¿Realidad?

Suite Berlín - Fernando Pérez en Alemania

Retrato de un cineasta que, posiblemente, sea el más importante de Cuba, quien impartirá cátedra en la Universidad Libre de Berlín como profesor invitado durante el semestre de invierno del curso lectivo 2006/07.

“En el set hay que ser puntual”, dice Fernando Pérez secamente al comenzar su clase justo a las seis y cuarto. “Y el director es siempre el primero en llegar”. Cuidadosamente seleccionados y en sistemática sucesión, muestra a sus oyentes en un seminario de Berlín, unos setenta, fotogramas y escenas de películas de Sergei Eisenstein y David Lynch, Orson Welles y Pedro Almodóvar. Con su ayuda explica paso a paso el lenguaje del cine: composición de imagen, luz y sombras, elementos significativos... En las siguientes clases tiende un arco desde la semiótica del filme hasta la historia del cine cubano. Y va de la teoría a la práctica. El docente cubano introduce ejercicios prácticos. Al final del semestre, sus estudiantes pueden entregar un trabajo escrito o un filme corto experimental. Quien tiene preguntas puede acudir a la hora de tutoría del artista transformado en profesor.

En el semestre de invierno 2006– 2007, Fernando Pérez ofreció en la Universidad Libre de Berlín (FU) un seminario titulado “Mis experiencias como cineasta en Cuba después de la Revolución”, que incluyó un total de dieciséis sesiones en idioma español. Pérez asumió la “Cátedra Samuel Fischer de Literatura para docentes invitados”, en el Instituto Peter Szondi de Literatura General y Comparada de la FU, como primer cineasta de una polifacética serie de autores internacionales. Entre sus quince antecesores se contaron el Nobel japonés Kenzaburo Oé, el teórico congoleño V. Y. Mudimbe, el ensayista argentino Alberto Manguel, el autor israelí Etgar Keret, el escritor Amit Chaudhuri de India, el canadiense galardonado con el Premio Booker Yann Martel y el ex vicepresidente de Nicaragua Sergio Ramírez. En el semestre de verano 2007, lo sucede el escritor somalí Nuruddin Farah. La “Cátedra Samuel Fischer de Literatura para docentes invitados”, que existe desde 1998, es el singular caso de un proyecto en el área filológica creado conjuntamente por socios públicos y privados: además de la FU de Berlín, el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD), la editorial S. Fischer de Fráncfort del Meno y el Foro de Eventos del Grupo Editorial Georg von Holtzbrinck.

Nacido en 1944 en La Habana, Fernando Pérez estudió después de la Revolución y paralelamente ejerció de asistente de producción y traductor en el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC). Luego trabajó como asistente de dirección y profesor de ruso. Pérez comenzó rodando noticieros semanales y películas documentales, antes de filmar, en 1987, su primera película de ficción: Clandestinos, un filme de acción sobre jóvenes revolucionarios en La Habana de Batista. Le siguieron Hello Hemingway (1990), una mirada ficticia sobre el poeta de El viejo y el mar en vísperas de la Revolución, y Madagascar (1994), un filme sobre los sueños y las excusas en el “periodo especial”.

El quizás más importante cineasta cubano, al que el periódico Tagesspiegel, de Berlín, calificó de “mago del celuloide”, despliega prácticamente en cada una de sus obras un nuevo género, como por ejemplo también el maestro de su especialidad Stanley Kubrick. En su película seguramente más conocida internacionalmente, La vida es silbar (1998), Pérez relata historias de la capital de Cuba con imágenes surreales y motivos psicoanalíticos. Cuando se pronuncia la palabra “libertad”, sus figuras se desmayan. “Mi sueño fue”, dice Pérez, “hacer un filme como si Magritte hubiera pintado sus cuadros en La Habana de hoy”. En su más reciente producción, Madrigal (2005), Pérez recurre a elementos de ciencia ficción. Actualmente, el cineasta planea un proyecto histórico sobre el joven José Martí, el héroe nacional cubano de las luchas por la independencia.

Fernando Pérez está unido a Alemania no sólo por la “Cátedra Samuel Fischer de Literatura para docentes invitados” y su matrimonio con la cineasta Claudia von Alemann, sino también por una particular afinidad artística: su retrato urbano cinematográfico Suite Habana (2003) está inspirado en el filme de Walter Ruttmann Berlín. Sinfonía de una gran ciudad (1927). Al igual que su predecesor, representante de la nueva objetividad, Pérez eligió, con fines tanto documentales como poéticos, la forma del collage. En una sucesión de imágenes acompañadas de música, Pérez relata el transcurso habitual del día en la metrópoli: gente va en bicicleta al trabajo. Un padre se ocupa de su hijo minusválido. Niños hablan en coro en la escuela. Trabajadores reparan vías del tren. Se cocina. Gente trabaja en su casa. Jubilados ven masas agitando banderitas en las pantallas en blanco y negro de viejos televisores. En un edificio se desvanece la palabra “Revolución”. Dos figuras solitarias están sentadas bajo la lluvia ante una estatua de John Lennon. Un avión despega en dirección a Miami. En los créditos se describen los sueños de los seres humanos retratados en la película. En su retrato de la capital de la República de Weimar, Walter Ruttmann había descrito una sociedad que parecía desplazarse hacia la cima de la modernidad y sin embargo se hallaba a un paso del abismo. Las imágenes de Fernando Pérez ponen en escena impresionantemente una gran ciudad llena de vida... y simultáneamente un triste fin de règne.

Oliver Lubrich

Traductor: Pablo Kummetz

Copyright: Goethe-Institut, Humboldt

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