Derechos del niño

Ya la escuela primaria debería familiarizar a los niños con sus derechos conforme a la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño. A los niños que desarrollan un conocimiento sobre sus propios derechos, se les abren posibilidades amplias en su contexto social directo. El derecho fundamental a tener educación lingüística es, en este caso, un punto de partida para muchos otros derechos. Quien sabe leer y escribir, y que puede hacerlo, por ejemplo en una o varias lenguas extranjeras, aprenderá a comunicarse en varios niveles y desarrollará competencias sociales con mayor facilidad.

El derecho a la educación, y a aprender una lengua extranjera, implica entonces la posibilidad de poder penetrar en culturas extranjeras, entender con mayor facilidad lo ajeno, desarrollar tanto curiosidad como tolerancia, seguir caminos, que sin el conocimiento lingüístico permanecerían cerrados, y de esta manera poder desarrollar sin restricciones su personalidad.

Los niños pequeños no sienten temor ante lo desconocido y se acercan sin prejuicios hacia los sonidos nuevos. Pero ellos mismos no pueden abogar por que se les posibilite aprender una lengua extranjera de forma adecuada para niños.

El aprendizaje temprano de lenguas extranjeras debe conceder a todos los niños los siguientes derechos referidos al ámbito lingüístico:
  • El derecho a una formación lingüística temprana, tan completa como sea posible, (y cuya finalidad sea la igualdad de oportunidades).  Esto incluye tanto el desarrollo de la lengua materna, como la competencia de la lengua nativa, como la ampliación del dominio lingüístico del niño, a través del aprendizaje temprano de lenguas extranjeras.
  • El derecho a que el contenido del aprendizaje sea intercultural, así como la posibilidad de que haya comunicación intercultural.
  • El derecho al máximo desarrollo de las capacidades innatas a través de las ofertas lingüísticas. Esto incluye el aprendizaje con los cinco sentidos para adquirir conocimientos.
  • El derecho a actuar libremente y participar en la toma de decisiones con respecto a las ofertas de idiomas.
  • El derecho a cometer errores lingüísticos sin ser castigado.
  • El derecho a ser aceptado y tratado con igualdad, sin tomar en cuenta la lengua,  religión o cultura de origen.
Recomendación:

La oferta de aprendizaje temprano de lenguas extranjeras debería ofrecer la mayor cantidad posible de oportunidades prácticas que le permitan al niño experimentar sus derechos según su edad de aprendizaje, para así fortalecer la personalidad del niño. Eso incluye escuchar a los niños, alentarlos, que se expresen, permitirles hacer preguntas, y corregirle los errores con sensibilidad y cuidado.

Aprendizaje temprano de lenguas extranjeras

Materiales y sugerencias para profesores