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Transgénero
La fuerza de la moda

Sadak | Semana de la moda de Berlín | Colección primavera/verano 2016
Sadak | Semana de la moda de Berlín | Colección primavera/verano 2016 | Foto | Soeren Stache, © dpa / picture alliance

La moda cumple una función vanguardista en cualquier discurso social relevante. Refleja el tema transgénero y se ocupa de permeabilizar la frontera que separa lo masculino y lo femenino.

De Stefanie Dörre

Cuando William Fan concibe una colección,  piensa en telas y siluetas, en una combinación de materiales nobles como la seda y la lana y en un corte de ropa de diario funcional. No piensa en hombres ni en mujeres, su estilo no distingue géneros. Fan diseña camisas clásicas, pantalones, chaquetas y abrigos casuales. La única concesión que hace son las diferentes tallas, desde XS hasta XL, dado que los cuerpos humanos pueden diferir en altura y anchura.

William Fan | Colección otoño-invierno, 2017/18 William Fan | Colección otoño-invierno, 2017/18 | © William Fan Llamamos unisex las prendas que pueden vestir tanto hombres como mujeres, aunque dicho concepto, durante mucho tiempo, fue sinónimo de ropa poco sexy y tan deforme, que casi cualquier cuerpo entraba en ella. Sin embargo, vuelve a ganar interés, hoy en día no se considera tan natural ni obvia la oposición hombre-mujer. Existen personas que nacieron con características biológicas masculinas que pueden sentirse mujeres, y al revés. La dicotomía masculino-femenino no reproduce la realidad, se trata de una construcción cultural.

Jugar con las identidades

“No le pongo a mi ropa la etiqueta ‘para hombre’ o ‘para mujer’, eso ya no se corresponde con el espíritu de la época”, dice William Fan, que vive entre Berlín y Hong Kong y se cuenta entre los mejores diseñadores jóvenes alemanes.
 
  • Esther Perbandt | Colección otoño-invierno, 2017/18 Foto: Birgit Kaulfuss
    Esther Perbandt | Colección otoño-invierno, 2017/18
  • Esther Perbandt | Colección otoño-invierno, 2017/18 Foto: Birgit Kaulfuss
    Esther Perbandt | Colección otoño-invierno, 2017/18
  • Esther Perbandt | Colección otoño-invierno, 2017/18 Foto: Birgit Kaulfuss
    Esther Perbandt | Colección otoño-invierno, 2017/18
  • Esther Perbandt | Colección otoño-invierno, 2017/18 Foto: Birgit Kaulfuss
    Esther Perbandt | Colección otoño-invierno, 2017/18
  • Esther Perbandt | Colección otoño-invierno, 2017/18 Foto: Birgit Kaulfuss
    Esther Perbandt | Colección otoño-invierno, 2017/18
  • Esther Perbandt | Colección otoño-invierno, 2017/18 Foto: Birgit Kaulfuss
    Esther Perbandt | Colección otoño-invierno, 2017/18

Cuando le preguntan si su moda es andrógina, la diseñadora Esther Perbandt, que también vive en Berlín, habla de “gender-bender models” (modelos que transgreden los géneros). Se trata justamente de “encontrarse entre”. Para ella, la moda es un alterne de identidades. “Es un juego y nadie exige una determinada pertenencia.” En un legendario desfile de su línea berlinesa Sadak, el diseñador Saša Kovačević invitó a subir a la pasarela a hombres vestidos con burkas de colores. Fue el show que más llamó la atención en la Semana de la Moda de Berlín en 2015.

William Fan | Colección otoño-invierno, 2017/18 William Fan | Colección otoño-invierno, 2017/18 | © William Fan A la hora de presentar moda, la oposición entre hombre-mujer también se permeabiliza cada más. Las grandes casas y cadenas de moda cuentan para sus campañas con modelos transgénero, que a su vez ilustran los titulares de las revistas más reconocidas. Un momento importante para la aceptación generalizada del transgénero se produjo en noviembre de 2016, cuando se vió por primera vez a Aydan Dowling, un hombre trans, en la cubierta de la edición estadounidense de Men’s Health. Pocos meses después hizo lo mismo la edición alemana y publicó en la portada a otro trans, en este caso a Benjamin Melzer. La mujer trans Andreja Pejic es una supermodelo. En febrero de 2017, la revista Vogue publicó en la portada a la mujer trans brasileña Valentina Sampaio bajo el titular: “La beaute transgenre” (la belleza transgénero).

Cierto es que siempre hubo modelos transgénero, solo que no se tematizaba. La cuestión de la identidad de género tampoco es nueva. En los años setenta David Bowie jugó con la ambigüedad sexual mediante su álter ego Ziggy Stardust, lo mismo que Amanda Lear, Grace Jones y, más recientemente, Conchita Wurst. El desvanecimiento de la identidad de género no es nueva, cuenta con una larga historia, que ya empieza con la tradición del travestismo y las drag queens.

Disolución de las fronteras de género

La moda desempeña un papel primordial en esto, al fin y al cabo, ella nos proporciona los códigos necesarios para reconocer a un hombre o una mujer cuando va vestido, y nos ayuda a presentarnos como representantes del otro género. Disfrazarse y confundir es un argumento muy popular en las comedias, desde Como gustéis de Shakespeare hasta Una Eva y dos Adanes de Billy Wilder.

William Fan | Colección verano 2017 William Fan | Colección verano 2017 | © William Fan En definitiva, la moda tiene la capacidad de definir los géneros, y el papel que cumple es pionero, cuando se refiere a disolver sus fronteras. En 2006, Gertrud Lehnert, catedrática de la Universidad de Potsdam, editó con Maria Weilandt el libro Ist Mode queer? Neue Perspektiven der Modeforschung (¿La moda es queer? Nuevas perspectivas en la investigación de la moda). Lehnert se dedica desde hace tiempo a estudiar la moda y las fronteras de género. “Lo queer es la subversión consciente e intencionada de las normas y la apariencia”, dice. Y agrega: “Encontramos su origen en la comunidad gay y lesbiana, y significa vivir fuera de la heteronormatividad, sentirse diferente, mostrarse de forma distinta y reinventar la propia imagen. En el fondo puede decirse que lo queer es volver inestables los significados, las atribuciones, lo aparentemente natural.”

La moda aborda el tema de la identidad de género de forma versatil. Lo hace a su modo juguetón, pasajero y algo superficial. Y, sin embargo, debido a su función vanguardista, actúa como un imán social que atrae todo tipo de miradas, un factor relevante, sin duda, cuando se trata de difundir el tema transgénero y lograr una mayor aceptación social.

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