Ingo Schulze

Ingo Schulze nace en Dresde en 1962. Con sus novelas y narraciones, se posiciona como uno de los autores más importantes y de éxito de las nuevas generaciones de la antigua RDA. Su primera obra, 33 Augenblicke des Glücks (33 momentos de felicidad), de 1995, consigue un honor que desde hacía tiempo no había obtenido ningún otro autor de habla alemana: La revista The New Yorker publica tres de sus historias incluso antes de la aparición de la traducción inglesa.
Schulze ha recibido numerosos premios, entre los cuales cabe destacar el Premio Josef Breitbach, el Premio Peter Weiss y el Premio de Literatura de Turingia.

Muchas de sus obras han sido traducidas al castellano y al catalán.

Ingo Schulze nace en Dresde en 1962. De 1983 a 1988 estudia Filología Clásica en Jena. Luego trabaja durante dos años como dramaturgo en el teatro regional de Altenburgo para dedicarse seguidamente al periodismo, tarea que le conduce, en 1993, a San Petersburgo, donde residió medio año. Schulze vive en Berlín.

Con sus novelas y narraciones, Ingo Schulze se posiciona como uno de los autores más importantes y de éxito de las nuevas generaciones de la antigua RDA. Su primera obra, 33 Augenblicke des Glücks (33 momentos de felicidad), de 1995, consigue un honor que desde hacía tiempo no había obtenido ningún otro autor de habla alemana: La revista The New Yorker publica tres de sus historias incluso antes de la aparición de la traducción inglesa. Como un viajero a la búsqueda de descubrimientos, el narrador aterriza en San Petersburgo y choca con la tradición literaria y la modernidad caótica de un imperio que se desmorona. La actividad de Schulze como dramaturgo en el teatro regional de la pequeña ciudad de Altenburgo, en Turingia, le inspira la publicación de su segunda novela Simple Storys (Historias simples), de 1998, que transcurre en dicha provincia, al este de Alemania. En solo 29 simples acontecimientos, aparentemente cotidianos, narra del trastorno producido tras el 1989 y reflejado en numerosas biografías de la Alemania oriental.
En su largamente esperada novela sobre la transición Neue Leben (Nuevas Vidas), de 2005, Ingo Schulze se confirma de nuevo como un gran narrador que sabe evocar de manera inimitable la absurdidad del llamado periodo de transición. Como cronista de la historia alemana reciente, deja que el héroe de la historia, Enrico Türmer, cambie el mundo del arte por el de los negocios. Mientras Türmer va descubriendo el capitalismo y explica las aventuras de un hombre de negocios, lo que adquiere rasgos absolutamente fáusticos, va pasando página a episodios de su vida anterior, con lo que se consigue lo que Türner había esperado durante largo tiempo: la novela de su vida en cuyas facetas se fracciona y refleja la historia contemporánea. En Handy - 13 neue Geschichten in alter Manier (2007), Schulze aborda sobretodo el tema del amor, de parejas que se encuentran y que de nuevo se pierden y de la eterna búsqueda de la felicidad. Adam und Evelyn (2008) cuenta la historia de tres jóvenes durante el verano de 1989, de su anhelo y su huida hacia el oeste a través de Hungría.

Schulze ha recibido numerosos premios, entre los cuales cabe destacar el Premio Josef Breitbach (2001), el Premio Peter Weiss (2006) y el Premio de Literatura de Turingia (2007).

Copyright: Goethe-Institut Barcelona
Texto: Ilka Haederle/ Traducción: Rosina Nogales Tudela
TRADUCIDO AL CASTELLANO

En línea : trece historias a la manera antigua
Trad. de Carles Andreu
Ed. Destino, Barcelona 2011

Adam y Evelyn
Trad. de Carles Andreu
Destino, Barcelona 2009

Nuevas vidas
Trad. de Carles Andreu
Destino, Madrid 2008

33 momentos de felicidad
Trad. de Belén Santana López
Destino, Madrid  2000

Historias simples
Trad. de Lina Almaín
Destino, Madrid 2000


TRADUCIDO AL CATALÁN

Adam i Evelyn
Trad. de Ramon Monton
Proa, Barcelona 2009

Noves vides: els anys de joventut d'Enrico Türmer en cartes i prosa
Trad. de Ramon Monton
Proa, Barcelona 2008


EN LENGUA ALEMANA

Novelas

Peter Holtz
Sein glückliches Leben erzählt von ihm selbst

S. Fischer, Frankfurt a.M. 2017

Passagier auf einem Frachtschiff.
49 Tage auf einem Containerschiff der Hamburg-Süd

Engelsdorfer Verlag, Leipzig 2013

Henkerslos. Ein Märchenbrevier
Hanser, Berlin 2013

Unsere schönen neuen Kleider
Hanser, Berlin 2012

Adam und Evelyn
Berlin-Verlag, Berlin 2008

Handy – Dreizehn Geschichten in alter Manier
Berlin-Verlag, Berlin 2007

Neue Leben
Berlin-Verlag, Berlin 2005

Simple Storys
Berlin-Verlag, Berlin 1998

33 Augenblicke des Glücks
Berlin-Verlag, Berlin 1995


Narraciones
Orangen und Engel. Italienische Skizzen
Berlin Verlag, Berlin 2010

Eine Nacht bei Boris
Taschenbuch-Verlag, München 2009

Mr. Neitherkorn und das Schicksal
Ed. Mariannenpresse, Berlin 2001

Von Nasen, Faxen und Ariadnefäden
(Mit Helmar Penndorf)
Friedenauer Presse, Berlin 2000


Otros
Was wollen wir?
Ensayos, ponencias, esbozos
Berlin Verlag, Berlin 2009

Der Herr Augustin
Libro infantil
Bloomsbury, Berlin 2008
Nacido el 15 de enero de 1962 en Dresde
                                                          
1983 - 1988 Estudios de Filología Clásica en Jena
1988 - 1990 Asesor artístico en el teatro Landestheater Altenburg
1990 - 1993 Actividad como periodista político;
  Creación de la publicación Altenburger Wochenblatt
1993 Inicia su actividad como escritor autónomo; estancia
   en San Petersburgo; cooperación en la creación
  de una publicación de anuncios
1995 Premio de Promoción del Concurso Alfred Döblin
  Premio Ernst Willner en el marco del concurso
  Ingeborg Bachmann; Premio Literario aspekte
1996 Estancia en Nueva York
1998 Medalla Johannes Bobrowski del Premio Literario
  de la ciudad de Berlín
2001 Premio Joseph Breitbach
2006 Premio Peter Weiss
desde 2006 Miembro de la Academia de las Artes de Berlín
  y de la Academia Alemana de la Lengua y la Poesía
2007 Premio de la Feria del Libro de Leipzig
2008 Premio Samuel Bogumil Linde
  Finalista para el Premio Alemán de Libro para
  Adam und Evelyn
2009 Longlist del concurso internacional IMPAC Dublin
  Literary Award con la traducción inglesa de
  Neue Leben (Nuevas vidas)
desde 2010 Director de la sección de literatura de la
  Academia de Artes, Berlín
2011 Escrito inivitado de la ciudad de Maguncia
2012 Premio de la Asociación Autónoma de
  Autores Alemanes
2013 Premio Bertolt Brecht
  The Manhae Gran Price of Literatur (Corea del Sur)  
2017 Premio literatura Rheingau
   
  Reside en Berlín
De: Nuevas vidas (Neue Leben)

Dos semanas después de la abertura del muro, éramos los únicos que aún no habíamos estado en el oeste. En la clase de Robert, todos los niños habían visto ya Batman.
(…)
Aquel mismo día llevamos los libros a Berlín y comimos cerca de la editorial Henschel. Creía que al llegar a Michendorf, después del tramo de tres carriles de la autovía, giraríamos hacia el Berlín Oeste, pero a la hora de la verdad seguimos el itinerario habitual. Berlín, es decir, el este de la ciudad, no era más que el vestíbulo dónde uno esperaba antes de poder pasar al salón principal. Me pregunté por qué la camarera y el hombre de la barra seguían trabajando en el este, como si el muro aún siguiera en pie. Después de comer y beber, bajamos por Friedrichstrasse en dirección a Checkpoint Charlie, tal y como me había pedido Robert. Mientras esperábamos nuestro turno (ante nosotros había tan sólo unos pocos coches), comprendí por primera vez el sentido de la palabra «checkpoint». Hasta entonces, «checpoincharli» había sido tan sólo un puñado de sílabas, un sonido, una burbuja de chicle que en el momento de más silencio, con el tañido de las campanas de la torre Spasski, te estallaba en los labios. Le pregunté a Robert si sabía lo que significaba «checkpoint» y dijo que sí. Michaela me pidió que no me las diera de maestro. Pasaporte, mirada, pasaporte, gracias, adiós. Ni comprobaron el sello, ni nada. Michaela creía que aún teníamos que pasar el verdadero control. Giré a la derecha, no tenía ni idea de adónde tenía que ir. Queríamos ir al Berlín Oeste, pero ya estábamos allí, ¿comprende? Ir al Berlín Oeste significaba entrar, estar en el oeste, no pasearse.

Al cabo de una hora llegamos al extremo inferior del Kurfürstendamm. Encontré un sitio para aparcar y fuimos a un banco a recoger el importe de bienvenida. Luego caminamos un rato por Ku’damm, nos perdimos por los callejones laterales y terminamos en otra calle ancha con muchas tiendas. Allí, siguiendo los pasos de Michaela, entramos en una librería, en el suelo de la cual había amontonados numerosos ejemplares de una novela de Umberto Eco. No pude evitar reírme al ver, frente a un supermercado, aquellas enormes cestas de la compra con ruedas. De pronto me entraron ganas de aprovisionarme como un hámster y poder pasarme varios días sin tener que salir de casa.

Más tarde entramos en otro supermercado donde hacía un calor terrible. Con nuestras cosas colgadas sobre el brazo, fuimos de piso en piso como si buscásemos algo en concreto. Nos separamos durante tres cuartos de hora, cuando a Michaela se le ocurrió que quería comprarle un uniforme de Jugendweihe a Robert. Me dio dos billetes de cincuenta D-Mark y se llevó a Robert con ella por las escaleras mecánicas.

Les seguí con la mirada, no tenía ningunas ganas de pasarme tres cuartos de hora solo. Pensé: eres libre, más libre que nunca en tu vida. En medio del Berlín Oeste, podía hacer y dejar de hacer lo que me placiera.

Nuevas vidas, pp. 522. Trad. de Carles Andreu
© Editorial Destino, Barcelona 2008
Adam und Evelyn (Adam y Evelyn)
Schulze sabe hacerlo al dedillo: logra una proximidad con los personajes que anula cualquier juicio rápido o arbitrario. Podría decirse que Ingo Schulze anula la prosa de la historia, el monólogo descriptivo de lo cotidiano mediante la conversación entre personas, para oír, para dejar que se oiga, si tal vez todo aquello que ocurrió o que constó en acta puede sonar de otro modo.
Eberhard Rathgeb, FAZ 2008

Handy
Schulze juega astutamente con sus argumentos, temas y personajes. Ensaya situaciones narrativas, hace variaciones con sujetos conocidos, no esconde sus armas de escritura, pero tampoco las presenta de modo tan ofensivo que el gesto experimental resulte molesto. La modestia es evidente. El autor tiene el gesto de un cocinero de tres estrellas que sirve un filete Wellington como si sólo le hubiesen pedido una pizza, y sabe que puede permitirse el lujo de la modestia, porque las estrellas están visiblemente marcadas afuera.
Die Zeit, 2007

Nuevas vidas (Neue Leben)
Nuevas vidas explica cómo se perdió la figura del Este, pero también la del Oeste, y una respecto a la otra, de modo que lo que está desfigurado, difícilmente puede fusionarse. Como material literario, en realidad no es nada nuevo. No es que no se haya escrito aún nada sobre la RDA y los años 1989-90. Ni mucho menos por parte del mismo Ingo Schulze. Pero lo que el autor consuma en este nuevo libro resulta excitante por el traslado del tema a los principios estéticos, al invento de una forma: una novela polivalente, polimorfa. Es el espejo de un país que hasta hoy, quince años después de la reunificación, hecha de menos su figura homogénea. Ingo Schulze habría podido dar el golpe con su nueva novela, pero además le ha salido genial. Su aspecto es de una facilidad sutil, y escribirla tiene que haber sido de lo más duro.
Ursula März, Frankfurter Rundschau 2005

Simple Storys
No toma en absoluto en consideración si un alemán occidental entiende o no estos gazapos, este tono interno. Está escrito totalmente desde la conciencia propia de provincias: ese es el centro del mundo. Y así está bien. ‘Toda gran literatura sale de las provincias’, me dijo una vez el famoso editor Kurt Wolff.
Günther Grass 1998