Los cómics alemanes Dando el salto a la época femenina y digital

Imagen: „Das Hochhaus“ (El rascacielos), cómic online de Katharina Greves
„Das Hochhaus“ (El rascacielos), cómic online de Katharina Greves | Illustración (detalle): © Katharina Greve/www.das-hochhaus.de

Los cómics alemanes alcanzan el éxito del público y de la crítica. Los temas sobre historia contemporánea, nuevas formas de narrar y cómics de dibujantes femeninas, son las tendencias más populares.

Con mucha probabilidad, al año 2016 se le atribuirá una importancia muy especial para el cómic alemán. Esto se debe a que durante la entrega del importante premio Max und Moritz en el salón internacional del cómic de la ciudad de Erlangen sucedieron varias cosas extraordinarias simultáneamente. Ya solamente con la lista de los 24 títulos nominados era posible reconocer que se estaba viviendo una época de transición. Durante tres décadas, los candidatos al galardón eran en su mayoría series de cómic importadas de Estados Unidos o de países francófonos. Sin embargo, en el año 2016 la mayor parte de los cómics nominados eran por vez primera producciones propias en idioma alemán. De esta manera se podría declarar obsoleta aquella fama de Alemania como un país “en vías de desarrollo del cómic”, opinión que se ha cultivado incluso dentro de la propia escena del cómic alemán.

El cómic es asunto de mujeres

Imagen: Barbara Yelin fue la „mejor artista del cómic en idioma alemán del 2016” Barbara Yelin fue la „mejor artista del cómic en idioma alemán del 2016” | Foto (detalle): © Internationaler Comic-Salon Erlangen/Erich Malter Otro hito del 2016, tan o más llamativo incluso, fue el hecho de que en casi un tercio de los títulos nominados estuvieron involucradas artistas femeninas. Esta es también una cifra récord, que hasta hace unos pocos años parecía impensable. Con una sola excepción, en todas las categorías donde los artistas del cómic nacional lograron imponerse, los premios fueron concedidos a mujeres. Incluso el galardón al “mejor artista del cómic en lengua alemana” fue entregadopor tercera vez consecutiva a una mujer: el premio alemán más cotizado del cómic fue otorgado a Barbara Yelin, precedida de Isabel Kreitz en el 2012, Ulli Lust en el 2014.

La muniquesa Yelin impresionó a todos con Irmina, una historia sobre oportunidades perdidas durante la época del nacionalsocialismo. Barbara Yelin se inspiró en las vivencias de su abuela; sin embargo, en la historia Irmina no es una heroína, sino que finalmente se acomoda a la vida en el nacionalsocialismo y actúa dentro de ella de una manera (horriblemente) normal.
Imagen: „Irmina” de Barbara Yelin es una historia sobre oportunidades perdidas en el tiempo del nacionalsocialismo „Irmina” de Barbara Yelin es una historia sobre oportunidades perdidas en el tiempo del nacionalsocialismo | Illustration (detalle): © Barbara Yelin/Reprodukt

Despunta la historia contemporánea

Irmina fue recibida con entusiasmo por la crítica – y resultó ser también un éxito de ventas. Esta novela gráfica se convirtió así en un ejemplo para una serie de nuevas obras de cómic basados en acontecimientos históricos alemanes del siglo XX. En Kinderland por ejemplo, el dibujante berlinés Mawil relata su día a día como niño en Alemania oriental, permitiendo a los lectores percibir vívidamente las circunstancias del año de la caída del muro de Berlín.

Imagen: La artista del cómic Birgit Weyhe creció en África La artista del cómic Birgit Weyhe creció en África | Foto (Recorte): © Avant-Verlag Otras historias desconocidas de la época de la RDA se pueden descubrir también en Madgermanes de Birgit Weyhe. Madgermanes es como se denominaban a los trabajadores contratados en Mozambique y que llegaron en los años 70 a la RDA, pero que después de 1990 no tenían permitido quedarse en la Alemania reunificada. De vuelta en África, muchos de los cientos de miles de las personas que tuvieron que regresar a su país obligatoriamente se sintieron estafados, perdiendo sus esperanzas de futuro en Alemania, además de una gran parte de sus sueldos,que fue retenidos en tiempos de la RDA. Una injusticia largo tiempo ignorada hacia a la que hoy dirige la atención una ilustradora alemana crecida en África.

Publicar en línea

Con Madgermanes, Birgit Weyhe recibió el premio Max und Moritz 2016 en la categoría „mejor cómic en lengua alemana”. El premio „mejor tira cómica” se entregó a Katharina Greve. Tradicionalmente, esta era la categoría para cómics publicados en periódicos. Pero en el 2016 el jurado amplió la categoría a publicaciones en Internet. Muchas obras publicadas en línea poseen una cercanía, tanto formal como de contenido, a las tiras cómicas clásicas. También en Internet se publican muchos contenidos de cómics en episodios cortos.

Imagen: Birgit Weyhe recibió el premio Max und Moritz 2016 en la categoría „mejor cómic en lengua alemana” por „Madgermanes” Birgit Weyhe recibió el premio Max und Moritz 2016 en la categoría „mejor cómic en lengua alemana” por „Madgermanes” | Illustración: © Birgit Weyhe/Avant-Verlag Y esto es exactamente lo que hace Katharina Greve, cuyas tiras colgadas semanalmente representan „pisos” completos, con los que se construye digitalmente una casa completa. Por ello, su web cómic se llama El rascacielos – 102 pisos de vida (Das Hochhaus – 102 Etagen Leben). Este episódico modo de trabajar le posibilita esbozar un arco de narración amplio además de reaccionar a acontecimientos muy actuales como la crisis de los refugiados. Greve anunció que el rascacielos estará terminado en el año 2017.

Presentación previa en internet 

La difusión de obras propias en Internet representa actualmente una oportunidad de presentación para dibujantes de cómic menos conocidos. Así comenzó en la red el dibujante sarreno Erik deae ex machina, donde confronta elementos místicos con las convulsiones técnicas y sociales de la primera mitad del siglo XX. Inmediatamente después de que la publicación digital recibiera  gran atención, se imprimió la serie, que está organizada de manera tradicional en una revista física. Además, fue publicada como una serie de folletos por una editorial. Entre otras obras publicadas en línea que luego alcanzarían el éxito como novelas gráficas en papel en el mercado editorial, destacan Hoy es el último día del resto de tu vida (Heute ist der letzte Tag vom Rest deines Lebens) de Ulli Lust o Fahrradmod de Tobi Dahmen. Para aquellas obras de gran volumen y cientos de páginas, cuya realización se prolonga durante varios años, con dificultades para encontrar una editorial que las publique en formato tradicional, una presentación previa en Internet permite una primera resonancia del público durante el largo tiempo de gestación.
Imagen: “Fahrradmod“ de Tobi Dahmen fue publicado inicialmente en internet “Fahrradmod“ de Tobi Dahmen fue publicado inicialmente en internet | Illustración: © Tobi Dahmen/Carlsen-Verlag

Técnicas narrativas experimentales

El mundo digital también hace posibles nuevas técnicas narrativas. Wormworld Saga de Daniel Lieske es una muestra impresionante de ello. El cómic digital utiliza el „lienzo infinito”. En lugar de hacer clic de página en página, el lector se desplaza con el ratón por la historia. Union der Helden de Arne Schulenberg es a su vez un foto-cómic sobre superhéroes alemanes – ampliado con una serie de animaciones flash. Y en Zuhause während der digitalen Revolution destaca que si bien el dibujante Digirev alias Wolfgang Buechs ordena sus tiras en línea de manera que puedan ser leídas imagen por imagen, también es posible, a través de flechas con la inscripción „Más”, romper con la lectura lineal y tomar otro camino.

Está aún por verse la estabilidad y permanencia de estas tendencias. Pero el hecho de que el cómic alemán esté moldeado cada vez más por las mujeres y por el mundo digital, podría considerarse un desarrollo irreversible. Llevará a convulsiones trascendentales en el panorama alemán del cómic, hasta ahora muy masculino y analógico. A pesar de que la cuota de venta de los cómics digitales se mantiene estancado en un área porcentual baja (de menos del 10%), es sin duda significativo que casi una cuarta parte de los cómics nominados al premio Max und Moritz 2016 hayan sido publicados originalmente Internet. Como campo de experimentación artística, la red se revela actualmente como un golpe de suerte para el cómic en lengua alemana.