Artes plásticas

Una nueva generación en la pintura

¿Una vez desmoronada la República Democrática Alemana [RDA] se han aproximado mutuamente los artistas germano-orientales y germano-occidentales? En busca de respuestas válidas hemos visitado a tres jóvenes artistas pertenecientes a la generación de los actuales treintañeros. Hasta hace trece años se trató de amalgamar la pintura realista y figurativa con el socialismo. En la parte occidental del país se vinculaban las formas libres y el arte abstracto al libre quehacer artístico.

Hoy día somos testigos del retorno de la pintura sobre todo realista. Entre los pintores de la nueva generación se habla precisamente de un renacimiento del realismo.


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‘La pintura es primeramente nada más que la definición de un género. El discurso de la pintura suele implicar, empero, una definición de forma y de contenido. En la actualidad se constata una tendencia general de regreso a la pintura, sobre todo en su formulación figurativa. Esto se refiere igualmente a ciertos valores asociados a este medio: carácter individual, expresión, singularidad, referencias a posiciones históricas. El hecho de que tradicionalmente la pintura posea un estado conservador resulta probablemente de esta sobrecarga connotativa. El gesto, la genealogía y la retórica gráfica son al menos tan importantes como lo que se llega a visualizar a nivel de contenido’.

[Nicolaus Schaffhausen en el prólogo escrito para la exposición ‚pinturalemanadosmiltres’]

Tratamos de captar estos momentos en tres jóvenes pintores de la generación de los treintañeros. No se puede negar que todos los centros de Alemania tienden a la pintura figurativa, algo que, por lo demás, no constituye solamente un fenómeno alemán. La parte occidental del país consideraba que la pintura abstracta era más bien expresión de liberación, de una concepción artística independiente. En la República Democrática Alemana [RDA], los pintores fueron anclados en el realismo. Es verdad que el Estado no terminó imponiendo a los artistas el realismo socialista que les había decretado. Pero, los que no pintaban de forma tradicional y en estilo figurativo no lograron mantenerse en el interés de la opinión pública. Ahora, a los 13 años de haberse desmoronado el régimen de la RDA se han olvidado esos supuestos e imperativos. Sin embargo, la Escuela de Leipzig – aquella que, bajo las condiciones reinantes en la República Democrática Alemana, sentó la base de perfección técnica y aptitud pictórica – tiene un peso considerable. Pero los egresados de esta escuela realizan sus temas sin tener que acomodarse o por lo menos sin valerse de subterfugios para no criticar una doctrina estatal. Esto no significa que ejerzan influencia en otros centros artísticos de Alemania.

Es posible que el nuevo giro hacia la pintura y especialmente hacia la pintura figurativa tenga su origen en la fotografía y la videografía o pueda ser interpretado como un movimiento contrario al dominio del arte conceptual. Los artistas han dejado de enfrascarse en teorías y se sirven de figuras para ejecutar sus temas.

Schafhausen anota al respecto: ‚Su interés en la pintura es en muchos casos el resultado de la inmediatez del medio y del original, de la afirmación de la subjetividad. Una sociedad que aspira a emplear parámetros objetivos ve con mucha simpatía esta actitud: se hacen vulnerables y con ello comentan justamente aquello que con mucha frecuencia se les echa en cara: la restauración’.

Así queda aclarada en el fondo la cuestión del estado de salud del arte con respecto a las consecuencias y efectos ulteriores de la división alemana. Mientras los metalúrgicos germano-orientales luchan por obtener igualdad salarial, por contrarrestar los efectos de las diferencias económicas en sus bolsillos, los artistas parecen no entender del todo esta cuestión. Los datos económicos no constituyen para ellos un problema prioritario. Les preocupan más las condiciones sociales y éstas son iguales en toda una Alemania que ya existe trece años en esta forma ampliada y, en cierto modo, transformada.

Otra vez Schafhausen: ‚’La pintura alemana’ o, mejor quizás, ‚la pintura en Alemania’ ha encontrado siempre su lugar, directa o ndirectamente, en el tejido social del cual es producto.

Los jóvenes artistas que bordean los treinta años y aparecen en este reportaje constituyen quizás la primera generación ‚panalemana’. Para ellos – criados aún en uno de los dos Estados alemanes – la división alemana comienza a ser historia.
Goethe-Institut e. V. 2004
Enlaces sobre el tema

Dossier: El arte de los media en Alemania

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