Alemania Harald Welzer

Harald Welzer

¿Qué significa para usted el término “refugiado”?

Cualquier persona, hombre o mujer, puede llegar a ser un refugiado. Basta para ello con que varíen las circunstancias de su vida, un cambio de régimen político, catástrofes naturales, guerras, conflictos civiles armados, hambre, etcétera. Refugiado no es una categoría, es una posibilidad concreta, una contingencia que le puede acontecer a cualquiera, una situación a la que se puede llegar si se tiene mala suerte.

¿Es menos legítimo huir de la pobreza que huir de la guerra o de la opresión política?

No.

¿Y qué opina de los que huyen a causa de problemas medioambientales?

En el futuro podremos distinguir cada vez menos si alguien es refugiado por razones de violencia, guerra, persecución o problemas ambientales. He escrito un libro sobre este tema hace diez años: Guerras climáticas (Klimakriege). En el modo de vida de los seres humanos no existe la monocausalidad.

¿Cuándo se deja de ser refugiado?

Cuando uno llega a sentirse en su casa.

¿Existe un derecho natural al asilo?

Sí.

En caso afirmativo: ¿es un derecho incondicional o se puede perder?

Se puede perder; si uno lucha contra la estatalidad que no sólo concede el derecho al asilo, sino que también lo impone.

¿Piensa que hay un límite en la cantidad de refugiados que puede absorber una sociedad?

No, naturalmente no. Sin embargo, si hablamos de la situación de los refugiados en Europa, estamos hablando de más de quinientos millones de seres humanos que se niegan a acoger a dos, tres o cuatro millones. Esto es una vergüenza. Europa fracasa en la primera prueba que se le presenta.

En caso afirmativo: ¿dónde pondría ese límite y por qué?

Recursos materiales disponibles.

En su país, ¿hay refugiados con privilegios, por ejemplo algunos que sean mejor recibidos que otros? En caso afirmativo: ¿por qué?

Sí, hay refugiados con privilegios, personas que llevan el dinero de sus impuestos fuera del país, refugiados impositivos. Entre estos se encuentran también empresas grandes y prestigiosas.

¿Reciben los refugiados en su país un tratamiento justo?

Sí.

¿Aceptaría recortes en el sistema de seguridad social de su país para facilitar el ingreso de más refugiados?

La pregunta está mal planteada. Un país tan opulento como la República Federal de Alemania tiene otras opciones para cubrir los costos de la admisión de refugiados que no sean recortes en el sistema social.

¿Qué requisitos deberían cumplir los refugiados para lograr una integración satisfactoria? ¿Y los ciudadanos del país anfitrión?

Reconocimiento y adhesión a la Constitución, adquisición de la lengua.

Reconocimiento y adhesión a la Constitución.

¿Conoce personalmente a algún refugiado?

Una enorme cantidad. En Alemania casi todas las personas conocen refugiados de su propia familia.

¿Apoya de forma activa a algún refugiado?

Sí, por medio de donaciones y de intervenciones públicas.

¿Cómo cree que va a evolucionar la situación de los refugiados en su país en los próximos dos años?

En lo personal, desearía que pudiéramos encontrar el camino para volver a una admisión más amplia y para dejar sin efecto el tratado inmoral que firmamos con Turquía. Sin embargo, es más probable que en el futuro haya todavía más reducciones y bloqueos.

¿Y en las próximas dos décadas?

En las próximas dos décadas la cantidad mundial de refugiados se incrementará de manera dramática. No existe la más mínima razón para pensar que pueda llegar a reducirse. Los esfuerzos por realizar recortes y bloqueos también se van a incrementar.

¿Es capaz de imaginar un mundo sin refugiados?

Naturalmente.

En caso afirmativo: ¿cómo se conseguiría algo así?

Avanzando por el camino del proceso civilizatorio, ante todo por medio de un monopolio del uso de la fuerza interestatal. Pero no podemos contar con que se llegue a alcanzar ese monopolio.

Usted o su familia, ¿han sido refugiados en alguna ocasión?

Sí.

¿Piensa que podría serlo en el futuro? En caso afirmativo: ¿por qué?, ¿cómo se prepararía llegado el caso?, ¿en qué país se refugiaría?

Las sociedades pueden cambiar muy rápidamente y transformarse en sociedades de marginación y exclusión que persigan a cualquiera que pueda ser definido como no perteneciente. Recomendación de lectura: El mundo de ayer, de Stefan Zweig.

¿Cuánto “hogar” o cuánta “patria” necesita?*

Mucha.

*Esta pregunta ha sido tomada del cuestionario de Max Frisch sobre “Heimat”.