Cambio de perspectiva “And-Ek Ghes“ y “Havarie” de Philip Scheffner

“Havarie” de Philip Scheffner
“Havarie” de Philip Scheffner | Foto (recorte): © pong | Foto (recorte): © pong

El director alemán Philip Scheffner participa en la sección Foro con dos películas. Ambas cuentan historias de refugiados y emigración, en los dos casos desde una perspectiva desacostumbrada.

El tema de los refugiados y la emigración atrae el interés de la Berlinale desde hace ya cierto tiempo, pero quizá este año vamos a poder verlo más de cerca. La aportación danesa Les Sauteurs (i.e., Los saltadores), por ejemplo, muestra a cientos de emigrantes junto a la valla de Melilla, enclave español en Marruecos. Con una particularidad: los directores no rodaron ellos mismos, sino que pusieron la cámara en manos de Abou, un ciudadano de Malí.

Con aliento trágico

Justo ese cambio de perspectiva tan urgentemente necesario es el que realiza también el documentalista alemán Philip Scheffner en And-Ek Ghes. Aquí, tres familias de gitanos rumanos levantan conjuntamente acta de su vida cotidiana tras haber llegado a Berlín llenas de esperanza. El resultado refuta numerosos estereotipos, pero, sobre todo, pasma a la vez por su encanto. Los recién llegados ven en la fría Alemania un paraíso, y los áridos paisajes del oriente del país les recuerdan sus adoradas películas de Bollywood. En particular Colorado Velcu, el padre, revelar ser un observador dotado de dolorosa exactitud cuando da forma a sus impresiones en un diario. Organista aficionado, además, se ocupa de fomentar el talento de la familia para la música y rueda con ellos un vídeo musical empalagoso y formidable.

En torno a Velcu, pese a todo, sopla un aliento trágico que tampoco es ninguna sorpresa. Los seguidores de la Berlinale ya conocen al personaje por el documental de Scheffner Revision, de 2012, en el que se intentaba reconstruir y aclarar la muerte de su padre en un misterioso “accidente de caza” en la frontera polaca. Tampoco en And-Ek Ghes es oro todo lo que reluce: el obrero de la construcción tiene que esperar meses para recibir su escaso salario y el reconocimiento de las autoridades alemanas. Y una parte de la familia reanudará pronto el viaje, esta vez rumbo a España.

Un experimento genuino

Tan inquieto como polifacético, Philip Scheffner trae al Festival una segunda película, en la sección Panorama. Se trata de Havarie (i.e., Naufragio), en la que extiende los tres minutos de un vídeo de Youtube que muestra un rescate de refugiados en el Mediterráneo hasta darle longitud de largometraje: un experimento genuino. No vemos más que el barco repleto de refugiados, un punto diminuto que se balancea de una esquina a otra en las inmensidades del océano, en una imprecisa abstracción que recuerda los nenúfares de Monet. Filmada desde un crucero, la imagen levanta acta de la perspectiva opuesta, la de los occidentales: lo que vemos es que no estamos viendo nada.