Las Recomendaciones de Nuremberg
Los padres

A pesar de que esporádicamente los padres y docentes aún tengan el temor, de que los niños podrían sentirse abrumados por el aprendizaje temprano de lenguas extranjeras, hoy en día los padres consideran en su mayoría, que las ofertas lingüísticas tempranas representan una oportunidad para sus niños. Ellos están ampliamente informados sobre las evidencias de que el aprendizaje temprano ofrece ventajas claras, para aprender más rápidamente y sin esfuerzo una o más lenguas adicionales. 

En el afán de estructurar exitosamente el aprendizaje temprano de lenguas extranjeras, los padres son un socio cooperador irremplazable para los educadores y docentes. Ellos pueden apoyar el proceso educativo de sus niños y crear condiciones importantes para un desarrollo exitoso. Si los padres exteriorizan, sobre todo frente a los niños, una actitud positiva respecto del aprendizaje de lenguas extranjeras y apoyan al niño en sus esfuerzos, este participará con gusto y motivación. 

El interés por los contenidos, los elogios y también dar ánimo aún fuera de la escuela, son factores importantes para el interés infantil en una lengua extranjera. Es por ello que los jardines de infancia y las instituciones escolares deberían incluir al hogar del niño en sus planes y aprobar el apoyo de los padres. Mientras más relacionados estén los lugares de enseñanza como el jardín de infancia y la escuela con el hogar, más beneficioso será para el niño. 
   

Recomendación:

Los padres deberían:

  • Ser informados sobre las metas y el contenido del aprendizaje temprano de lenguas extranjeras y sobre las condiciones de la psicología del aprendizaje según el destinatario. Deberían ser informados regularmente sobre el desarrollo y los avances de su hijo, sólo así podrían comprender, acompañar y apoyar el proceso de aprendizaje.
  • Expresar claramente su interés por el aprendizaje temprano de lenguas extranjeras a su hijo, haciéndole preguntas, dándole ánimo y elogiándolo por sus éxitos y conversando con él. Las sugerencias para exponer o mostrar lo aprendido deberían señalizar un interés real y en ningún momento deben tener una función controladora.
  • En el proceso educativo abstenerse de buscar influenciar a sus niños a través de correcciones. La corrección de los errores la deberían hacer sólo los educadores y docentes, y sólo con un fin específico y de forma reservada, para así no confundir al niño y afectar su fluidez a la hora de hablar.
  • Asistir, en la medida de lo posible, a las oportunidades para la cooperación como reuniones de padres, actos informativos, fiestas escolares, entre otros; así como también buscar el trabajo en equipo con los docentes, pero en el que cada parte deba respetar las tareas y atribuciones de la otra.