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Berlinale-Blogger 2020
“Lúa vermella”, el resplandeciente regreso de Lois Patiño

Lúa vermella – Lois Patiño
Lúa vermella – Lois Patiño | © Zeitun Films 2020

Siete años después de su celebrada ópera prima “Costa da Morte”, Lois Patiño regresa al largometraje con “Lúa vermella”, que tuvo su estreno mundial en la sección Forum.

De Javier H. Estrada

El paisaje gallego vuelve a ser protagonista en esta obra de extraordinario poderío visual que expande los temas y motivos estéticos tratados hasta el momento por el cineasta.

El director Lois Patiño El director Lois Patiño | © Julia Llerena

El mito y la muerte

Patiño trabaja en esta ocasión sobre elementos eternos y esenciales de la cultura gallega, figuras como la meiga o la Santa Compaña, relatos locales que tienen en realidad un alcance universal. La película desafía la idea de la muerte como algo definitivo, dando lugar a un relato en el que los fantasmas se mueven junto a los vivos por un territorio fascinante y legendario.
 
El punto de partida es Rubio, buzo que sacó del mar a más de 40 cadáveres hundidos en las profundidades. Esa historia real de resonancias míticas sirve para transitar una atmósfera en la que lo tangible y lo imaginario se funden constantemente. El director plantea además una dimensión temporal tan original como sugerente en la que los personajes parecen congelados, atrapados por una parálisis física y emocional.

Profundo rojo

Este film de espíritu audaz y narrativa fragmentada da un giro asombroso en su última fase, virando a un rojo intenso que impregna a las presencias y a la naturaleza, potenciando todavía más su fantasmagoría. Tanto en su anterior largometraje como en piezas breves como Montaña en sombra, Noite sem distância o Fajr, Patiño había ensayado diferentes maneras de enfrentarse al paisaje, y aquí propone un dispositivo novedoso y tremendamente expresivo. A su vez, la meticulosa composición del sonido contribuye a crear un clima sensorial cercano en todo momento a ese limbo nebuloso que se encuentra entre la vida y la muerte.

Lúa vermella es sin duda una de las experiencias más poderosas de la 70 Berlinale.

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