República Checa
Karel Škrabal

¿Necesitas oír más aún sobre el fútbol?

A Karel Škrabal el fútbol checo le recuerda sobre todo los escándalos de sobornos y se pregunta en qué situación se deja a los hinchas en este asunto. La razón de que siga yendo a los partidos nos la confiesa este gamberro en una poesía.

Hagamos una distinción: Si en el patio de un edificio o en la linde de un pueblo unos chavales corren detrás de una pelota, lo llamaremos jugar. Y aquí no hablaremos mucho de eso. A todo lo demás, lo llamamos fútbol.  El fútbol es el modelo para los chavales que juegan junto al estanque del pueblo y los del patio del edificio.
 
Vivimos en la época del fútbol. El fútbol es la guinda del amargo pastel de estos tiempos. Toda enemistad tiene su correspondencia en el fútbol. Desigualdades religiosas, políticas, regionales – es suficiente con hacer uso de las respectivas características extranjeras o nacionales. Protestantes contra católicos, ultra-izquierdistas contra ultra-derechistas, el centro contra la periferia.
 
El club checo que a largo plazo es el más popular, conocido y acaudalado es un reflejo de la política y los negocios. Así avanzan los tiempos: los comunistas con el Sparta, los conservadores de derechas con el Sparta, los oligarcas con el Sparta. El carbón chino con el Slavia. El Pilsen con Berbr (Al vicepresidente de la Asociación Checa de Fútbol, Roman Berbr, se le echó en cara ejercer influencia sobre los árbitros de Primera Liga a favor del Club Viktoria Pilsen). Y así, el Pilsen se volvió igual que aquellos a los que antes tanto odiábamos. Pan de oro de los gerifaltes de la mafia. Como los bolsos de las esposas de los peces gordos del fútbol en la calle de París, en Praga. Dicen que en Rusia, en el gran mundo de los negocios, si no eres propietario de un buen equipo de fútbol, ni te dirigen la palabra. Los chicarrones comparan sus penes encima de la barra, y éstos, sus elfos sobre el césped.
 
Fútbol sólo hay uno, pero Pelta (Miroslav Pelta, presidente de la Asociación Checa de Fútbol desde 2011, está imputado en el escándalo de soborno del fútbol checo de 2003, el mayor hasta la fecha. De una de las escuchas telefónicas procede su expresión: “Las cartas estaban todas marcadas”) tiene siete vidas. ¿Qué ocurrió con la primavera de las cartas marcadas? El año 2003, parece que fue ayer, pero hace tanto tiempo. La publicación de la grabación de unas escuchas... ¡Qué divertido! –Iván, amigo mío, lo que le has dicho ha estado muy bien dicho...(Ivan Horník, gestor público deportivo, fue uno de los actores principales del escándalo de sobornos de 2003, por el que fue condenado). Dicen que ya se han prometido ser comedidos en el futuro con lo del chino en la Liga. ¿Rumores? Los rumores siempre han sido una fuente de información relevante para la opinión pública futbolera.
 
El peor presidente ha decidido que vamos a enseñarle a los chinos a jugar al fútbol y al hockey sobre hielo. Jaromír Jagr es nuestro Pelé. Masopust ha muerto. El último aristócrata. Pavel Nedvěd funda una escuela de fútbol checo en China. A medias con el pequeño topo. La acción de oro está en manos de un panda. El propietario del Sparta también posee el único diario deportivo nacional.
 
Y aun así, sigues siendo hincha de tu equipo. Vas al estadio medio vacío. En los viajes a los partidos fuera de casa, pierdes tus derechos civiles. Eres un comparsa de las porras y las maniobras policiales. Y a pesar de todo te alegras de no ser de Jablonec. De no haber nacido en Příbram y de que en el trabajo no te den entradas gratis para ir a Mladá Boleslav (El fabricante de automóviles Škoda tiene su sede en Mladá Boleslav. No sólo es la mayor empresa de la ciudad, sino también el principal patrocinador del Club de Primera Liga local).
 
El presidente de la Asociación Checa de Fútbol, con el equipo de primera liga que posee, da trabajo al mayor icono del soborno en el mundo del fútbol. ¿Necesitas oír más aún?
 
No tenemos ni un estadio de fútbol en el que pudiera celebrarse un partido de un Campeonato de Europa. Ni siquiera el mejor que hay cumple las exigencias de capacidad mínima y equipamiento. Algunos desesperados gritan desde las tribunas: “¡El fútbol checo para los hinchas!” Hoy, un partido empezaba a una hora en la que la gente aún no ha salido del trabajo. Nadie ha pensado en los hinchas. Ni siquiera pro forma.
 
Y sin embargo, sigo yendo. ¿Por qué? No lo sé. Me preocupan las pancartas que los hinchas despliegan en las tribunas, en las que una vez más vuelven a aparecer estupideces contra los refugiados. Y volverá a darme vergüenza estar en la misma tribuna, en el mismo estadio, en el mismo lado del cordón policial. No estamos en Alemania. Aquí, en las tribunas hay patriotas. Los más patriotas visten modelitos de Thor Steinar.
 
Cita de prensa: “Los hinchas del Sparta de Praga han decidido boicotear el partido del segundo día de la fase de grupos de la Liga Europea contra el Nikosia. Les disgusta la actitud de la UEFA, que ha decretado que todos los participantes en los campeonatos europeos deberán donar un euro de cada entrada de su primer partido en casa para ayudar a los refugiados.”
 
He escrito decenas de poemas sobre el fútbol. Éste es el último. Al final, explico por qué volveré a ir el próximo fin de semana:

Gamberro sin sentimientos

El dueño de mi club
es un criminal y un mafioso
Los delanteros de mi club
son torpes y vagos
Y los defensas cretinos y vagos
El portavoz de mi club
es un lameculos y un zopenco
El secretario por su parte un cerdo
mugriento y falso
El entrenador es un cagón grandilocuente
al que han echado de todas partes
Los vigilantes de nuestro estadio
son zoquetes agresivos
y la cerveza de grifo
el peor pis del mundo
La última vez perdimos
y la próxima vez volveremos a perder
Al final vamos a descender
o nos salvamos por los pelos
Pero a mí me la trae al pairo
Soy un gamberro sin sentimientos