Cultura política

¿Mundos paralelos? Musulmanes en Alemania

Pasados varios decenios de la llegada a Alemania de centenares de miles de ciudadanos extranjeros, requeridos entonces con urgencia como mano de obra, se pone hoy cada vez más de manifiesto que ni ellos ni, sobre todo, sus descendientes desean retornar a su patria. Y sólo ahora se plantea la diferencia cultural siempre existente entre la cultura alemana y, por ejemplo, la turco-islámica. Parece que han fracasado muchas medidas promotoras de su integración.

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Realización: Kirsten Kummer, Dirk Kämper
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El film presenta a numerosos afectados y revela la distancia que separa los ideales de vida la sociedad alemana y de los que distingue precisamente a los descendientes de la primera generación de emigrantes.

En 1961 los gobiernos de Turquía y Alemania firmaron el ‚Convenio para la Contratación de Mano de Obra Turca Destinada al Mercado Laboral Alemán’. En 1973, El Gobierno Federal Alemán suspendió esa contratación. En esa época vivían en Alemania más de 900.000 ciudadanos turcos. Hoy son más de dos millones y medio. Se han realizado diferentes evaluaciones de la manera en que conviven los alemanes y los inmigrantes. En los medios políticos se menciona cada día con más frecuencia el eslogan de las ‘sociedades paralelas’, aparejado cada vez más de forma explícita o implícita a la preocupación que causa la radicalización de los inmigrantes musulmanes. Es una realidad que la minoría turca y en parte también las de otros grupos inmigrantes constituyen gettos étnicos en crecimiento.

El inmigrante laboral ‚típico’ de la primera generación – alrededor del 25 por ciento de la población turca aquí – proviene de regiones rurales con estructuras débiles, fuertemente arropadas por antiguas tradiciones y normas de valores. Tiene una instrucción escolar y profesional más bien baja, en la mayoría de los casos un bajo nivel profesional y deficientes conocimientos del idioma alemán. Por tanto, dispone de reducidas posibilidades en la sociedad alemana.

En cambio, la segunda generación se caracteriza por una mejor instrucción escolar y profesional, un nivel prefesional superior y mucho mejores conocimientos idiomáticos. Dispone por tanto de mucho mejores posibilidades de participar en la sociedad alemana, aunque aún se noten claras diferencias con respecto a ésta. Un ciudadano ‘típico’ de la segunda generación de inmigrantes se siente unido por igual a Alemania y a Turquía y raras veces intenta reemigrar. La cercanía a la sociedad alemana – que se manifiesta en sus contactos, en una imagen positiva de Alemania y en una conducta interétnica en su tiempo de ocio – es mucho mayor que en la primera generación. La segunda generación se adueña gradualmente de los valores de la sociedad alemana, proceso en el cual sigue desempeñando un importante papel la cultura originaria.

En términos generales y a diferencia de la primera generación, la segunda se ha adaptado parcialmente a la sociedad alemana. Pero es evidente que la integración acusa diferentes formas en la segunda generación. Por un lado hay un grupo típico de segunda generación y, por otro, hay algunos miembros de ella que tienen pocas posibilidades de progresar y prefieren más bien alejarse de la sociedad alemana. Este último grupo es pequeño. Cuando trata de mejorar su estado social prefiere recurrir cada vez más a las estructuras étnicas propias que terminan acentuando su aislamiento.

En Alemania viven actualmente 3.200.000 de musulmanes. El mayor grupo de ellos son los turcos. Predican y oran a diario en unas 3.000 mezquitas. En un centenar de ellas, con tendencias extremistas, según la Oficina Federal de Protección de la Constitución. En Alemania sólo el diez por ciento de los musulmanes está organizado en asociaciones. De acuerdo con el Archivo Islámico de Soest – que facilita sus estadísticas al gobierno alemán -, la asociación más numerosa es el Consejo Islámico con 136.000 afiliados, el cual está dominado a su vez por la llamada comunidad islámica Mili Görüs que desde hace tiempo es vigilida por la Protección de la Constitución. La segunda organización más importante, la ‘UniónTurco-Islámica de la Entidad en pro de la Religión e.V.’ [Ditib: Diyant Isleri Türk-Islam] cuenta en sus filas con 120.000 afiliados. Esta última está íntimamente vinculada al Presidium de Asuntos Religiosos de Turquía. El Consejo Central de los Musulmanes, con unos 12.000 miembros, es la asociación más pequeña y representa principalmente a musulmanes no turcos. Está dominada por Arabia Saudí. Políticos alemanes de todos los partidos manifiestan desde hace años el deseo de que los musulmanes residentes en este país doten a sus organizaciones de una clara estructura conjunta. Empero, el islamismo no dispone de estructuras similares a las eclesiásticas. Y las distintas nacionalidades y orientaciones políticas dificultan el proceso de unificación.

Literatura:

Fatma B.: „Hennamond – Mein Leben zwischen den Welten“
„Hennamond – Mi vida entre los mundos“
Ullstein Tb 2001, ISBN: 3548362443
www.hennamond.de

Serap Cileli: „SERAP - Wir sind Eure Töchter, nicht Eure Ehre“
„SERAP – Somos vuestras hijas, no vuestro honor“
Neuthor-Verlag 2002, ISBN 3-88758-081-8
www.serap-cileli.de

Necla Kelek: „Die fremde Braut“
„La novia ajena“
Kiepenheuer & Witsch 2005, ISBN: 3462034693
Goethe-Institut e. V. 2005
Enlaces sobre el tema

Migración e integración

La migración transforma culturas. El Goethe-Institut reflexiona acerca de estos desarrollos en Alemania y en el mundo e interviene a favor de la integración lingüística de los inmigrantes.