El termo: la nueva cubierta aislante de vidrio

Mantiene caliente y mantiene frío; pero sin fuego y sin hielo. Bendito sea el termo. Con su lema publicitario inventado por él mismo, el técnico de vidrios Reinhold Burger sintetiza la utilidad de su invento. Durante años estudia el efecto aislante de envases de vidrio de doble capa. En 1903 su conocimiento encuentra una aplicación: el fabricante de hielo Carl von Linde necesita contenedores aislantes para la conservación de aire condensado. Burger mejora después la forma de los envases e idea la manera de que la capa plateada para la reflexión de los rayos caloríficos no se cuartee. Para proteger el envase de vidrio provee a la botella con una ligera cubierta metálica. Una taza que se encaja en la botella, así como la ligereza, la resistencia y la forma elegante de ésta, convierten al termo en un utensilio básico cotidiano.
Burger vende en 1909 su patente a la compañía Charlottenburger Thermos y se hace rico.
Importancia: En 1920 comienza la producción en serie del termo. El nuevo producto se vende de maravilla en el mundo entero ... sin que prácticamente haya cambiado de forma hasta el presente.
Inventor: Reinhold Burger
Año: 1903
















