60 años del Premio Alemán de Literatura Juvenil Entre estética y pedagogía

Los galardonados y el jurado del Premio Alemán de Literatura Juvenil 2015
Los galardonados y el jurado del Premio Alemán de Literatura Juvenil 2015 | © AKJ José Poblete

El certamen para el Premio Alemán de Literatura Juvenil documenta el desarrollo que la literatura infantil y juvenil ha tenido a través de las décadas. Hasta hoy, sigue siendo el premio de fomento más reconocido en su género.

Probablemente los fundadores no fueron conscientes de que con el Premio Alemán de Literatura Juvenil estaban creando algo único: el único premio estatal de la República Federal de Alemania en el ámbito literario. El ministro federal del Interior lo instituyó a través de un decreto el 29 de agosto de 1955, fue concedido por primera vez en 1956. Desde 1956 el recién fundado Ministerio para la Familia, Adultos Mayores, Mujeres y Jóvenes convocó al certamen, que después fue rebautizado como Premio Alemán de Literatura Juvenil. Éste formaba parte del plan juvenil federal, un programa de fomento al trabajo social y cultural con jóvenes en los años de la posguerra y del milagro económico.

Los reglamentos de la convocatoria y criterios de calidad han variado de acuerdo con el espíritu de la época, pero a pesar de ello se han conservado objetivos similares al paso del tiempo: el Premio Alemán de Literatura Juvenil debe fomentar la calidad, la diversidad y el prestigio de la literatura infantil y juvenil y, al mismo tiempo, servir como un apoyo para la selección y transmisión de material de lectura, sobre todo en el trabajo extra-escolar con jóvenes. Este doble objetivo, tanto estético como pedagógico, se ha interpretado una y otra vez como una polaridad, incluso se le ha llegado a considerar como un conflicto en su orientación. Pero visto en retrospectiva, es esto justamente lo que garantiza la dinámica del premio.

Los lectores juveniles participan de la decisión

Plakat zum 60. Jahrestag des Deutschen Jugendliteraturpreises mit einer Illustration von David Wiesner, Preisträger der Sparte Bilderbuch 2015 Plakat zum 60. Jahrestag des Deutschen Jugendliteraturpreises mit einer Illustration von David Wiesner, Preisträger der Sparte Bilderbuch 2015 | © AKJ El premio se otorga en las categorías de libro ilustrado, libro infantil, libro juvenil y libro informativo. En cada una de estas categorías se premia un libro de la producción del año anterior, además, se hacen recomendaciones de títulos, surgidas durante la discusión sobre la premiación, y se entregan también algunos premios especiales. Así, por ejemplo, desde 1991 se premia a los autores, ilustradores y traductores por su trabajo conjunto. La organización y realización del certamen fueron puestas en manos del Círculo de Trabajo para la Literatura Juvenil, también fundado en 1956. Éste asesora el trabajo del jurado y fomenta la transformación también gracias a su estructura cambiante. Pero no son sólo expertos quienes evalúan los títulos sometidos a discusión: desde 1972 participan también jóvenes jurados, desde 2003 existe un jurado juvenil con una categoría propia. Parte del premio es la difusión a nivel nacional de los libros premiados –en parte, patrocinada–, a través de numerosas acciones de lectura.

Una temprana orientación internacional

Seit 1972 werden jugendliche Juroren beteiligt; Seit 1972 werden jugendliche Juroren beteiligt; | © AKJ José Poblete Con una intención surgida de la política cultural, el Premio Alemán de Literatura Juvenil incluye las novedades de otros países, traducidas y publicadas por editoriales alemanas. En los tiempos inmediatos al establecimiento del Premio se tenía la idea de que los libros infantiles y juveniles disponibles internacionalmente podrían contribuir a la comprensión entre los pueblos y el pacifismo. Entre tanto, el Premio también se concibe como un navegador a través de la creciente oferta que hay para los jóvenes lectores en el mercado literario mundial, en el que enfocarse exclusivamente a libros escritos en lengua alemana conllevaría una limitación cultural. Sin embargo, esta orientación internacional siempre ha sido criticada, en vista de que pareciera no ser compatible con las tareas propias de un premio estatal alemán.

Entretanto existen aproximadamente cincuenta premios locales, suprarregionales, temáticos o por género para autores, ilustradores, primeros libros o la obra completa de literatura infantil y juvenil publicada por editoriales alemanas. Sin embargo, incluso sesenta años después de su fundación, el Premio Alemán de Literatura Juvenil sigue siendo el premio de fomento más respetado y conocido en su género. Seguramente se trata también de uno de los premios literarios mejor organizados del país. La premiación se realiza desde hace algunos años en una tarde de viernes durante la Feria del Libro de Fráncfort, y constituye un importante punto de encuentro, tanto para los fans como para los profesionales de la literatura infantil y juvenil. La suma del premio asciende actualmente a 10.000 euros por categoría. Además se entrega también una escultura que representa al personaje de la novela de Michael Ende, Momo.

El banco de datos del Premio Alemán de Literatura Juvenil es algo muy especial: aquí todos los libros premiados y nominados pueden consultarse, por palabras claves, con sus datos bibliográficos, categorías, jurados y reseñas breves. Esto sólo sucede en muy pocas preseas comparables. Hasta ahora el banco de datos abarca aproximadamente tres mil títulos.

Recomendaciones a través de las generaciones

Aun cuando al Premio se le ha reprochado en los cambiantes discursos literarios que ostenta tendencias reaccionarias, elitistas, demasiado experimentales o, por el contrario, demasiado poco experimentales, lo cierto es que es indudable que los libros y personas premiadas hacen visible el segmento de mayor calidad en la literatura infantil y juvenil. Representan el desarrollo y la historia de la literatura juvenil en Alemania. Al mismo tiempo los libros premiados documentan modelos de infancia y de juventud vividos, deseados y convertidos en literatura desde 1956 hasta hoy. El Premio Alemán de Literatura Infantil y Juvenil ha puesto recomendaciones literarias a disposición de varias generaciones, para que construyan así su biografía lectora. No se prevé su próximo final.