivo tenía órdenes de atacar a la gente desarmada. Avanzaron metiendo miedo, tirando gases. Para enfrentarlos salieron de la multitud dos jóvenes, bailando punta, la danza que los ancestros garífunas idearon para celebrar la vida. Ella, graciosa movía su falda y sus manos llegaron a acariciar las caras curtidas de los militares. El, dando brincos transmitía fuerza y alegría. El cerco militar se rompió y fue retrocediendo.

Nada como un buen baile para enfrentar la guerra.

APLAUSO

Manos arriba, manos enfrente, manos por todos lados. Manos que se encuentran y se levantan para esquivar los golpes de los militares, manos que se muestran desarmadas ante la tanqueta que no las reconoce y les tira chorros de agua y gases tóxicos. Cuerpos que huyen despavoridos, uno de ellos cae y es aplastado: Ilse Ivania se llama y pasa a formar parte del firmamento de los mártires en resistencia. Los días subsiguientes las maestras y maestros necios, repiten en sus consignas: ¡Aplaudan, aplaudan no dejen de aplaudir, que todos los chepos se tienen que morir!, los policías armados hasta los dientes les caen a palos, los persiguen, los acosan, los detienen. El aplauso se queda entonces huérfano y recorre las calles de Tegucigalpa derramándose en las calles, en las avenidas y las plazas. No hay que sorprenderse entonces si lo vemos corriendo por ahí, jugando a ser libre y robándole a esta ciudad pedacitos de dignidad.

    Sobre la autora

    Jessica Sánchez: Mujer, comprometida, feminista, escritora, madre de Ámbar y Ramay, entusiasta, polifacética, solidaria, insomne, conversadora, amiga, valiente, de audaz escritura, introspectiva, esposa, observadora, idealista, tierna, conmovida, osada, plena, inteligente, dinámica, comunicadora, entregada, compañera. Más...

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