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Diversidad en los medios
“Con la buena voluntad no alcanza”

“Mis padres son de Irak, ¿tiene usted algún problema?” les preguntó Dunja Hayali, periodista de origen inmigrante, a las personas que participaban en las manifestaciones de Pegida en contra de la migración. En la foto, Dunja Hayali en el debate sobre su libro Haymatland – <i>Wie wollen wir zusammenleben?</i> [Patria: ¿cómo queremos convivir?], en Colonia, 2019.
“Mis padres son de Irak, ¿tiene usted algún problema?” les preguntó Dunja Hayali, periodista de origen inmigrante, a las personas que participaban en las manifestaciones de Pegida en contra de la migración. En la foto, Dunja Hayali en el debate sobre su libro Haymatland – Wie wollen wir zusammenleben? [Patria: ¿cómo queremos convivir?], en Colonia, 2019. | Foto (detalle): © picture alliance/Geisler-Fotopress/Christoph Hardt

Demasiado poco/as periodistas o de grupos sociales desfavorecidos: el hecho de que el sector de los medios no es suficientemente diverso es visto cada vez más como un problema... sobre todo por los mismos profesionales de medios. Pero ¿cómo lograr que haya más diversidad en las redacciones? La red de periodistas Neue deutsche Medienmacher*innen [Nuevos/as profesionales alemanes/as de medios] ha adoptado enfoques concretos.

Después de ocho años de ejercer la presidencia de la red Neue deutsche Medienmacher*innen (NdM), la periodista Sheila Mysorekar es miembro ahora de su junta directiva. Después de ocho años de ejercer la presidencia de la red Neue deutsche Medienmacher*innen (NdM), la periodista Sheila Mysorekar es miembro ahora de su junta directiva. | Foto (detalle): © Brigitta Leber Como presidenta de Neue deutsche Medienmacher*innen (NdM) usted formó parte desde el principio de la red. ¿Quiénes forman NdM y cómo llegaron a agruparse?

Somos profesionales de medios que tenemos, particularmente, origen inmigrante, pero no sólo eso, y que luchamos por mayor diversidad. Hace diez años, cuando fundamos la red, la idea era apoyarnos mutuamente: en nuestra calidad de personas con una historia personal internacional, a menudo nos sentíamos solos contra el mundo en las redacciones.

Más pluralidad en los medios, ¿qué significa eso para NdM?

Se trata de pluralidad humana en las redacciones, en la representación mediática, en los temas y en las perspectivas. En última instancia se trata de buen periodismo. Vivimos en una sociedad plural, pero a menudo las redacciones son muy homogéneas. Si no se oyen las diferentes voces, a la cobertura informativa le faltarán aspectos importantes. Esto tiene que ver un poco con un interés propio, pero no es algo que incumba sólo a las minorías si todos estamos mal informados.
 
Los miembros de NdM critican públicamente cada vez más el modo en que los medios informan sobre algunos temas –por ejemplo criminalidad, sociedad, asuntos internacionales–, y a la vez ellos mismos quieren fomentar la diversidad entre los/as periodistas. ¿Cómo se proponen lograrlo?

Por ejemplo, tenemos un proyecto de mentores en el que periodistas con experiencia acompañan a las generaciones de futuros profesionales. En los medios son muy importantes los contactos y eso es lo que no tienen los hijos provenientes de familias inmigrantes. Los medios determinan nuestra mirada sobre el mundo y cuanto más diversa es una redacción, más penetra en los diferentes mundos y más idónea se vuelve. Su origen es materia de conversación, una y otra vez hoy noticias sobre ella: Linda Zervakis, hija de inmigrantes griegos, fue la presentadora desde 2013 hasta 2021 del Tagesschau, el programa de noticias más antiguo e importante de Alemania. Su origen es materia de conversación, una y otra vez hoy noticias sobre ella: Linda Zervakis, hija de inmigrantes griegos, fue la presentadora desde 2013 hasta 2021 del Tagesschau, el programa de noticias más antiguo e importante de Alemania. | Foto (detalle): © picture alliance/ZB/Karlheinz Schindler Esto implica mucho trabajo de concientización.

Sí. Un buen ejemplo de cómo se puede crear consciencia es el proyecto 50:50-Equality de la BBC: cada periodista hace la cuenta durante una semana de cuántas mujeres aparecen en las propias colaboraciones –cuántas mujeres entrevisté, cuántas protagonistas de noticias elegí, etc. – y compara ese número con el de los/as colegas. El resultado es que después se integra a más mujeres, porque la consciencia se agudiza. Lo mismo puede hacerse con personas de origen inmigrante o con otros grupos marginados y subrepresentados. ¿Cuántos inmigrantes, hijos/as de trabajadores/as, alemanes/as orientales o mujeres aparecen en los informes? ¿A cuántos he entrevistado? De este modo se puede aumentar la diversidad en diferentes planos.
 
¿Qué falta todavía?

En cualquier caso, el cambio tiene que ser algo conducido por los directivos y que los directivos quieran. Se necesitan objetivos concretos, la buena voluntad sola no alcanza. Esto puede verse en el intento colocar a más mujeres en los cargos directivos. Es un proceso muy largo y áspero. Lo que sabemos ahora es que en las empresas se producen cambios cuando la minoría alcanza una masa crítica del 30 por ciento.
 
¿Se considera un problema la falta de diversidad?

¡Sí! NdM ha editado recientemente una guía de diversidad, que contiene herramientas para medios que quieren ser más diversos. La demanda es enorme: casi estamos desbordados, muchos además quieren un asesoramiento. Es decir que el problema se reconoce, la cuestión es cómo se soluciona. Lo decisivo para muchos es también que con mayor diversidad se abarcan más grupos destinatarios, sobre todo a grupos más jóvenes, que se sorprenden al ver en los programas siempre a los mismos señores mayores blancos, y quieren ver caras y temas diversos. Quien quiera proyectarse al futuro tiene que prestarle atención a la diversidad.
 
¿Se trata entonces de grupos destinatarios?

El proyecto de la BBC mostró que cuantas más mujeres aparecen, más mujeres escuchan. La diversidad, pues, es algo que augura éxito y no solo algo que es “agradable de tener” o políticamente correcto. Así uno se abre a nuevos grupos destinatarios, sobre todo a los más jóvenes. Uno de cada cuatro alemanes tiene origen inmigrante, y entre los jóvenes de algunas ciudades más de la mitad tienen ese origen. Ya no se trata de una minoría. Esto ha convencido a medios grandes y también a medios gráficos pequeños, de ahí la gran demanda. Nosotros somos la única asociación que representa de tal modo la diversidad.

Hace diez años los/as periodistas de origen inmigrante a menudo estaban solos contra el mundo: como muchas veces se sentían excluidos, los periodistas de <i>Die Zeit Alice Bota</i>, Khue Pham y Özlem Topcu (de derecha a izquierda) publicaron en 2012 el libro <i>Wir neuen Deutschen</i> [Nosotros, los nuevos alemanes]. Hace diez años los/as periodistas de origen inmigrante a menudo estaban solos contra el mundo: como muchas veces se sentían excluidos, los periodistas de Die Zeit Alice Bota, Khue Pham y Özlem Topcu (de derecha a izquierda) publicaron en 2012 el libro Wir neuen Deutschen [Nosotros, los nuevos alemanes]. | Foto (detalle): © picture alliance/dpa/Jens Boldt/Rowohlt. ¿Lo importante es, entonces, sobre qué se informa?

Ese es el punto en el que necesitamos más normalidad. A menudo se visibiliza a las personas de origen inmigrante sólo en contextos de criminalidad. Pero también se trata de escuchar sus opiniones cuando el tema es una ciclovía o un proyecto urbanístico o la situación de los jardines de infantes.
 
¿Qué papel juega el lenguaje?

Todavía hay muchos estereotipos que encuentran expresión clara en el lenguaje. Si un hombre blanco mata a su familia, se habla de “tragedia familiar”. Si el hombre es de origen turco se habla de “crimen de honor”. La cuestión es cómo se puede informar sin caer en la discriminación. Uno de nuestros primeros proyectos fue un glosario –una guía de vocabulario para la actividad cotidiana de las redacciones– como respuesta a la cobertura que se hizo del caso NSU. Todavía se hablaba de los “crímenes shawarma” cuando ya estaba claro que se trataba de nazis. Las cosas pueden expresarse de modos diferentes. Muchos se interesaron por nuestro glosario, y también docentes y policías. La repetición de estereotipos refuerza la postergación de las minorías. Se presenta una imagen de la sociedad desfigurada que ponen en peligro la paz social. Y esto es malo para toda la sociedad.
 
¿Cómo se puede cambiar?

Vamos a las redacciones, hacemos crítica de publicaciones, debatimos. Hay palabras que vienen de círculos de extrema derecha y ahora son normales, por ejemplo, “islamización”. Muchos/as colegas no lo advierten y eso es un problema.
 
¿Alemania tiene más dificultades que otros países en relación con la diversidad en los medios?

Alemania está claramente rezagada. En Gran Bretaña y los Estados Unidos la diversidad es algo natural; y hasta se la tiene en cuenta de modo explícito. Y no se considera algo raro que una locutora use un velo. En Alemania fueron los canales privados los que hace veinte años contrataron moderadores/as afroalemanes/as, pero es verdad que lo hicieron para un público joven.

Khola Maryam Huebsch, una periodista con velo. Lo que en Gran Bretaña o los Estados Unidos es normal desde hace mucho tiempo, en Alemania todavía es una excepción. Khola Maryam Huebsch, una periodista con velo. Lo que en Gran Bretaña o los Estados Unidos es normal desde hace mucho tiempo, en Alemania todavía es una excepción. | Foto (detalle): © picture alliance/Erwin Elsner Haciendo lo que hacen, no solo tendrán amigos...

No, nos atacan a gran escala. Recibimos emails de odio y amenazas de parte de los sectores de derecha. Una parte de estos hechos la ignoramos pero si cabe, hacemos la denuncia ante la justicia. Por otro lado, nos posicionamos de modo muy claro en contra de la derecha. Tenemos mucho viento en contra pero nuestra posición es respetada. Ahora precisamente tenemos una fuerte afluencia de nuevos miembros.

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