Christian Huth, quien escribe bajo el seudónimo CX Huth, deleita con sus historietas e ilustraciones a través de un estilo ingenuo y abstracto sin parangones. Cada lector debe decidir por sí mismo si esto lo consigue mediante sus adorables figuras o por sus historias fascinantes, las cuales crea alrededor de las experiencias de su anti-héroe. Para averiguarlo, es necesario involucrarse con sus tiras cómicas y dejarse seducir por su narrativa inconvencional para luego, al igual que Alicia, ir tras el conejo blanco y huir hacia un mundo maravilloso, fantástico y abstracto. Es posible discutir sobre si las tiras cómicas de CX Huth son para niños, para adultos o para adultos niños. Con delicadeza, Huth combina temas filosóficos y cuestionamientos en un magnífico arreglo de palabras e imágenes, en una asociación completamente libre entre sí que algunas veces toma rasgos con carácter dadaísta.
Huth hizo uso de la estructura narrativa tradicional para su primera publicación de tiras cómicas “Käthe und Kruse” (1994). Pero ya para la historieta posterior “Le Petit Fonte” (1994) abandona este curso y relata un viaje surrealista a través de un paisaje fantástico. Durante su búsqueda de Mops, Lillpop filosofa con un lavarropas, habla con flores y es amenazado por una zapatilla deportiva malhumorada.
En los años posteriores, los trabajos de Huth aparecen en contextos artísticos. Participa en proyectos de exhibiciones internacionales y reúne nuevas inspiraciones para su método de narración en imágenes. Se libera totalmente de los opresivos recuadros y permite que sus figuras y palabras deambulen en libertad y sin trabas a través de las páginas, como en el álbum “Das 23 fünf acht neun”(2001). Durante una visita a un zoológico, Lillpop y Mops hacen amistad con un extraño animal – con la forma de una cajetilla de cigarrillos con ojos, patas y brazos - el keziban. El álbum de CX Huth con sus conmovedores cuentos de hadas puede parecer un libro de colorear para niños, ya que su presentación es muy colorida, realizada con lápices de colores y sus páginas muestran garabatos como los que hacen los niños, todo lleno de palabras sueltas y series absurdas de cifras. Al mismo tiempo, cada página fascina a través de su composición equilibrada y centelleando un aura única que evoca en el lector el recuerdo de su propia niñez.
„Hasenhäschen“ es el alter ego de CX Huth, una liebre pintada de una manera abstracta, la cual tropieza con un mundo surrealista de clichés individuales y de aparentes bocetos fugaces. Que „Hasenhäschen“, “a veces, no entiende el mundo”, lo describe CX Huth en un correspondiente entorno bizarro. En las imágenes las leyes de la naturaleza se desarticulan. Alrededor de „Hasenhäschen“ flotan las palabras al igual que los relámpagos del pensamiento, los que espontáneamente le comen a uno los sesos y retienen o comentan las impresiones en forma divertida. Con „Hasenhäschen – nur für Gute“, como se llama en realidad, CX Huth se ha distanciado de una narración consistente y de la típica numeración de las imágenes de las tiras cómicas. Le queda al lector decidir, si utiliza esta libertad para hacer sus propios acoplamientos e interpretaciones.