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Viena
Matti Bunzl, Director del Museo de Viena

De Matti Bunzl

Portraitbild von Matti Bunzl; er trägt eine Brille und schaut nachdenklich © Matti Bunzl

¿Qué podría simbolizar para usted su situación actual o la de su país?

Los objetos del momento son para mí las notas que ahora se ven en muchas casas. En ellas personas (en su mayoría jóvenes) les piden a sus vecinos ayuda para poder realizar las tareas cotidianas. En el Museo de Viena, del cual soy director, hemos iniciado una acción para recolectar y exponer esos objetos que luego integrarán la colección de la ciudad de Viena.

¿Cómo cree que la pandemia transformará el mundo? ¿Qué consecuencias ve en el largo plazo?

Por supuesto, no podemos saber cuáles serán muchas de esas consecuencias. Pero parece evidente que se fortalecerán formas de gobierno que se apoyen en la expertise científica. Puede que el populismo sea atractivo en las urnas, pero cuando se trata de crisis globales, los postulados resumidos de estilo populista no son de ayuda. Otra cosa que se volvió bastante evidente es la absoluta necesidad de estructuras estatales de asistencia social. Y además el uso de la mascarilla será en Europa, como lo es en Asia, algo natural.

Lo que me preocupa es, otra vez, que la UE no está cumpliendo ni remotamente el papel que debería. Esta es por excelencia una de esas crisis que no conocen fronteras. Y es justamente ahora cuando necesitamos estrategias coordinadas. En ningún caso la epidemia debe llevarnos a un renacimiento del estado-nación.

¿Qué le da esperanzas?

La disposición de la gente para ponerse al servicio de sus prójimos más vulnerables. Hay muchísimos ejemplos y cada uno de ellos me da esperanzas. Desde los pequeños gestos de apoyo en la vida cotidiana hasta los miles de jóvenes que se ofrecen como voluntarios para ayudar a superar la crisis. También se ve una nueva forma de conducta en los espacios públicos. En la calle o en el supermercado la gente es más cortés y amable, hay más sonrisas y agradecimientos. Espero que esta nueva amabilidad y benevolencia continúe después de la crisis.

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