Nuevas obras alemanas - Obras

heaven (a Tristán)

La obra se desarrolla en el este de Alemania, en un paisaje a la espera de un despegue económico que no llega. Del cielo cae radiación cósmica de millones de años de antigüedad, que produce manchas negras en papel fotográfico. El resto es un gran silencio. Abajo se esclerosan ciudades y antiguas zonas industriales. En medio de todo repta una pequeña sociedad de individuos desarraigados:
laboriosas hormigas obreras a las que alguien les ha destruido el hormiguero. Individuos que se preguntan constantemente a sí mismos y a otros cómo sería la verdadera vida. Uno de los personajes, un exaltado utopista de la arquitectura, osa abandonar esa deprimente realidad: da más importancia a sus sueños sociales que al amor y se evade de su relación de pareja, porque lo que cuenta para él es algo más grande. Más tarde volverá, enfermo de muerte y enriquecido con un par de experiencias límite. Quienes se quedaron intentan escabullirse de la falta de perspectivas. Unos en el bosque, para suicidarse juntos (al final no) luego de comer un último paté de hígado, otros en la depresión provisional, la ilusión de un príncipe azul o la próxima absurda idea de negocios. Uno quiere cambiar incluso de especie y transformarse en pájaro. Cada una de los personajes de Kater es mayor que la vida normal, todas llevan consigo conocimientos de historia y cultura que van más allá de ellos mismos. Su discurso pasa una y otra vez súbitamente de tensos diálogos cotidianos a sorprendentes manifestaciones y sueños ideológicos sobre el progreso y un futuro más feliz. En su obra, Kater no ahorra en claros símbolos, plantea enigmas, juega con motivos de amor cortés (muerte por amor, triángulos amorosos, regreso aventurero), crea extensiones en espacios históricos y enlaza con ligereza elementos aparentemente deshilvanados.
(henschel SCHAUSPIEL)


“Más allá de sus papeles individuales, los personajes de Kater revelan ser niños prodigio enciclopédicos, que pueden definir exactamente en qué contextos históricos y míticos se ubican sus historias triangulares y de fugas: como coro de sí mismos citan “Tristán e Isolda” de Wagner y demuestran estar tan informados sobre diversos destinos de físicos teóricos como de la importancia de la investigación de las estrellas de Tycho Brahe en la isla de “Hven” para la historia de las ideas. La franqueza de esas definiciones de ubicación irrita, pero tiene método.
Está claro que sin los catalizadores míticos, el combustible social de la localidad de Wolfen no puede encender el fuego de la poesía. “Heaven” sigue en esa senda la premisa de todo realismo desde aproximadamente “Romeo y Julieta de aldea”, de Gottfried Keller. Ya en esa obra fue válido que un viaje literario a la vida cotidiana de provincia vale la pena sólo cuando en su transcurso salen a relucir fábulas consagradas por el tiempo. Pero Kater, y en ello radica su modernidad, asume ese encargo ofensivamente: las viejas fábulas no siguen los sucesos con calma y cargadas de significados, sino que son probadas como un vestido, a la vista de todos.
Ello da a los personajes en escena una nueva dignidad. No nos confrontamos con personajes ingenuos, ominosamente evidentes, sino con competentes protagonistas que se describen a sí mismos, para los que tiene relevancia tanto su relación con papeles clásicos como con la vida cotidiana. Nadie es sólo Tristán ni sólo un emigrante del este de Alemania. Los personajes tropiezan permanentemente con esos lineamientos teleológicos, en un continuo cambio entre discurso frontal y juego, alcanzando así su peso específico. Esa soberanía de la representación es la que hace de “Heaven” mucho más que un estudio de un medio social: es un ejemplo de realismo complejo en tiempos de rápidas transformaciones culturales, en Wolfen y muchos otros lugares.”
(Christian Rakow, Nachtkritik Stuecke 08)


“Fritz Kater ha escrito una pieza sobre la localidad de Wolfen, donde otrora se producían rollos de película de la marca ORWO y que ahora, al igual que muchos otros lugares en el este de Alemania, se encoge cada vez más. El autor hizo lo que mejor sabe hacer: dedicarse a relatar los destinos de los olvidados, los perdidos y los sin perspectivas (…) Donde los seres humanos se transforman en residuos y el mundo desaparece, Kater tiene un gran corazón.”
(Peter Michalzik, Frankfurter Rundschau, 14.09.2007)

Datos técnicos:
Estreno 12.09.2007, Schauspiel Frankfurt en coproducción con el Maxim Gorki Theater, Berlín
Dirección Armin Petras
Personajes 3 mujeres, 4 hombres
Derechos henschel SCHAUSPIEL
Traducciones Theaterbibliothek