Festival Bertolt Brecht Existir es resistir…

El Festival de Teatro Bertolt Brecht se ha realizado anualmente durante los últimos diecinueve años y cuenta con creciente prestigio en el mundo de las artes escénicas a nivel nacional e internacional. El crecimiento y la realización del festival son posibles gracias al apoyo del Goethe-Institut de La Paz, de la red 4C y de numerosas instituciones culturales, educativas como también empresas privadas locales.
Este año el festival conmemora su vigésimo aniversario y se celebrará del 10 al 17 de noviembre, Fernando García Barros bajo el lema "Existir es resistir".


(Fernando García Barros, Arquitecto, director del Proyecto Artístico mARTadero en Cochabamba)
 
Veinte años ya de festival nos recuerdan lo rápido que pasa el tiempo. Y cada año es tanto una oportunidad de mejora, de transformación, de impulso, como de reflexión sobre las condiciones en que se desenvuelve el sector artístico en Bolivia.
En estas dos décadas, pocas cosas han cambiado en cuanto a las condiciones generadas para festivales, creadores y gestores. En medio de una denominada “revolución democrática cultural”, los adjetivos se vacían de significado, evidenciando las contradicciones y los lastres que impiden alcanzar futuros deseables. Ante ello, no podemos sino resistir para existir. Y esperar. Esperar que se entienda el rol del arte en la sociedad y la importancia de apoyarlo y promoverlo para generar ciudadanía activa y creativa.
Para Brecht, resistir era existir. Entre 1937 y 1944, exiliado de Alemania por su feroz crítica a la barbarie nazi que veía venir, vivió una época de dura precariedad material pero también de fuerte y creativa productividad intelectual. Sus cuatro grandes dramas surgieron de este periodo, a veces denominado teatro de resistencia, de la inolvidable mano de Galileo, Madre Coraje, Sezuan y Puntila.
Percepción social. Conciencia vigilante. Pensamiento Crítico. Raciocinio.
Brecht, más que revolucionario era re-evolucionista. Creía en el ser humano. Necesitaba que despertase, que existiese, que resistiese. Así, él mismo resistió en Alemania hasta que pudo, y posteriormente en Estados Unidos hasta que tuvo que escapar. Su posicionamiento firme contra la frecuente irracionalidad de la autoridad, el estado y la sociedad, le llevó a ser crítico desde la justicia, e ir tomando coherentes decisiones de vida que se manifestaron incluso en propuestas creativas y aportes clave como el llamado “efecto V” (distanciamiento), que obligaba al espectador a asumir una posición despierta y crítica ante el espectáculo que presencia, buscando así promover en él ideas y decisiones firmes, sin sumergirlo en ilusiones vanas. Contextualizando más que distrayendo.
Este año de aniversarios, a veinte años del comienzo del Festival y a cincuenta del Mayo del 68, proponemos pensar sobre el teatro de resistencia, que nos haga entender el sentido de ser, de estar, de hacer… En este –parafraseando al desaparecido Baumann- interregno momento de cambios, necesitamos también desde la escena contribuir al cambio de momento, generando la necesaria inquietud para su triunfo.
Resistir es existir. No dejarnos convencer de que el valor se mide con el precio. Resituar al ser humano en armonía con el medio en el centro del progreso. Recuperar la capacidad y el tiempo de contemplación y disfrute. VIVIR, con mayúsculas.
La inquietud debe conducir y servir a la resistencia y, como nos recordaba André Steiger hablando de Brecht: “desarrollar una estructura de inquietud es desarrollar el espíritu de resistencia en el público y en todo ciudadano”.
Inquietemos. Resistamos. Vivamos. CREEMOS.
Les invitamos así, en esta versión, a poner en juego temáticas, recursos, obras, o enfoques desde esa “estética de la resistencia “ de la que hablaba Peter Weiss, seguidor de Brecht, que contribuyan a hacernos entender, a hacernos SER.
Del festival: El Festival de Teatro Bertolt Brecht se ha realizado anualmente durante los últimos diecinueve años y cuenta con creciente prestigio en el mundo de las artes escénicas a nivel nacional e internacional. El crecimiento y la realización del festival son posibles gracias al apoyo del Goethe-Institut de La Paz, de la red 4C y de numerosas instituciones culturales, educativas como también empresas privadas locales.
La ilustración y el diseño de la imagen oficial del XX Festival son fruto del trabajo de la joven y talentosa diseñadora gráfica Ivana Tavel.