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¡Feliz Cumpleaños!

Goethe on demand: ¡Feliz Cumpleaños!

Durante 2022 estaremos festejando los cumpleaños de directores, directoras, guionistas, actores y actrices, camarógrafos, camarógrafas, editores y editoras del cine alemán contemporáneo. ¿Y qué mejor que homenajearlos con sus propios trabajos?  

Cada mes celebraremos a un cumpleañero o una cumpleañera diferente, programando en nuestra plataforma online Goethe on Demand una de sus películas. Cada film estará disponible de forma libre y gratuita durante todo el mes. Nombres como Rosa von Praunheim, Anne Zohra Berrached, Edin Hasanović y Judith Kaufmann forman parte de esta sorprendente programación. 

Hasta el 31 de diciembre 2022
Acceso libre y gratuito 
Con subtítulos en inglés y/o español

Octubre: Jella Haase

Desde el 1 de octubre y durante todo el mes, podrá verse 4 Reyes (Vier Könige, 2015, subtítulos en español), el film debut de Theresa von Eltz. Una película minimalista y al mismo tiempo intensa, actuada por nuestra homenajeada Jella Haase.

Foto Jella Haase y Cuatro reyes © Goethe-Institut

“La actriz más conmovedora de Alemania”, describió la revista Harper’s Bazaar en enero de este año a Jella Haase. Nacida en 1992 en Berlín-Kreuzberg, ya desde pequeña adquiriría experiencia sobre los escenarios. En 2009, actuó por primera vez en una película de televisión, Mama kommt. En 2011, tuvo su debut en el cine con el drama juvenil Lollipop Monster. En el mismo año, obtuvo el papel de Svenja en Kriegerin (Guerrera) de David Wnendt, un estudio sobre el medio nazi, en el que su personaje se adentra cada vez más en un ambiente de extrema derecha. Estos papeles la llevaron a ganar dos veces el premio como mejor actriz nueva de los Premios Bávaros del Cine. Sin embargo, su primer gran éxito lo obtuvo en 2014 con Fack ju Göhte: con su personaje, Chantal, Jella Haase se robó los corazones del público, y la frase “Chantal, llora más bajo” del profesor Zeki Müller (Elyas M’Barek), se hizo muy famosa en todo el país. Haase dominó el papel de Chantal en las secuelas Fack ju Göhte 2 (2015) y Fack ju Göhte 3 (2017). En los años intermedios, también cautivó al público con papeles más serios, como en la galardonada Vier Könige (4 Reyes, 2015), en la que su personaje, junto a tres jóvenes, tiene que pasar la Navidad en una institución psiquiátrica. En la Berlinale 2016, Jella Haase fue distinguida como Shooting Star Alemana, premio que la European Film Promotion EFP, organización internacional de promoción de la cinematografía, concede a talentos nuevos, miembros de los 37 países de la EFP. Participó con dos películas en la Berlinale 2020: Berlin Alexanderplatz, remake contemporáneo de Burhan Qurbanis, y Kokon, drama de Coming-of-Age de Leonie Krippendorf. Al año siguiente actuó en el drama Bis wir tot sind oder frei (Pájaros Enjaulados) del director suizo Oliver Rihs, en la que la vemos como una rebelde autonomista de izquierda, y en 2021, como la amante del héroe principal en el retrato de Thomas-Brasch, Lieber Thomas. Por el momento se encuentra trabajando en Kleo, serie de Netflix en la que interpreta a una espía de la RDA.

ÜBER DEN FILM: VIER KÖNIGE (2015)

Fotograma Cuatro reyes © C-Films
Dirección: Theresa von Eltz
Tras vivir conflictos violentos en sus hogares, cuatro jóvenes tienen que pasar las navidades en un instituto psiquiátrico. Bajo el cuidado de un psicólogo poco convencional, deberán confrontarse a sí mism*s y a l*s demás, algo que poco a poco les abrirá la puerta a nuevas perspectivas.

Septiembre: ¡Celebrando a Werner Herzog!

Werner Herzog cumple 80 años el 5 de septiembre. Su obra ha tenido una influencia decisiva en el Nuevo Cine Alemán y lo ha convertido en uno de los más importantes representantes del  cine de autor internacional. En esta ocasión, presentamos cinco películas de su vasta trayectoria.  

Flyer ¡Celebramos a Werner Herzog! © Goethe-Institut
Werner Herzog pertenece -junto a Rainer Werner Fassbinder, Alexander Kluge, Edgar Reitz, Volker Schlöndorff y Wim Wenders- a la primera generación del Nuevo Cine Alemán. Tras el "Manifiesto de Oberhausen" de 1962, en el que los jóvenes cineastas renunciaron al cine comercial y conservador de la posguerra en la República Federal de Alemania - "El viejo cine ha muerto. Creemos en lo nuevo"-, estos autores habían hecho películas con medios económicos muy limitados, aprendiendo a obtener la mayor autenticidad y el mayor efecto estético posibles tanto de sus escenarios (que no podían costar nada) como de los intérpretes (a menudo aficionados o jóvenes actores sin experiencia). Esto dio lugar a una mezcla única de naturalismo visual muy directo y estilización poética en el diálogo y en la obra. Una extrañeza en lo familiar, una irreconciliabilidad entre los personajes y su entorno. En esto, el método y el mensaje se correspondían: este cine trataba de la gente que no pertenece del todo, del hecho de que como joven no puedes decidir realmente si te liberas o si simplemente te dejan solo. La estética del Nuevo Cine Alemán reflejaba la actitud ante la vida de muchos jóvenes de la República Federal de Alemania en los años sesenta y setenta, que estaban tan descontentos con la represión general de la historia del nacionalsocialismo y la guerra mundial como con el consumismo ciego del "milagro económico". La gente quería salir hacia un futuro abierto, pero al mismo tiempo sentía la pérdida de la seguridad familiar y cultural. Este cine trataba sobre los marginados, los rechazados y los inadaptados, y en el mundo cinematográfico de Werner Herzog, en particular, surgió una poderosa mitología en torno al soñador solitario que se embarca en una gran aventura al borde de la civilización, y sobre las personas que, a pesar de las desventajas físicas o sociales, no se dejan privar del derecho a una existencia independiente. Los sueños cinematográficos de Werner Herzog tenían entonces algo muy singular, y al mismo tiempo hablaban desde el corazón de muchas personas de la época.

En las primeras películas de Werner Herzog, uno observa, por así decirlo, a alguien que está reinventando el cine para sí mismo una vez más. La naturaleza, que es una fuerza formidable, es vista con una mezcla de desafío y asombro: Desafía al soñador solitario a embarcarse en un proyecto, por ridículo que sea, ya sea construir un teatro de ópera en medio de la selva amazónica, como en su exitoso FITZCARALDO, escalar montañas, construir dirigibles, crear obras de arte o ir donde nadie ha ido antes. Para esta rebelión contra los límites naturales y sociales del hombre, Klaus Kinski era el actor ideal para Werner Herzog, también obsesivo, que protagonizó un total de cinco películas suyas, y al que el director dedicó más tarde un documental con el revelador título MI ENEMIGO ÍNTIMO.

Pero esta imagen heroico-trágica del soñador solitario en lucha con la naturaleza despiadadamente bella también se contrapone en el mundo cinematográfico de Werner Herzog con otra visión, llena de empatía y simpatía, por ejemplo, al mundo de una mujer sorda y ciega en TIERRA DEL SILENCIO Y LA OSCURIDAD, y en muchas de las películas de Herzog también hay un rastro de compasión y, no menos importante, un humor muy individual además de la fascinación por la obsesión, el sueño y la aventura. Tanto sus largometrajes como sus documentales reflejan siempre algo parecido a una autobiografía mágica: "Lo que soy, son mis películas", dice el director en el retrato cinematográfico del mismo nombre. Son las películas de un hombre que puede ser tan amable y humilde y al mismo tiempo tan decidido e inflexible como casi nadie. Esta contradicción recorre lo que se ha convertido en una enorme filmografía con altibajos artísticos y comerciales. Pero incluso en películas que han recibido críticas ciertamente no injustificadas en cuanto a su contenido, como la historia de los traficantes de esclavos de COBRA VERDE, es evidente que el cine está hecho para gente como Herzog, y la gente como Herzog está hecha para el cine. Los grandes retos a los que se enfrenta el director en cada uno de sus proyectos, que a veces requieren un carácter cinematográfico tradicional y otras no, es siempre, al final, ver. Para ver cómo se abre el mundo, cómo lo oculto se hace visible, y a veces también se trata (como ocurre en DIAMANTE BLANCO) de guardar mejor un secreto. Quizás Werner Herzog, el cineasta que sólo puede sentirse en casa en el mundo, y que en esta mirada mágico-romántica siempre ha seguido siendo muy alemán.

(Por: Georg Seeßlen)

5 Películas para el cumpleaños 80

AGUIRRE, LA CÓLERA DE DIOS (1972) 
Herzog escenifica el gran fracaso de este mito delirante de la conquista sobre una expedición española que se abre paso por la selva de Perú en 1560. En busca de la legendaria ciudad de oro de El Dorado, entre más avanza la tropa, más se acerca la perdición.

FITZCARRALDO (1982) 
Fitzcarraldo es un hombre fantasioso que pretende realizar su audaz sueño de tener una ópera en la selva. La película épica de Herzog se hizo famosa sobre todo por el barco empujado sobre una montaña, las arias de ópera que resuenan en la selva y los numerosos mitos que rodean la producción de la película.

TIERRA DEL SILENCIO Y LA OSCURIDAD (1971) 
La sensible película documental de Herzog se acerca al mundo de la experiencia de las personas sordas y ciegas, cuyas capacidades perceptivas requieren una relación especial con el entorno. Esto revela una necesidad humana básica de percibir el mundo exterior y verse a sí mismo como parte de él.

LECCIONES EN LA OSCURIDAD (1992) 
Poco antes del final de la Segunda Guerra del Golfo, las tropas iraquíes prendieron fuego a los campos de petróleo mientras se retiraban de Kuwait. Herzog y su cámara intentan captar lo incomprensible, el apocalipsis, con medios cinematográficos y mostrar lo que queda atrás.

NOSFERATU - FANTASMA DE LA NOCHE (1979)
Basándose en la novela de terror DRÁCULA (1897) de Bram Stoker y en su célebre versión cinematográfica muda NOSFERATU (Murnau, 1921), Herzog vuelve a contar la historia de vampiros, frecuentemente adaptada: como una conexión entre las imágenes del clásico alemán y su propio cosmos visual.

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