Oliver Bukowski

Masa crítica

“La oficina de empleo permanece cerrada hoy, por razones inexplicables. Delante de la puerta se arracima poco a poco un policromo grupo de gente, personas de las más diversas capas sociales que esperan poder entrar. Un profesor de ética dado de baja se halla perplejo junto a un desocupado pertinaz, una joven escolar al lado de una inmigrante rusa. Se trata de personas con biografías y cosmovisiones diferentes, orígenes diversos y metas desiguales, en tanto están siquiera en condición de formularlas. Pero todos los personajes tienen algo en común: la desocupación las empuja hacia los márgenes de la sociedad. El lugar del que esperan un cambio en sus vidas, la oficina de empleo, permanece, sin embargo, cerrado. No les queda otra opción que esperar juntos.

¿Qué sucede con quienes esperan allí afuera?, pregunta Oliver Bukowski en su nueva pieza teatral escrita por encargo del teatro Deutsches Schauspielhaus. El título (traducido) “Masa crítica” es programático: los integrantes del grupo que espera forman una especie de campamento de protesta, festejan, beben, dialogan, expresan sus esperanzas, se desesperan, se aman y se odian e intentan luchar juntos por una causa común. Todos tienen algo que criticar, pero ¿cuál es el objetivo de su crítica? ¿El mejoramiento de las condiciones sociales de vida o la posibilidad del desarrollo individual? ¿Es posible atribuir las deficiencias constatadas al capitalismo o hay que abolir el sistema? ¿Qué interesa más? ¿La camisa para el amado o el uniforme de combate? Y sobre todo: ¿quién escucha a quienes protestan, en tanto no se sea maquinista de locomotora y la protesta haga que todo el país se paralice? No es fácil que la masa crítica se transforme en una masa revolucionaria.”
(Deutsches Schauspielhaus Hamburg)
Los críticos de teatro opinan:
“La masa crítica” está conformada por receptores de ayuda social que se encuentran ante las puertas de una oficina de empleo cerrada. Entre quienes esperan comienza a desarrollarse un espíritu de rebelión. Un poco de revolución no vendría mal. ¿O no sería mejor hacer ahora una barbacoa?
La pieza, armada a partir de muchas pequeñas escenas y con 16 personajes, esboza un panorama social, pero desde una perspectiva que pocas veces se ofrece en el teatro: un texto a la Botho Strauß, pero desde abajo. Vemos por ejemplo a Gerit Steinke, altamente endeudada, que gusta de pasearse por boutiques Prada, no porque pueda comprar algo, sino porque allí es tratada todavía como ser humano. Otro personaje es el propietario de bar Majo-Hajo, (…) que paga una vuelta de copas para todos los presentes, a pesar de que está en bancarrota. También está el ‘escritor’ Martin Nickel, que busca en vano inspiración literaria en cartas que toma del saco de su amigo Stucker, empleado en una mensajería. Nos encontramos asimismo con Jessica, una madre sola, que quizás haya encontrado en el vago Miersch el amor de su vida (no, decididamente no). Al final, todos intentarán la rebelión… y naturalmente fracasarán patéticamente.”
(Wolfgang Kralicek, Mülheimer Theatertage 2009)
Datos técnicos:
Estreno: 19.02.2009, Deutsches Schauspielhaus Hamburg
Dirección: Sebastian Nübling
Personajes: 7 mujeres, 8 hombres
Derechos: Kiepenheuer Bühnenvertrieb
Traducciones: Biblioteca teatral