Acceso rápido:
Ir directamente al segundo nivel de navegación (Alt 3)Ir directamente al segundo nivel de navegación (Alt 3)Ir directamente al primer nivel de navegación (Alt 2)

05 de septiembre 2019
Carta Para Jordan

Querido Jordan,
 
han sido días agitados y pareciera que los mails obligan a la detención. Probablemente porque es lo más cercano a escribir una carta en papel, aunque sin la nostalgia de las estampillas y la letra a mano. Me he sentado con calma para pensar qué escribirte a pesar de no conocernos. Cómo averiguar quién está, finalmente, al otro lado de la línea (y aquí imagino un cordel largo entre Chile y Alemania, Santiago y Berlín). 
 
A raíz de nuestra lejanía geográfica, he recordado dos diarios de viaje que leí este año. El primero es Poste restante, de una escritora chilena llamada Cynthia Rimsky. Es una novela de autoficción, en la que la protagonista viaja a Ucrania a buscar las raíces de su familia. El segundo es Diario de mi residencia en Chile del año 1822 de una inglesa llamada María Graham, que estuvo durante un tiempo viviendo en Valparaíso, Chile, y retratando las costumbres del siglo XIX. De alguna manera, pienso que escribirnos y dejar registro público es mantener un diario común. Ahora cruzamos nuestras distintas experiencias en un solo intercambio, una sola correspondencia. Ambos libros que menciono —el primero escrito en 1999, el segundo escrito en 1822— me han hecho pensar sobre lo que significa el territorio de origen y lo que significa dejarlo, cómo viajar aclara perspectivas sobre la propia identidad.
 
Pienso, por tanto, en lo que para mí significa ser latinoamericana. Esta inquietud de definición se ha vuelto recurrente los últimos meses, sobretodo a raíz de un viaje que pude hacer en junio a la Macdowell Colony, una residencia de artistas en New Hampshire, Estados Unidos. Allí, en medio de un bosque espeso, con el beneficio de la soledad, pude reflexionar sobre lo mucho que extrañaba el español y lo distinto que es situarse al sur de América. Te mando más abajo algunas fotos que saqué de la residencia, con una cámara análoga y un rollo blanco y negro. 
 
Siguiendo con el tema del desplazamiento, este año publiqué mi primer libro de poesía e intenté abordar en él la migración de mi familia materna, desde el campo del sur de Chile a la capital, y todo lo que implicaba ese movimiento (te adjunto más abajo el poema con el que comienza el libro). Me interesa la migración como tema, el viaje interno y físico, lo que implica el movimiento en conexión al pensamiento. Así como mi madre es del sur, de Hueyusca, mi padre es de Arica, una ciudad al norte. Como Chile es largo y angosto (una franja de tierra, un país de orilla y montaña) las distancias son extensas dentro del país. En ese contexto, ¿cómo no sentirse parte de muchos lugares al mismo tiempo? ¿cómo no pensarse desde esa hibridez?  
 
Tengo entendido que viviste en Argentina y Nueva York. Me gustaría muchísimo conocer tu experiencia en estos lugares y por supuesto, cómo ha influido esto en tu trabajo como traductor, escritor y músico. Con un grupo de amigos en Santiago mantenemos un colectivo de traducción de poesía y lo hemos bautizado con el nombre de un famoso rapero: Frank Ocean. Para mí la traducción es un ejercicio desconocido y estimulante. Espero que así como podremos conversar de las distintas disciplinas que trabajamos, también podamos crear una forma de comunicación multilingual. 
 
Un abrazo grande y espero ansiosa tu respuesta,
 
 
 
Victoria 
 
 
---


 
mudanza
 
el primer día de mudanza
las cenizas bajaron a los techos
la gente tenía la ropa ahumada
ningún sonido amortiguó
el silencio de los cerros
 
el jarrón de bronce de mi madre
combinaba con la tierra
 
ella reparaba una fisura
las casas más bellas son las rotas nos dijo
las mejores ventanas dan a la humareda
 
dónde van las cenizas que flotan
cuando el aire espeso atraviesa
los resquicios de las familias


---



Foto 02
Foto 01

Top