Nuevas obras alemanas - Obras

Die vier Himmelsrichtungen
(Los cuatro puntos cardinales, título traducido)

Un hombre tiene un accidente con su camión. Deja la carga en la cuneta y se marcha hacia una vida mejor. Otro encuentra por la mañana, de camino al trabajo, las cajas de cartón llenas de globos modelables de diversos colores y se imagina que podría transformarse con ellos en un exitoso artista callejero. Uno viene del norte, trae consigo la lluvia y se compra un revólver. El otro viene del sur y tiene dos lenguas. Ambos se enamoran de una joven mujer con cabellos de serpiente, que trabaja de camarera y es acompañada del viento del oeste. La vida hace converger sus vidas, aparentemente en forma casual. Solo Madame Oiseau, la adivina del este, sabe que el encuentro marcará mutuamente sus destinos… y que hoy alguien se va para siempre.
(Deutsches Theater, Berlin)
Críticas sobre la obra:
"La nueva obra de Roland Schimmelpfennig es un texto complejo, reflejado varias veces en sí mismo, en el que un leitmotiv es repetido circularmente una y otra vez con variaciones. Se trata de 52 escenas cortas mayormente de monólogos en estilo indirecto. Ello crea distancia con respecto a los sucesos, relatados desde diversas perspectivas. Las figuras suben a un podio a veces alternadamente, a veces en forma simultánea, a veces formando un coro creciente, pero generalmente solitarias y hablando en monólogos. El texto de Schimmelpfennig comienza confundiendo, sin embargo luego se densifica y nos arrastra como en un remolino a una especie de claridad superior."
(Regine Müller, taz, 2.08.2011)


"En la obra de Schimmelpfennig, las escenas se devoran mutuamente, para luego ser regurgitadas, el espacio se dobla y en él se abren agujeros negros. Se trata de 52 escenas, 52 intentos de generar un cuento de horror muy banal, extraño y romántico. En el tercer tercio, luego de algo más de una hora, los muchos rostros y giros parecen neutralizarse. Pero también ello vuelve a desvanecerse. Roland Schimmelpfennig se aproxima paso a paso a un espacio sin nombre, sin fin y sin sentido. Si se le quiere dar un nombre, puede llamárselo muerte. Pero en realidad se trata de un espacio mudo: un espacio de incertidumbre y temor, casualidad y destino. Se trata, por así decirlo, de un horror dulce, que a veces llega a ser cariñoso."
(Peter Michalzik, Frankfurter Rundschau, 1.08.2011)
Datos técnicos:
Estreno 30.07.2011, Salzburger Festspiele en coproducción con el Deutsches Theater, Berlín
Dirección Roland Schimmelpfennig
Número de personas 2 mujeres, 2 hombres
Derechos Fischer Verlag, Theater und Medien
Traducciones Biblioteca de teatro