Sostenibilidad
Un mundo sin plástico

La política, la economía y la sociedad declaran la guerra al plástico a nivel mundial.
La política, la economía y la sociedad declaran la guerra al plástico a nivel mundial. | Foto (detalle): © Adobe

Se prohibe el plástico, aparecen la vajilla desechable de bioplástico y el asfalto de residuos plásticos: ciertos países, empresas e iniciativas civiles nos muestran cómo podría librarse el mundo del plástico.

De Johannes Zeller


El uso del plástico, el envoltorio más barato, está tan difundido, que prácticamente resulta imposible imaginar la vida diaria sin él. Las montañas de residuos que genera, sin embargo, resultan igual de presentes: según la Oficina Federal de Estadísticas, cada alemán produce al año 37,4 kilos de basura plástica, lo que supone una especial carga medioambiental. Una botella de PET tarda más de quinientos años en descomponerse, y durante todo ese proceso libera sustancias tóxicas en las aguas subterráneas. Además, los residuos suelen terminar en el mar, donde se acumulan: en el Pacífico flota el vertedero más grande del mundo, con una superficie de unos 1,6 millones kilómetros cuadrados que casi cuatriplica la extensión de Alemania. El plástico es un material extremadamente duradero y representa un grave peligro para la fauna marina.

Por eso cada vez hay más personas, países, ciudades y empresas que declaran la guerra al plástico. Las siguientes siete iniciativas muestran cómo la política, la economía y la sociedad pueden librar al mundo del plástico.

Ruanda, un país libre de plástico

Ruanda, el país libre de plástico
Ruanda, país libre de plástico | Foto: © picture-alliance / Photoshot
Ruanda es país pionero a nivel mundial en la lucha contra el plástico. Desde 2008 se prohibe la importación, la venta y la posesión de bolsas de plástico; el incumplimiento está penado con altas sumas de dinero e incluso la cárcel. Además, este país de África oriental fomenta la conciencia ecológica tanto con campañas publicitarias como en los planes de estudio escolares. El último sábado de cada mes, el día de Umuganda, se convoca a la población para recoger la basura y plantar nuevos árboles. En la foto, diplomáticos extranjeros se ponen manos a la obra junto con la población local. Ese día las tiendas cierran y también su presidente, Paul Kagame, colabora.

prevenir el exceso de residuos por solo seis céntimos

Prevenir el exceso de residuos por solo seis céntimos
Prevenir el exceso de residuos | Foto: © Adobe
Gran Bretaña muestra cómo se puede reducir la basura plástica significativamente, cuando el consumidor paga de su bolsillo la bolsa de la compra. Desde 2015, los grandes supermercados de Gran Bretaña cobran a cinco peniques (seis céntimos de euro) cada bolsa de plástico. Según estimaciones oficiales, el uso de bolsas de plástico ha disminuido desde entonces más de un 80 por ciento y se han ahorrado 65,6 millones de euros en la eliminación de residuos. También desde 2015, en Alemania se ha reducido el consumo de bolsas de plástico en aproximadamente un 64 por ciento, y en 2016 se pactó un acuerdo voluntario entre el gobierno y el sector empresarial para que la mayor parte de las bolsas de plástico sólo se entreguen previo pago.

Bioplástico para artículos desechables

Bioplástico para artículos desechables
Bioplástico para artículos desechables | Foto: © Adobe
El take away está de moda, el café para llevar, la comida a domicilio... Los envoltorios y los productos desechables producen una considerable cantidad de residuos. Por eso, cada vez son más las empresas que apuestan por alternativas ecológicas. La Unión Europea, de hecho, prohibirá incluso el uso de plástico desechable a partir de 2021, en los casos en que existan productos biodegradables que sirvan de reemplazo. Por lo general, estos productos alternativos se hacen con bioplástico poliláctico, PLA, considerado como la alternativa ecológica al PET (Polietileno tereftalato). Aunque el PLA es menos resistente al calor, es biodegradable y, a diferencia de otros materiales artificiales, cuando se descompone no libera substancias tóxicas en el agua potable.

Alianza global contra el plástico desechable

Alianza global contra el plástico desechable
Alianza global contra el plástico desechable | Foto: © Adobe
Mientras tanto, los científicos y las empresas emergentes buscan nuevas alternativas al plástico desechable. Por ejemplo, la iniciativa del laboratorio británico Skipping Rocks Lab presenta una alternativa a las botellas de PET con sus bolsas comestibles hechas de algas marinas para envasar el agua. Hasta el momento, la tecnología que han desarrollado solo alcanza para envasar pequeñas cantidades de líquido, pero su meta consiste en llegar a ofrecer contenedores en un futuro. Los investigadores de la Universidad Halle-Wittenberg, por el contrario, han desarrollado envases de leche para el café hechos de leche y azúcar y que se disuelven en la taza; y la iniciativa de Bio-Lutions consiste en producir envases desechables a partir de residuos biológicos, adecuados para transportar y conservar la comida y las bebidas para llevar. Solo por citar algunos ejemplos.

Calles y casas de residuos plásticos

Calles y casas de residuos plásticos
Calles y casas de residuos plásticos | Foto: © Adobe
Otras empresas e iniciativas desarrollan en distintas partes del mundo ideas creativas que permitan reutilizar los residuos plásticos. Por ejemplo, la empresa india K K Plastic Waste Management ha desarrollado una técnica para asfaltar las calles de forma más resistente con residuos plásticos. Según dicha empresa, en las afueras de Bangalore ya se han tratado más de tres mil quinientos kilómetros de asfalto con diez mil toneladas de plástico. Pero la basura plástica no solo se recicla en las calles: la empresa india Rudra Environmental Solutions la la emplea para elaborar combustible; y en Guatemala hay iniciativas que construyen casas y escuelas con botellas de PET usadas.

Costas limpias por un mar libre de plástico

Costas limpias por un mar libre de plástico
Costas limpias por un mar libre de plástico | Foto: © Adobe
Según ciertos estudios, a nivel mundial caen al mar por día entre 13.000 y 35.000 toneladas de nueva basura plástica. El Día Internacional de Limpieza de Playas, iniciado por la organización estadounidense Ocean Conservancy, tiene lugar anualmente en septiembre y congrega a voluntarios para librar de basura las costas y las orillas de más de cien países. Pero no siempre es gente voluntaria la que se ensucia las manos: apoyada por empresas como Ikea, Dell y HP, la ONG estadounidense Lonely Whale recluta a personas en las costas para recoger residuos plásticos y evitar que lleguen al mar, mientras crea puestos de trabajo.

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