Exposición Oh Tannenbaum

Ya han pasado ocho años desde que Johannes Marmon y Johannes Müller/ (jjoo design) iniciaran el proyecto “Oh Tannenbaum” en diciembre de 2004, con una exposición en la Universidad de las Artes y Diseño de Karlsruhe de las obras presentadas por diseñadores y artistas que habían invitado a hacer su interpretación personal de un árbol de Navidad.

Este año, “Oh Tannenbaum” se organiza en colaboración con el Goethe-Institut: durante el periodo de Advent se presentará una muestra de obras seleccionadas en años anteriores en 25 centros del Goethe- Institut de muchas partes del mundo.

La exposición “Oh Tannenbaum” juega con el símbolo icónico del árbol de Navidad. Pese a que algunos de los objetos expuestos se alejan mucho del concepto popular de un abeto, cada uno se refiere a su manera a la imagen arquetípica.

Tal y como está escrito en el título de la exposición, con un “Oh” en vez del tradicional “O Tannenbaum” , se pretende transmitir, por una parte, las posibles reacciones que generan las obras expuestas (desde la exaltación hasta la perplejidad), y por otra, la diversidad de enfoques creativos frente al tema escogido. Tanto si suscita entusiasmo, como desconcierto, o bien una sonrisa burlona, cada pieza refleja una visión muy personal de su creador sobre el árbol de Navidad, que se puede corresponder más o menos con la imagen estándar de este objeto.

Pocos objetos ofrecen un margen de interpretación tan amplio o tienen este potencial evocador como lo hace el árbol de Navidad. La combinación de los factores específicos y universales es lo que lo hace tan único. Por un lado, hay la imagen clásica de un objeto cónico revestido de hojas (verdes), decoración (roja) y velas (blancas), y por otro, el reconocimiento y valor generalizados de este símbolo. Los árboles de Navidad son a la vez paganos y cristianos; los podemos encontrar en supermercados y en ferias de Navidad; representan la fertilidad y el comercio; decoran salas de estar o plazas públicas de Estocolmo a Ciudad del Cabo, Miami o Pekín, y vistos desde lugares y ángulos diferentes, tienen apariencias diferentes.

El hecho de que este árbol haya podido arraigar en el heterogéneo conjunto de tradiciones religiosas, seculares, comerciales, formales, históricas, familiares, sociales y otras tradiciones, y aun así haya conseguido convertirse en un icono verde perenne inconfundible, da al creador diversos puntos de partida valiosos para la idealización, la ironía, la crítica, el collage, la sátira, el cuestionamiento, la exageración, la parodia y otras formas personales de interpretación.

Ahora sólo se debe ver qué de las interpretaciones presentadas en esta exposición nos provocará un apasionado, “¡Oh, qué bueno!”, ocasionales “¡Oh, madre mía! o quizás incluso algunos “¡Oh, no!”...

¡Que tengan una buena exposición!

Inauguremos la exposicion el 1 de diciembre a las 20 horas con cuentacuentos, música, vino caliente y muchas sorpresas...

Regresar