La ciudad de Heidelberg

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    Heidelberg
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    Altstadt
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    Auf der Neckarwiese

La universidad más antigua de Alemania y el clima más cálido se reúnen en la idílica ciudad de Heidelberg. Ubicada a las orillas del río Neckar, es un atractivo reclamo para estudiantes e innumerables turistas. El Castillo de Heidelberg, emplazado en la ladera septentrional del monte Königsstuhl, es el monumento característico de esta ciudad de 150.000 habitantes.

Heidelberg figura entre las ciudades universitarias más conocidas. Cuenta con dos instituciones de educación superior altamente especializadas: la Escuela Superior de Música Sacra y la Escuela Superior de Estudios Judíos. La Ruprecht-Karls-Universität fue fundada ya en 1386 y es conocida en toda Alemania principalmente por su alto nivel en cuanto a la calidad de los estudios de medicina, lo cual le valió el título de Universidad de élite otorgado bajo el marco de la Iniciativa por la excelencia universitaria. Tiene registrados aproximadamente 30.000 estudiantes y acoge la Biblioteca Universitaria más antigua de Alemania. Su excelente reputación atrae no solamente estudiantes, sino también científicos de todo el mundo, convirtiéndose así en la máxima contratante de la ciudad junto con la clínica universitaria. El punto fuerte de las numerosas instituciones de investigación de Heidelberg reside en el área de la biotecnología médica. El Centro de Investigaciones Oncológicas Alemán figura entre los mejores a nivel internacional. Las grandes empresas como Heidelberger Druckmaschinen, SAP y BASF caracterizan también el emplazamiento económico de la Región Metropolitana Rhein-Neckar, a la cual pertenecen, junto con Heidelberg, las ciudades vecinas de Mannheim y Ludwigshafen a orillas del Rin.

Cultura

Si bien Heidelberg no cuenta con una representativa escena de museos y teatros con instituciones de prestigio y renombre, su vida cultural no se queda en absoluto corta. Regularmente se celebran numerosos conciertos de diferentes estilos, festivales, espectáculos de cabaré artístico, lecturas, conferencias, así como actuaciones de danza y teatro. Las ruinas del castillo de Heidelberg son el escenario del festival palaciego de Heidelberg, un festival de teatro al aire libre, donde tres veces por verano tiene lugar un alumbramiento del castillo con fuegos artificiales. En total hay alrededor de unos 20 museos, colecciones de arte y salas de exposiciones. La historia de la ciudad y su región cobra vida en el Museo Kurpfälzisches (Museo Palatinado), el cual se encuentra en el Palacio Morass, una construcción barroca del casco antiguo. Según un ranking de los lugares de todo el territorio federal realizado el año 2010, Heidelberg pertenece a una de las ciudades más creativas de Alemania, principalmente en los ámbitos de la literatura, la arquitectura y el diseño.

Ocio

En las pequeñas callejuelas del casco antiguo conviven, junto a muchos edificios barrocos perfectamente conservados, un sin fin de cafeterías, bares y restaurantes. En verano, entre clase y clase, la mayoría de los estudiantes hacen un alto en el patio del edificio Marstall, donde se encuentra el comedor universitario. Las mejores vistas al centro histórico con los campanarios de las iglesias del Espíritu Santo, la Iglesia Jesuita y la de San Pedro, así como vistas al río Neckar y al Castillo se disfrutan desde el Philosophenweg (Paseo de los filósofos). El puente antiguo de Heidelberg, llamado Theodor-Heuss-Brücke, conduce del casco antiguo directamente a la naturaleza. Pues la Neckarwiese (pradera del Neckar) es la zona verde más extensa dentro de la ciudad y, cuando viene el buen tiempo, un popular punto de encuentro para barbacoas, practicar deporte o simplemente tomar el sol plácidamente. Además se puede encontrar más naturaleza y cultura en excursiones a la Ruta del vino alemán, al asentamiento romano de Ladenburg, a la selva de Oden, al monte Königsstuhl o un recorrido por el valle del Neckar.