Economía y sociedad

“La repentina caída”. ¿Qué significa estar sin trabajo?

Más de cinco millones de personas carecen de trabajo en Alemania. Las cifras y las estadísticas hablan un claro idioma, pero revelan sólo poco de lo que significa estar sin trabajo.

Sie benötigen den Flashplayer , um dieses Video zu sehen

Realización: Per Schnell
Download SymbolTexto (PDF, 45 KB)

El padre de familia Bernd Brück trata de encontrar trabajo desde hace más de quince meses. Peter Kleimeier había llegado muy alto como brillante ejecutivo de un gran consorcio de prestación de servicios. Simplemente no pudo imaginarse que no volvería a encontrar trabajo. Su caída le causó muchas depresiones.

El film describe la situación de dos personas afectadas muy distintas. Bernd Brück era director de la filial de un banco. A los 40 años de edad había escalado el último peldaño de su carrera profesional. Renunció a su cargo por voluntad propia. Creía que con sus facultades encontraría pronto un nuevo empleo. Pero, se equivocó, porque justamente en zonas rurales es muy difícil el mercado laboral para actividades cualificadas. Peter Kleimeier, alto ejecutivo en un gran consorcio de prestación de servicios, también se equivocó completamente al evaluar la situación. Como a muchos otros empleados y ejecutivos de alto nivel no le quedó más remedio que hacerse independiente.

La reforma del mercado laboral ‚Hartz IV’, que entró en vigor el 1° de enero de 2005, ha reformado el seguro fundamental de los que buscan trabajo. Lo esencial es en este caso la fusión de la asistencia a los desocupados con la ayuda social. Ambas quedan fusionadas en el ‘Subsidio de desempleo II’. O sea que en el futuro habrá dos niveles de seguro: primero el subsidio de desempleo y en los casos de desocupación de larga duración el subsidio de desempleo II [Hartz IV]. Todos los ciudadanos de quince a 65 años capaces de trabajar y son menesterosos así como sus familiares gozan del derecho al seguro básico que corresponde a los que buscan trabajo.

Se considera capaces de trabajar a todas aquellas personas que pueden trabajar un mínimo de tres horas en las condiciones normales del mercado laboral general. El seguro básico comprende dinero al contado y prestaciones de servicios y materiales. El aporte en metálico es el subsidio de desempleo II para los que buscan trabajo y el subsidio social, para sus familiares. El objetivo es atender más rápido y mejor a los menesterosos capaces de trabajar, para que ellos mismos puedan volver a ganarse el sustento necesario total o parcialmente. Los interlocutores personales, llamados ‚’asesores individuales’, eliminan los obstáculos que dificultan una mediación y conciertan convenios de integración con los menesterosos capaces de trabajar por lapsos de seis meses. Las prestaciones incluyen en estos casos, por eje., programas de entrenamiento, el financiamiento de carnés de conducir o la compra de ropa de trabajo.

Hartz IV parte de la idea de que si los menesterosos capaces de trabajar tienen un empleo, disponen de más dinero que los que carecen de iniciativa propia. Sólo cuando el afectado gane en un trabajo un salario bruto superior a 1.500 euros, éste será descontado en su totalidad del subsidio al desempleo II. Importante: al socaire de la reforma del mercado laboral, los desocupados tendrán que asumir una responsabilidad mayor a la prescrita anteriormente. A los desempleados que rechacen una ocupación, un perfeccionamiento u otras medidas de integración exigibles o muestren insuficiente iniciativa propia al buscar trabajo se les recortará el subsidio de desempleo por espacio de tres meses y un monto de 100 euros. Los jóvenes menores de 25 años que rechacen un empleo, perfeccionamiento o medidas de integración exigibles dejarán de percibir la prestación en metálico por espacio de tres meses. El alojamiento y la calefacción serán pagados directamente a los dueños de casa.

No se puede rechazar un trabajo por las razones siguientes:
  • porque no corresponde a la profesión o el perfeccionamiento anteriores,
  • porque el lugar del trabajo queda más lejos que el del anterior,
  • porque las condiciones son menos favorables que las de la última ocupación y
  • porque la remuneración es menor que la anterior.
Los menesterosos no capaces de trabajar que viven en una comunidad de necesitados con un menesteroso capaz de trabajar percibirán el subsidio social. Si el beneficiario dispone de patrimonio, éste puede aminorar el monto de la prestación pecuniaria a partir de cierto nivel.
Goethe-Institut e. V. 2005
Enlaces sobre el tema