Sebastián Lelio: “Alemania fue muy generosa conmigo y solo le tengo agradecimiento”

Luego de cosechar dos Osos de Plata en la Berlinale, Sebastián Lelio habla de cómo se enamoró de la capital alemana, que sigue siendo su único hogar por el momento, y de cómo el cine germano ha influido en su trabajo.

Gonzalo Maza y Sebastián Lelio © Alexander Janetzko / Berlinale 2017
Aunque no se siente parte del novísimo cine chileno, Sebastián Lelio es uno de los directores chilenos más destacados de la actualidad. Además tiene lazos muy fuertes con Alemania, que se vieron reforzados en la última Berlinale, cuando su cinta más reciente Una mujer fantástica, logró el Oso de Plata al Mejor Guión y también el premio Teddy. En varias entrevistas declaró que no podría haber escrito la película de esa manera si no hubiera vivido en Berlín y conversamos con él sobre su vínculo con Alemania.

¿Cómo empezó tu vida en Alemania?

En el 2012 llegué con una beca del DAAD (Servicio de Intercambio Académico Alemán) por seis meses a Berlín, para terminar de escribir mi película Gloria. Me enamoré de la ciudad y fue orgánico y natural quedarme ahí. Es mi único hogar por el momento.

¿Qué influencia tuvo el cine alemán en tu formación?

Fue muy potente, desde mi admiración por el Nuevo Cine Alemán de los años 70: Wenders, Fassbinder, Herzog fueron muy importantes en mis años de formación. Especialmente Wenders fue una influencia grande. Son tres pilares del cine alemán y mundial.

¿Qué te aportó la beca del DAAD?

Me abrió las puertas de Berlín como ciudad y aprovechar de montar Gloria con Soledad Salfate a la distancia. Me pasaba encerrado para editar, y luego iba a maravillarme con Berlín cuando salía, para después retomar la edición. Hubo muchos regalos en ese momento de mi vida. Y luego vino otra beca, la Berlinale Residency, en el 2013. Alemania fue muy generosa conmigo y solo le tengo agradecimiento.

¿Cómo surgió el café Gloria que abriste en Kreutzberg?

Fue una aventura que duró un par de años. Ahora nos desvinculamos del proyecto, pero sigue ahí. Nuestros amigos lo siguen administrando y a veces vamos a tomarnos un pisco sour ahí. El café Gloria fue una bonita manera de retribuir con algo a la ciudad que me acogió.

Leí que “Wolke 9” de Andreas Dresen había sido un referente para ti al hacer Gloria, y luego fue muy lindo que Dresen le entregara el Oso de Plata a Paulina García, la protagonista de Gloria.

La influencia de Dresen fue potente, porque Wolke 9 fue una película que vimos muchas veces, como referencia de hasta dónde podíamos llegar al retratar la sexualidad en adultos mayores. Es una película osada y resultó muy liberador para los actores y para mí ver esas escenas. Nos autorizó a filmar como filmamos las escenas de sexualidad en Gloria, que marcaron la identidad de la película. Porque Gloria sin esas escenas de sexo no habría sido Gloria.

¿Qué huellas de tu vida en Alemania aparecen en “Una mujer fantástica”?

Yo creo que el hecho de estar escribiendo el guión en Berlín, me hizo de alguna forma integrar la locura de Berlín y su libertad, ya que es una ciudad donde cosas imposibles coexisten. Hizo que seguramente se colara en la locura del guión. De hecho, en este guión también coexisten cosas imposibles.

¿Escribiste “Una mujer fantástica” pensando en el público chileno o el público alemán, ya que fue una coproducción con Alemania?

La historia parte de una realidad local, pero queriendo tocar lo universal de la situación. Por supuesto que me importa demasiado lo que ocurre en mi país con la película. Pero el cine también es una conversación internacional, que debe tener la suficiente fuerza, interés y potencia para funcionar en cualquier cultura. Y quizás el objetivo más grande es lograr tocar la cultura desde donde emana la película, en este caso, Chile. Y al mismo tiempo, tocar al espectador que proviene de otras realidades y otros contextos.

 
Sebastián Lelio (nacido en Mendoza en 1974) es director, guionista, camarógrafo y montajista, egresado de la Escuela de Cine de Chile. En 2003 estrenó un documental basado en material inédito de la caída de las Torres Gemelas (Cero, en co-dirección con Carlos Fuentes), y dirigió también dos temporadas de la exitosa serie documental Mi mundo privado (junto a Fernando Lavanderos), nominada dos veces al premio Altazor y también a los premios EMI. El 2005 estrenó La Sagrada Familia, su primer largometraje, en el Festival de San Sebastián. Rodada en sólo tres días y editada durante casi un año, este filme participó en más de 100 festivales y recibió 28 premios nacionales e internacionales. Su segundo largometraje Navidad se estrenó el 2009 en el Festival de Cine de Cannes. Luego, el 2011 El año del tigre, filmada en las locaciones más afectadas por el terremoto y tsunami de 2010, obtuvo el Premio del Jurado en el Festival de Cine de Locarno. En 2013 Gloria se adjudicó el Oso de Plata a la Mejor Actriz en la Berlinale (para Paulina García) y el premio del público del certamen. Este año repitió este logro cuando Una mujer fantástica recibió el Oso de Plata al Mejor Guión, en coautoría con Gonzalo Maza. Además ganó el premio Teddy, que distingue a las mejores películas LGBT. Actualmente prepara en Gran Bretaña Disobedience, su primera película rodada fuera de Chile, y protagonizada por Rachel Weisz y Rachel Mc Adams.