Sobre la residencia y el proyecto
En Don Quijote en Nueva York, Jean Philippe Dury reinventa el mito eterno del caballero andante, transportando a Don Quijote a las vibrantes y cautivadoras calles de Nueva York. En un escenario transformado en universo pixelado y realidad virtual, cinco artistas encarnan las diferentes facetas de este héroe legendario, cada una reflejando una parte de su idealismo, locura, coraje e incesante búsqueda de significado. Con la reconocida violonchelista Iris Azquinezer, quien crea una banda sonora original e inmersiva en 4D, esta creación sumerge al público en una experiencia sensorial sin precedentes, donde cada nota y movimiento crea una ilusión encantadora. Los artistas, cuidadosamente seleccionados por sus talentos únicos, desdibujan los límites entre la danza contemporánea y el breakdance para ofrecer un lenguaje coreográfico sorprendente donde la audacia y la vulnerabilidad chocan en una visión de total libertad.
Hacemos posible la participación de Jill Crovisier, que forma parte del cuerpo de baile en esta producción. Jill Crovisier
Sobre la artista
Tras 20 años recorriendo el mundo, Jill sigue colaborando en todo el mundo con diferentes instituciones, compañías de danza, jóvenes ballets y universidades, al tiempo que sigue activa como intérprete independiente. Su participación en proyectos y creaciones de danza terapéutica contribuye a ampliar la potencia de la danza a un público más amplio. Su compañía de danza JC movement production - Jill Crovisier, creada en 2013, está financiada por el Ministerio de Cultura de Luxemburgo.
