Consejo práctico
Orientación a la acción mediante tareas digitales
«Demasiado complicado», “Se pierde demasiado tiempo” o “Ya no tengo ningún control sobre lo que hacen mis alumnos allí”: estas podrían ser las reacciones espontáneas del profesorado ante la sugerencia de implementar tareas basadas en actividades en contextos digitales. Y con razón, ya que el alumnado no sólo debe recurrir a sus competencias lingüísticas a la hora de completar las tareas, sino también utilizar las competencias mediáticas, sociales y democráticas.
De Ferran Suñer Muñoz
La alfabetización digital designa la capacidad de manejar los medios digitales, utilizarlos adecuadamente y comunicarse a través de canales digitales. Ser capaz de leer, comprender y utilizar con criterio los medios digitales es una habilidad esencial en una época en la que la tecnología impregna casi todos los aspectos de nuestras vidas.
Ciudadanía digital (Digital Citizenship)La ciudadanía digital nos enseña empatía, así como a proteger la privacidad y adoptar medidas para evitar la filtración de datos y la usurpación de la identidad. Es una competencia clave para participar activamente en el mundo digital y promover una sociedad inclusiva y democrática.
No obstante, este tipo de tareas pueden resultar abrumadoras, tanto para el alumnado como para el profesorado. ¿Cuánto espacio puedo conceder a las tareas orientadas a la acción en estos complejos mundos digitales sin perder el control y sin dedicarle un tiempo excesivo?
Un fondo de tareas digitales orientadas a la acción
Esta cuestión es la que abordó un grupo de profesionales de didáctica de lenguas extranjeras dentro del proyecto europeo Lingu@num, financiado con ayudas de la Comisión Europea. Se trata de un proyecto de asociación estratégica sobre pedagogía digital dentro del programa Erasmus+, que además ha recibido recientemente el sello de "Buenas Prácticas". Ofrece un catálogo de tareas orientadas a la acción, así como una guía con información y consejos para el profesorado. Pero antes de sumergirnos en el catálogo, merece la pena echar un vistazo a los distintos tipos de tareas.El proyecto distingue entre tareas objetivo, tareas orientadas a la acción social y tareas de la vida real. Dado que estos tipos de tareas requieren interacciones sociales de diversa índole, también se les atribuyen diferentes grados de orientación a la acción.
Veamos los tres ejemplos siguientes:
Tarea objetivo: imagina que quieres escribir un libro de cocina internacional. Escoge un plato típico de tu país y escribe la receta.
Tarea orientada a la acción social: ¿a ti también se te acaban las ideas cuando te pones a cocinar? Elige un plato sencillo de tu país y escribe la receta para una recopilación de recetas que se repartirá a todos los miembros del grupo.
Tarea de la vida real: escribe una receta de tu país y compártela con los cibernautas del foro de cocina de la web Chefkoch.
Fuente: www.linguanum.eu
Enseguida queda claro que las tareas objetivo, aunque tengan un destinatario específico, trabajan con interacciones sociales simuladas. En cambio, las tareas orientadas a la acción social y las tareas de la vida real implican una interacción social real: en el primer caso, el grupo destinatario es el alumnado, mientras que en el segundo, la tarea se dirige a destinatarios ajenos al contexto educativo.
Si tenemos en cuenta que la adquisición de una lengua se produce principalmente cuando lo aprendido es relevante para la acción en situaciones concretas (Roche et al. 2012, p. 32), coincidiremos en que merece la pena intentar aplicarlo en contextos digitales reales. El catálogo de Lingu@num ofrece al profesorado una amplia selección de tareas para los niveles A1 a B2 (véase la Figura 1).
Figura 1. Resumen de tareas por niveles | Fuente: www.linguanum.eu
Figura 1. Resumen de tareas por niveles | Fuente: www.linguanum.eu
También se presta especial atención al fomento de la alfabetización y la ciudadanía digitales. Las sugerencias contienen un apartado con propuestas para integrar estas dos competencias en cada tarea. Por ejemplo, en la tarea "Promocionar un destino en una plataforma de viajes", el alumnado no sólo tiene que abordar el proceso de registro, sino también combinar imágenes y texto para adaptarlos a la situación comunicativa, utilizar un lenguaje adecuado a la plataforma y responsabilizarse de la exactitud de la información.
Figura 2. Opciones para realizar la tarea "Promocionar un destino en una plataforma de viajes" | Fuente: www.linguanum.eu
Figura 2. Opciones para realizar la tarea "Promocionar un destino en una plataforma de viajes" | Fuente: www.linguanum.eu
Módulo de autoaprendizaje para el profesorado
El profesorado tiene otras dos maneras de ampliar y profundizar en sus propios conocimientos:Por un lado, puede familiarizarse con los conceptos y principios básicos de interés, como la alfabetización digital o el enfoque social e interactivo, mediante ejercicios interactivos en un módulo de autoaprendizaje. Alternativamente, los y las docentes pueden asumir el papel de desarrolladores y aprender más sobre la creación e implementación de nuevas tareas.
También encontrarán una guía que destaca los beneficios del aprendizaje de lenguas en sitios web participativos a fin de fomentar la alfabetización y la ciudadanía digitales. La web Lingu@num ofrece a profesoras y profesores de diferentes contextos educativos y con distintas formaciones un amplio abanico de ideas para integrar en sus clases las tareas digitales orientadas a la acción.
Figura 3. Distintos enfoques para implementar la tarea "Promocionar un destino en una plataforma de viajes" | Fuente: www.linguanum.eu
Figura 3. Distintos enfoques para implementar la tarea "Promocionar un destino en una plataforma de viajes" | Fuente: www.linguanum.eu
Figura 4. Página de inicio del proyecto | Fuente: www.linguanum.eu
Figura 4. Página de inicio del proyecto | Fuente: www.linguanum.eu
Figura 4. Página de inicio del proyecto | Fuente: www.linguanum.eu
Roche, J.; Reher, J. & Simic, M. (2012), Focus on Handlung. Münster: Lit.