Michael Thalheimer


© Iko Freese
Nació el 28 de mayo de 1965 en Münster, ciudad cercana a Francfort del Meno. Es percusionista y entre 1985 y 1989 cursó estudios en el Instituto Superior de Música y Teatro en Berna, Suiza, graduándose con el diploma correspondiente. A continuación fue contratado como actor en Berna, Maguncia y Bremerhaven.

Entre 1992 y 1998 trabajó como actor y director escénico en el Städtisches Theater Chemnitz. También realizó otras escenificaciones en Leipzig, Basilea, Friburgo y Dresde. Thalheimer reside actualmente en Berlín y París, ciudadanes en las que trabaja como director independiente.

Desde el año 2000 trabaja principalmente en el Thalia Theater de Hamburgo. Durante ese mismo lapso realizó tres trabajos de dirección en el Deutsches Theater en Berlín y una vez en Francfort del Meno. En 2001 obtuvo durante el Encuentro del Teatro en Berlín el premio 3sat a la innovación, en 2002 en Viena el premio Nestroy y el premio Friedrich Luft de Berlín.

Enlaces sobre el tema

Retrato: Michael Thalheimer

Michael Thalheimer es una estrella del nuevo teatro alemán. A más tardar la doble convocatoria al Encuentro de Teatro en Berlín 2001 (con “Liliom“ de Molnár y “La fiesta“ de Vinterberg) le deparó el renombre de ser uno de los directores estéticamente más caprichosos de habla alemana. Su estilo es tan marcado como discutido. Conocido como reduccionista radical que recorta textos clásicos con cuchillo de anatomista hasta dejar lo escencial, descubriendo su núcleo. “Fidelidad a la obra no tiene nada que ver con fidelidad al texto”, dice.

Busca reconocer la sustancia básica de un texto, liberarlo de todo lo accesorio y traducir su efecto emocional al hoy. Evita todo lo que sea ambiente, colorido, contexto histórico. Solo le interesa lo aespacial y atemporal de las obras, el “carácter universal” del teatro. Se distancia del “desconstruccionismo” de un Frank Castorf, en el que ve demasiada discrecionalidad. Por el contrario, repite, a él le importa la precisión, lo certero y comprometido. Por ello no quiere ambientes vagos o decoraciones que despierten recuerdos conocidos, ni elementos de los que se sostengan los actores. Thalheimer siempre ubica sus puestas en espacios vacíos, amplios, en los que las personas nomadizan frente a altos muros de madera, piedra o metal. Estos espacios se los diseña desde hace años el escenógrafo Olaf Altmann. El elenco de las obras se reduce siempre a lo indispensable. No aparecen figuras secundarias. Thalheimer no permite ninguna psicologización tradicional, apunta en cambio a la expresión corporal. Lo esencial de una persona se resume en unos pocos gestos y poses expresivas. Después de algunos planteos interesantes que se pudieron observar ya en sus primeros trabajos en Chemnitz, Basilea, Friburgo, Leipzig y Dresde, Thalheimer desplegó por primera vez el repertorio completo de esta particular lectura de los clásicos en su puesta de “Liliom” presentada en 2000 en el teatro Thalia de Hamburgo. El romance sentimental del Prater vienés se convirtió en drama de falta de habla existencial, en historia de amor desconsolado de dos underdogs, cuyos cuerpos permanentemente eran sacudidos por implosiones mudas o explosiones excesiva.

Este abordaje radical de una obra emotiva estática debido a una tradición trivial de presentaciones solo desató un pequeño escándolo después del estreno; más tarde se convirtió en éxito aplaudido, incluso como obra invitada por ejemplo en el Festival de Viena 2002. Desde “Liliom”, Thalheimer probó su método reduccionista en varios escenarios y con muchas obras diversas. En el Teatro Thalia de Hamburgo al que se siente particularmente ligado, presentó “Intriga y amor” de Schiller, “Flirteos” de Schnitzler (que también recibió una invitación al Encuentro del Teatro de Berlín 2003) y “Lulu” de Wedekind en 2004.

En verdadera “presentación de culto” se convirtió la puesta de “Emilia Galotti” de Lessing en el Deutsches Theater de Berlín (2001): furioso teatro de pasarelas que por el uso sugestivo de música cinematográfica desarrolla una increíble atracción melodramática. Nuevamente se desnudó consecuentemente un clásico, Thalheimer lo denominó “una escencia de Lessing”. Algo controvertida resultó su nueva interpretación de “Woyzeck” de Büchner en una coproducción del Teatro Thalia con el Festival de Salzburgo (2003): El director convirtió al pobre Woyzeck, víctima de las circunstancias, en actor consciente de sí mismo, en loco homicida.

La crítica se divide cuando de evaluar el trabajo de Thalheimer se trata. Es cierto indiscutidamente que la lectura rigurosa de Thalheimer permite recuperar obras amenazadas por el sentimentalismo como “Liliom” o “Flirteos” para el teatro actual. Sin embargo en otros textos, “Intriga y amor”, pero principalmente “Tres hermanas” de Chejov presentada en 2003 en el Deutsches Theater de Berlín, se evidencian los riesgos de ese procedimiento: Schiller parecía desangrado, los personajes de Chejov se desvanecían como estatuas plomizas en esbozos grises. En el mejor de los casos Thalheimer logra rehabilitar obras de manera grandiosa, en el peor caso se inmovilizan con los ejecicios de un teatro conceptual frío.

Gerhard Jörder

Puestas en escena – Una selección

  • Leos Janacek "Katja Kabanova"
    2005, Staatsoper unter den Linden, Berlin
  • Johann Wolfgang Goethe "Fausto"
    2004, Deutsches Theater Berlin
  • William Shakespeare "Hamlet"
    2004, Schauspiel Köln
  • Heinrich von Kleist "La famillia Schroffenstein"
    2004, Schauspiel Köln
  • Frank Wedekind „Lulu“
    2004, Thalia Theater Hamburg
  • Gerhart Hauptmann “Vidas solitarias”
    2004, Deutsches Theater Berlin
  • Georg Büchner „Woyzeck“
    2003, Salzburger Festspiele / Thalia Theater Hamburg
  • Rainer Werner Fassbinder „Warum läuft Herr R. Amok?“ (“¿Por qué ataca la locura homicida al Sr. R.?”)
    2003, Schauspiel Frankfurt
  • Antón Chejov “Tres hermanas”
    2003, Deutsches Theater Berlin
  • Friedrich Schiller “Intriga y Amor”
    2002, Thalia Theater Hamburg
  • Arthur Schnitzler “Flirteos”
    2002, Thalia Theater Hamburg, invitación al Encuentro del Teatro de Berlín
  • Gotthold Ephraim Lessing „Emilia Galotti“
    2001, Deutsches Theater Berlin
  • Franz Molnár „Liliom“
    2000, Thalia Theater Hamburg, invitación al Encuentro del Teatro de Berlín
  • Thomas Vinterberg / Mogens Rukov “La fiesta”
    2000, Staatsschauspiel Dresden, invitación al Encuentro del Teatro de Berlín
  • Bertolt Brecht „Arturo Ui“
    2000, Theater Freiburg
  • Ödön von Horváth “Casimiro y Karoline“
    1999, Schauspiel Leipzig
  • Fernando Arrabal “La estripitosa sonrisa de los liliputienses”
    UA 1998, Theater Basel
  • Fernando Arrabal “El arquitecto y el emperador de Asiria”
    1997, Theater Chemnitz